null El presidente apela a la lealtad para alcanzar grandes acuerdos parlamentarios y aprobar los presupuestos de 2025: “Asturias se merece ese esfuerzo. Merece entrega y generosidad”

 

24 de septiembre de 2024
Barbón ha intervenido hoy en la Junta General en la primera jornada del Debate de Orientación Política correspondiente al año legislativo 2024-2025, en la que ha anunciado medio centenar de iniciativas para los próximos meses

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha apelado hoy a la “lealtad con Asturias” para alcanzar grandes acuerdos parlamentarios y aprobar los próximos presupuestos autonómicos. “Asturias se merece ese esfuerzo. Merece entrega y generosidad para continuar recorriendo la década del cambio”, ha señalado.

En este sentido, ha pedido respaldo para las leyes de Ciencia, de Proyectos Estratégicos y de Les Escuelines, así como para la reforma de la vigente norma de Turismo. También ha reclamado apoyo a los grupos políticos para la actualización del mapa sanitario y para impulsar varios pactos: por el medio rural, por la salud mental, por la industria y por los cuidados.

Barbón ha intervenido hoy en la Junta General en la primera jornada del Debate de Orientación Política correspondiente al año legislativo 2024-2025 y ha anunciado medio centenar de iniciativas para los próximos meses.

A continuación se reproduce el texto íntegro de la intervención: 

ITV Presidente Principado Debate Orientación Política 2024

I. El primer peldaño de un gran cambio
Voy a empezar esta intervención con números pequeños que nadie ve. 

Hace 19 días, 53 niños y niñas estrenaron las primeras escuelas infantiles de la red autonómica, cinco centros bautizados con nombres entrañables en asturiano o eonaviego: Los Esguinos, en Trevías; As Paxarías, en Bual; Los Pequeníos, en Villayón; Los Indianinos, en Colombres (Ribadedeva), y La Brañona, en Panes.

53 pequeños distribuidos en cinco escuelas. Son números cortos; tanto, que casi dan ganas de desdeñarlos, de pasarlos por alto. Cometeríamos un error: forman el primer peldaño de la red autonómica de les escuelines o as escolías, un proyecto que escala una nueva etapa en la educación y sitúa Asturias a la vanguardia del país. 

Tengo buenas razones para comenzar con este ejemplo. No obstante, para explicarme permítanme que vuelva la vista atrás, a mayo de 2023, cuando se celebraron las elecciones autonómicas. 

Como es propio de un sistema democrático, aquel día los asturianos y asturianas pudieron escoger diferentes opciones políticas. Pero, por encima de las siglas, decidieron entre dos grandes alternativas: avanzar o retroceder. Esa fue la elección crucial. 

En Asturias, las urnas optaron por seguir avanzando. El acuerdo entre la Federación Socialista y Convocatoria por Asturies garantizó la estabilidad necesaria para otros cuatro años más de avance, cristalizando en la formación del gobierno de unidad progresista y reformista que me honro en presidir. 

Y es verdad que en campaña muchos hablan de progreso, pero lo que yo siempre pienso como ciudadano es: ¿hacia dónde quieren ir cuando utilizan esa palabra? ¿Hacia la educación pública de calidad para los hijos e hijas de todos, incluso de quienes se tienen que ir a trabajar temprano o, directamente, no tienen empleo, o hacia una que apueste por la privatización y agrande la brecha entre los que más pueden y los que no?

Ahora cobra todo el sentido la referencia a les escuelines, con todos los significados que condensan: mejora de la educación pública, apoyo a la conciliación de las familias, respaldo al medio rural, impulso a las políticas demográficas. 

Les escuelines aúnan progreso y reformas, los dos ejes sobre los que avanza el gobierno. 

El año pasado me afané en probar que Asturias entraba en la década del cambio, un largo período de transformaciones simultáneas que nos proyectará hacia otro estadio en nuestro desarrollo. Para afrontar ese proceso ilusionante, no podíamos conformarnos con salvar el día a día, necesitábamos ambición y osadía para adueñarnos de nuestro destino. Básicamente, de eso trata esta intervención. 

II. Las evidencias de la transformación

Con sinceridad, pienso que no caben dudas sobre la relevancia de los cambios que estamos viviendo.

Aunque hay negacionistas de toda laya, que ponen en cuestión desde la violencia machista al calentamiento global, el cúmulo de evidencias se impone. Tanto, que mi mayor inquietud es que no seamos capaces de apreciar el alcance de esta dimensión transformadora. 

Tenemos el deber de explicar qué está ocurriendo y hacer partícipe a toda la sociedad. Con ese fin, he seleccionado cuatro áreas en las que la mutación es cada vez más notable. Son una suerte de grandes balizas que marcan los contornos de nuestra nueva realidad.

1.    LA OLA VERDE DE INVERSIONES

La primera atiende al auge industrial. En números redondos, los proyectos previstos para modernizar nuestro tejido productivo suman 3.000 millones. Es una auténtica una ola verde de inversiones que asegura nuestro futuro industrial. 

Vuelvo a echar mano del pasado reciente para ganar perspectiva. En 2019, cuando tomé posesión por primera vez de la presidencia, la transición ecológica llegaba nublada de malos presagios. Hoy resulta evidente que es una ventana de oportunidad.

No son opiniones, son hechos. La industria aporta el 20,57% del PIB autonómico, bastante por encima de la media nacional (15,8, casi cinco puntos menos). Ciertamente, quedan sombras, como aprecia el informe Draghi, pero el temido colapso no se detecta por lado alguno.

Esta afirmación se detiene muy lejos de la euforia. Me limito a pedir un mínimo de rigor y honestidad al describir la situación. No ocultamos los problemas, pero tampoco despreciamos las buenas noticias. Hace unos días, acompañé al ministro Jordi Hereu en una visita a Fertiberia. La empresa se beneficiará de casi 61 millones de ayudas europeas. También con respaldo del PERTE de descarbonización, Asturiana de Zinc contará con el mayor parque de generación fotovoltaica para autoconsumo de España.  

No son casos aislados, sino reflejo de una tendencia general:

o    Nos hemos acostumbrado tanto al liderazgo de los astilleros que ya no nos sorprende que Armón y Gondán asuman tres de cada cuatro contratos que se realizan en el país. 

o    En el sector de la defensa, la fábrica de Trubia cuenta con carga de trabajo al menos hasta 2037 y el ministerio se ha comprometido a emplazar en Asturias un centro tecnológico que probablemente se verá reforzado con otras decisiones empresariales. 

o    Windar, en fin, aprovechará las antiguas instalaciones de Alcoa para fabricar componentes para la eólica marina para todo el mundo, en tanto el grupo Zima se apresta a hacer lo propio en El Musel.

Todos sabemos que hay un elefante en la habitación. Vamos con Arcelor. La incertidumbre que persiste sobre la planta de reducción directa de hierro (DRI, con las siglas en inglés) no merma la importancia del inicio del horno eléctrico de Veriña, que sitúa a la factoría a la vanguardia de Europa, ni los planes para realizar una inversión similar en Avilés. Ambas son un aval de futuro para la siderurgia en un contexto europeo de dudas y desasosiego para el sector.

¿Nos conformamos? Claro que no. Aspiramos y trabajamos desde hace mucho tiempo, con tanta intensidad como discreción para que la empresa cumpla sus anuncios y lleve a cabo la inversión para la que obtuvo una de mayores ayudas públicas concedidas nunca en España. 

Esa es la hoja de ruta que proponemos. No obstante, no nos paramos ahí: reiteramos que Asturias mantendrá la única siderurgia integral del país, como precisó el ministro de Industria. Es una afirmación coherente con lo que hemos venido sosteniendo desde hace meses. Ningún país puede asistir indolente a la pérdida de empresas o actividades estratégicas.

Tampoco Europa. Esa es la conclusión de fondo que desprende el informe Draghi. Sin una política industrial propia y resuelta, la UE puede quedar descolgada de las economías más pujantes. Por eso, hace ya cinco años, una de mis primeras propuestas fue la imposición del arancel ambiental para evitar la desventaja competitiva de la industria europea frente a las importaciones de China, Rusia, Turquía o cualquier otro país ajeno a los compromisos ante el cambio climático. Draghi constata una urgencia, preservar la fortaleza industrial de la Unión Europea.

2.    LA REVOLUCIÓN DE LAS COMUNICACIONES

Voy con el segundo escenario, la revolución de las comunicaciones. El 29 de noviembre de 2023, no hace siquiera un año, se inauguró la variante de Pajares, la infraestructura más demandada de Asturias y símbolo del complejo secular de aislamiento del Principado. 

Ahorro vicisitudes sobradamente conocidas. Los túneles bajo la cordillera se abrieron al tráfico de viajeros y mercancías con unas expectativas enormes. Pensábamos en la variante como un parteaguas en la historia de las comunicaciones que podríamos aprovechar para crear más empleo, reforzar la economía, desestacionalizar el turismo y convertirnos en polo logístico del Cantábrico.

Eran grandes esperanzas, como el título de la novela de Dickens. Tantas, que podríamos pensar que resultaban desmadradas. Sin embargo, nos quedamos cortos. Ni las mejores estimaciones calculaban una ocupación superior al 94% o una oferta de 32.000 plazas semanales.

Asturias gana, sin duda, pero también gana el resto de España. Estamos más cerca y venir es más sencillo, así que cada vez más personas se están enterando de la calidad de nuestros productos, de nuestra apuesta por la innovación o de nuestro modelo de turismo sostenible que respeta tanto a las personas como a nuestros recursos. Ellas, como nuestras montañas o nuestros ríos, estaban allí mucho antes. 

Desde el 29 de noviembre hasta hoy ha habido serios problemas que deben corregirse a la mayor brevedad. Pero el malestar causado por esa sucesión de incidentes no tapa el éxito de la alta velocidad ferroviaria. Empeñarse en negar el acierto y las mejoras, con la incorporación de nuevos trenes y frecuencias, es un absurdo que en algunos casos raya la obcecación.

Mi gobierno jamás se planteó la puesta en marcha de la variante como una estación término, el destino final de las infraestructuras. Desde el primer día no hemos dejado de promover avances. Muchos ya han sido atendidos, y ahora seguiremos trabajando en otros, como las paradas en la cuenca del Caudal del primer y último tren de alta velocidad.

La revolución de las comunicaciones también se manifiesta en otras consecuciones. Destaco dos que sobresalen. Una es el desarrollo de Conecta. En sus dos años de existencia suma más de 230.600 usuarios. Es el mayor espaldarazo que ha recibido el transporte público en Asturias en décadas. A lo largo de los próximos meses incorporará nuevas prestaciones, como el acceso gratuito a las cercanías ferroviarias hasta 2026 o una aplicación que permitirá reservar taxis en todo el Principado.

El otro logro, también poco discutible, es el incremento de la oferta de vuelos. Asturias nunca estuvo tan bien conectada con el mundo, y seguiremos mejorando: el desarrollo de la estrategia de conectividad nos permitirá alcanzar 30 destinos directos el próximo año. El aumento de pasajeros y pasajeras ha llevado a AENA a plantearse la ampliación del aeropuerto, una decisión que contará con el pleno respaldo del Principado.

3.    ASTURIAS ESTÁ DE MODA

Los dos apartados anteriores –la ola verde de inversiones y el salto adelante en las comunicaciones- bastarían para comprobar la pujanza del cambio. No obstante, citaré otras dos. Una de ellas es la consolidación del Principado como potencia turística, asentada sobre un aumento constante del número de visitantes y avanzando en la desestacionalización e internacionalización. Eran las demandas clásicas del sector: que llegaran turistas todo el año y que fuéramos capaces de atraer viajeros de otros países.

Si la mejora de las infraestructuras es innegable, que Asturias está de moda también queda fuera de duda. Los datos más recientes son claros: nos remiten más de millón y medio de visitantes y 3,4 millones de pernoctaciones, por encima del récord de 2023. La aportación al Producto Interior Bruto continúa al alza y el número de empleos superó en agosto los 39.700. 

Estos grandes números incluyen los avances cualitativos a los que aludía. El crecimiento no se apiña en torno a un par de meses, sino que se extiende durante todo el año y, al tiempo, aumenta notablemente el número de personas que procede de otros países. 

Hace unos días conocimos un estudio que sitúa al Principado a la cabeza del crecimiento turístico nacional por su condición de refugio climático. Es una proyección muy alentadora, pero que nos impone una obligación: cuidar aún más nuestro modelo.

Estamos ante una oportunidad que no podemos dejar pasar. Asturias, las asturianas y los asturianos hemos cambiado en estos años. Y el mundo también está cambiando.

Un mundo que necesita imperiosamente de gente de paz, de trabajo, de modelos alternativos para relacionarse con la naturaleza, para producir alimentos, energía, cultura… Refugios para las crisis que no dejan de producirse.

La calidad de vida está de moda, comer rico y saludable está de moda. Asturias está de moda. 

Sería una lástima, una gran irresponsabilidad, que se nos pase esta oportunidad peleándonos por rencillas partidistas, sin hacer lo que debemos.
 

4.    LA GEOGRAFÍA DE LA INNOVACIÓN

Acabo con el último escenario, el que he definido como geografía de la innovación. Innovación y futuro de Asturias son sinónimos. Por eso trabajamos muy duro la anterior legislatura y multiplicamos de dos a 14 el número de centros de I+D+i.

Aquello no fue una anécdota, sino la punta de lanza de una apuesta estratégica. Hoy Asturias es la quinta comunidad donde los sectores tecnológicos tienen mayor peso en el empleo. Aquí hay más de medio millar de empresas que desarrollan proyectos innovadores, donde el talento es la materia prima y el conocimiento ensancha sus fronteras día a día.

Y desde el gobierno hemos intentado estar a la altura: nuestras ayudas generan 2.000 empleos y un retorno fiscal superior a los 35 millones anuales. La creación de la consejería, la constitución de la agencia Sekuens, la financiación de la Universidad, el proyecto de la Ley de Ciencia o el impulso a los polos de innovación van en el mismo camino. 

Al lado de las tres balizas anteriores, esta puede aparentar menor. No lo es en cuanto a lo que supone de rampa hacia el porvenir ni tampoco en la aspiración de participar, como estamos haciendo, en la competición global por la atracción y retención de talento. 

Concluyo este apartado. He intentado resumir algunas evidencias, certezas comprobables, de la década del cambio.

No es casual que Asturias haya batido récords de exportación ni de inversión extranjera, que cada vez se creen más empresas. Ha aumentado el número de personas con trabajo y el paro se ha reducido hasta el punto de que estamos acercándonos a la barrera sicológica de las 50.000 personas desempleadas. Dicho esto, siguen siendo demasiadas, porque allí donde hay alguien sin trabajo existe un drama que debemos afrontar, por eso trabajamos sin descanso para crear más empleo, más estable y con mejores salarios. Esa es una obsesión para mi gobierno.

Los números siempre pueden ser mejores, pero Asturias progresa. Espero que todos nos alegremos de ello.

III. Un gobierno útil

El debate d’orientación política conxúgase básicamente en dous tempos: en pasao, pra resumir qué se fexo, y en futuro, pr’anunciar qué se vai fer. Deseguida hei a entrar en materia. Así y todo, tamén m’interesa destacar cómo se fain as cousas, conque, antias de resumir el balance de xestión, hei a dedicar us minutos a resaltar os trazos que retratan al goberno d’unidá progresista.

1. ALIAOS COL DIÁLOGO

Cada quen ten el sou xeito d’entender a política. Repito qu’eu nun la concibo sin diálogo. Gobernar significa tamén escuitar y, polo tanto, rectificar condo se cometen equivocos ou se poden fer as cousas miyor.

Gobernar significa tamén buscar el acordo y sumar esforzos. Sempre é necesario, pro inda máis agora, condo dalgús s’empeñan en semar el país de crispación ou vemos cómo noutros sitos a violencia política pon en peligro a democracia. 

Conseguimos qu’Asturias seña un aveiro pral diálogo y el acordo. Síntome arguyoso d’eso. Chamo á responsabilidá d’esta Cámara pra que pódamos seguir féndolo nel futuro.

Este ano foi frutífero en acordos. Dende el primeiro momento, condo el Partido Popular solicitóu el aprazamento da Llei d’Impulso Demográfico, hasta el xoves pasao, condo firmamos a concertación, nun deixamos de ter a mao apurrida. A negociación permanente foi el denominador común das escolías y del actualización del mapa sanitario.  A mesma virtú pode atribuírse á posta al día del Alianza polas Infraestructuras. 

Se nos conformáramos col aritmética, este esforzo iba sobrar, pro Asturias precisa cohesión y entendemento porque é el miyor cemento pra construír futuro. El goberno d’unidá progresista y reformista tenlo mui claro. 

El Día d’Asturias afirméi qu’al ano sóbranye horas pra resaltar as diferencias. Á inversa, nunca sobra aforrar tempo pral diálogo. Por exemplo, alredor de proyectos tan relevantes como as lleis de ciencia y proyectos estratéxicos. Llougo hei a referirme con un pouco de llargura a ún dos consensos máis importantes llograos entre os grupos parlamentarios, el referido al financiamento autonómico.

2.    CON LOS PIES EN LA TIERRA
Soy consciente de que para muchas personas la política se ha convertido en uno de los principales problemas del país. No les faltan motivos: una parte de la política se ha convertido en un barrizal donde los insultos sustituyen a los argumentos.

Este gobierno está en las antípodas de la crispación. La mayoría de la ciudadanía necesita soluciones, respuestas, medidas concretas. Si permiten la expresión, la gente quiere más nueces y menos ruido. 

La política ha de ser útil porque debe defender el interés general y el bien común. Estamos aquí para servir a Asturias, no lo olvidemos nunca.

Quizá por mi experiencia municipal, me gusta resolver los problemas con mucho pragmatismo. Las disquisiciones están bien, pero no solventan nada a la ciudadanía. Para hacer política útil hay que bajar de la torre de marfil, desvestirse de sectarismo y poner los pies en la tierra.    

Esa actitud ha facilitado los acuerdos con otras administraciones. 

Aquí mismo, en Oviedo/Uviéu, tenemos dos buenas muestras con la ampliación del campus de El Cristo y el convenio sobre La Vega, firmado el viernes con el alcalde y la ministra de Defensa, ambos decisivos para la ciudad. 

Del mismo modo, buscaremos con el Ayuntamiento de Gijón una solución consensuada para la construcción del vial de Jove.

La firma del convenio con la Diputación de León para el suministro eléctrico a la estación invernal de Fuentes de Invierno, la concertación o el acuerdo con el Ministerio de Ciencia para la incorporación de ayudantes doctores a la Universidad son tres muestras más. 

Estamos para ofrecer soluciones, para mejorar las cosas; para, repito, hacer política útil.

3.     EL GOBIERNO QUE ESTÁ AL LADO
Casi me da reparo incidir en este rasgo, por lo evidente que resulta. Este gobierno trabaja jornada a jornada sobre el terreno. Nuestro despacho es Asturias entera, lo dejé claro desde el primer día que asumí la presidencia No hay un consejero o consejera que no haya hundido los pies en el barro o, dicho de otra manera, que no haya dado la cara cuando ha sido necesario. Hemos realizado, y seguiremos haciéndolo, visitas y reuniones por todos los concejos. Es lo que debemos hacer.

Somos, además, un gobierno que practica el respeto, que huye del tremendismo grandilocuente, que no insulta. Si mi presencia estimula las discrepancias y los desafueros retóricos, prefiero contribuir con una prudente ausencia a la concordia propia de los días señalados. 

Más adelante me referiré a otra seña que identifica a este gobierno: la lealtad con Asturias. Antes, repasemos el primer año del Ejecutivo de unidad progresista y reformista.

IV. Los pulsos de la audacia

Toca rendir cuentas del trabajo realizado Inicio el balance de gestión. Procuraré exponer una síntesis cabal de lo que se ha hecho y, a la vez, adelantar algunas iniciativas. En todos los apartados percibirán tres latidos comunes: el pulso reformista, la orientación progresista y el rechazo a la autocomplacencia.

1.    CULTIVAR EL NUEVO PAISAJE ECONÓMICO

En Asturias estamos creando un nuevo paisaje económico. No ha sido sencillo, hemos sufrido mucho durante mucho tiempo y hay serios problemas sobre la mesa, pero estamos dando pasos importantes para asegurar el porvenir. 

El paradigma ya no es la resistencia, sino el avance. Cancelemos el marco mental de una comunidad a la defensiva, como era hace un año, y a ello está ayudando el liderazgo del Gobierno del Principado con diversas iniciativas.

1.1. Una potente estrategia de captación de inversiones, porque Asturias es tierra de oportunidades 

Este mes empezó a funcionar el centro logístico de Amazon en Siero. Es uno de los 13 proyectos que cristalizaron la pasada legislatura, cuando decidimos, mediante la colaboración público privada, reivindicar Asturias como un lugar idóneo para vivir, trabajar e invertir. 

Para reforzar ese propósito hemos firmado este año el convenio de la Oficina de Economía y Comercio en Madrid.

Es el mismo objetivo de la Oficina Económica que dependerá directamente de la presidencia: que Asturias aproveche todas las oportunidades de inversión que se presenten. La colaboración de la patronal y las cámaras de comercio es un activo de primer orden para ese fin.  

Nunca anuncio inversiones privadas. El Ejecutivo tiene que facilitar la iniciativa empresarial y para ello es más eficaz la diplomacia discreta que el autobombo. Con esta prudencia, estoy convencido de que conseguiremos nuestros objetivos. A ello contribuirá la aprobación de la Ley de Proyectos de Interés Estratégico, diseñada para acortar plazos y burocracia.

Esa estrategia también se apoya en el suelo industrial. Asturias dispone de una buena oferta, reforzada con la puesta a la venta de terrenos de Sogepsa y de las primeras parcelas de la ZALIA, la piedra angular para que Asturias se convierta en el polo logístico del Cantábrico. La posterior puesta en servicio del polígono de baterías de Avilés completará un excelente catálogo. Para mejorar la gestión, habilitaremos en 2025  una ventanilla única de suelo industrial.

1.2.    La buena gestión de los fondos europeos. 

El programa Next Generation generó tantas expectativas como inquietudes. Hagamos memoria: en Asturias se puso en solfa la existencia de proyectos, la capacidad de gestión y el propio impacto de los fondos. Los hechos se imponen a las dudas. Tiene sentido destacar que Asturias cuenta con el proyecto para la producción de hidrógeno verde más maduro de Europa, que lo lidera EDP y que ha logrado 126 millones en ayudas públicas: es el valle del hidrógeno de Aboño.

Dentro de su estricta competencia, el Principado mantiene el buen ritmo de ejecución de las ayudas: a día de hoy hemos movilizado más de 556 millones, una cantidad que equivale al 81,5% de los fondos efectivamente cobrados.

Esa agilidad nos ha permitido también lanzar la primera convocatoria del Fondo de Transición Justa para grandes empresas, dotada con 40 millones, y preparar otra que activaremos el próximo año para apoyar la industria del hidrógeno y otros gases renovables con un presupuesto de 17 millones.

1.3. La apuesta estratégica por la innovación. 

El proyecto de Ley de Ciencia, también en esta Junta General, merece concitar el consenso. Recibido con aprobación por la comunidad científica, imprimirá una velocidad más al ecosistema de la innovación, el mejor catalizador del cambio.

Vale la pena hacer un alto y repasar lo andado porque partimos de un principio muy humilde. Primero fue la creación de la consejería; después, la agencia Sekuens; en agosto, esta ley, que dará pie al CSIC asturiano y, antes de fin de año, el Plan de ciencia, tecnología e innovación. 

En este período, se ha multiplicado el número de start up y hemos iniciado el despliegue de la geografía de la innovación. Cito tres muestras:

o    En octubre, presentaremos el proyecto de la bioincubadora en Oviedo/Uviéu, que supondrá una inversión de dos millones y se instalará en los terrenos del Vivarium.

o    También presentaremos el Centro de innovación de Carrio, en Laviana con una inversión inicial de 2,7 millones. Donde antes se sacaba carbón ahora se cultivará innovación.

o    Y en 2025 será el turno del Centro de computación de mina San Jorge, en Aller. El desembolso de partida asciende a tres millones.

Si la tecnología no es para todos, no es inteligente.

1.4. La modernización de la Administración. 

Pronto volverá al parlamento el debate presupuestario. Me temo que se repetirá la incoherencia de costumbre: la derecha criticará con una mano el gasto mientras con la otra protestará por la falta de personal sanitario, docente y asistencial. La curiosa cuadratura del círculo de una argumentación trilera que nunca se atreve a enseñar las cartas y reconocer que su propuesta nos conduciría al doble filo de las tijeras: las privatizaciones y los recortes.

El gobierno de unidad progresista aplica otro prisma: consideramos que una buena Administración no supone un grillete, sino un vector de desarrollo. Para ello estamos reduciendo el porcentaje de interinos, sostendremos la lucha contra los excesos burocráticos y conceredemos un especial valor a la digitalización.

Recurro a dos ejemplos: 

Actualmente, una criatura, Cova, está en gestación. Cova es el acrónimo de Coordinador Virtual de Asistentes, un proyecto basado en el uso de inteligencia artificial pensado para la mejora de los servicios sociales.

Ya hemos licitado la implantación de un sistema avanzado de datos e inteligencia artificial para digitalizar documentos físicos de la Administración, un paso que contribuirá a la agilidad administrativa.

La Administración, en fin, también se refuerza con nuevos equipamientos, como el palacio de justicia de Langreo, que inauguraremos este otoño.

1.5. Asegurar el modelo turístico sostenible y de calidad. 

El día 12 participé con Alfonso Rueda en otra edición de Los encuentros del Eo. Al hablar del turismo, el presidente de la Xunta de Galicia aseguró que Asturias lo ha hecho muy bien. Agradezco la sinceridad del reconocimiento.  

Sí, Asturias lo hizo bien al apostar por el turismo rural y empeñarse en la protección de la costa y de sus espacios naturales, un gran acierto del presidente Pedro de Silva. Las dos medidas enraízan en una virtud común, la anticipación. 

Ahora, en este primer ejercicio de legislatura, hemos decidido volver a tomar la iniciativa para asegurar la calidad y la sostenibilidad, emblemas de nuestro modelo. Ese es el objetivo de la regulación de viviendas de uso turístico y de la habilitación, a partir del año próximo, de una tasa de carácter municipal y voluntario.

La turismofobia no existe en Asturias. Tampoco hay una masificación que la justifique. Ambas afirmaciones son ciertas, pero haríamos mal si no supiéramos escarmentar en cabeza ajena y entender qué está pasando en otras partes de España. 

Hay que reaccionar antes de que sea tarde. 

La promoción y la diversificación de la oferta continuarán. Hay firmados 28 planes de sostenibilidad que movilizan casi 100 millones.

En 2025 pondremos en marcha un programa de bonos específico para el turismo rural respaldado con 600.000 euros y destinaremos un millón al fomento del patrimonio industrial y minero. 

También haremos una campaña de conmemoración del 40º aniversario del lema Paraíso natural, nuestra credencial por excelencia. 

Todas esas líneas de acción van a mantenerse, pero al mismo tiempo hemos de adelantarnos y tomar otras medidas, siempre negociadas con el sector, para anticiparnos a los riesgos.

1.6. La defensa del interés general. 

Cuando se habla de turismo se suele recurrir a la expresión que recomienda no matar a la gallina de los huevos de oro. 

Esa reflexión es aplicable a bastantes más ámbitos. Si el Principado no hubiese preservado el litoral, ahora no podríamos exhibirlo como valor natural ni aprovecharlo como atractivo turístico de primer nivel. 

Cuando se tomó aquella decisión también hubo que afrontar críticas durísimas. Ahora, cualquier análisis sensato reconoce que la calidad paisajística y la biodiversidad son grandes riquezas de Asturias.

El gobierno de unidad tiene muy claro que el provecho particular nunca, nunca puede imponerse al interés general. Este es el objetivo de la modificación de las directrices para la instalación de parques eólicos; el mismo que justifica la regulación de los parques de baterías. Siempre predomina el interés general y la visión de conjunto, el proyecto común. Así abordamos también la revisión de las directrices de comercio, que finalizará en 2025. 

Superemos una falsa dicotomía: la cuestión no es optar entre desarrollo industrial y protección del medio; para nosotros, la única elección aceptable es la que permita conciliar el crecimiento con el cuidado de los recursos naturales. Así, la instalación de parques eólicos marinos nunca debe hacerse a costa de la actividad pesquera.

Con ese mismo planteamiento, este año iniciaremos la tramitación del Plan Integrado de Residuos del Principado, el PIRECA, con la intención de aprobarlo a lo largo de 2025. La entrada en funcionamiento de la planta de basura bruta de Cogersa, paralizada por un desgraciado incendio, es una baza de primer orden para impulsar la economía circular, que también ha de ganar sitio en nuestra estructura productiva. 

Precisamente, este año dedicamos el pabellón del Principado en la Feria de Muestras a uno de nuestros recursos más valiosos, el agua, tan imprescindible para la vida como clave para la actividad económica. Con esa amplitud de miras trabajamos:

    En 2025 comenzarán las obras de la planta de agua regenerada de Villaperi, en Oviedo, presupuestada en 13 millones. Es la fase más avanzada para convertir la mayor depuradora de Asturias en una biofactoría que permita la reutilización industrial del agua.

    Y también el año que viene formalizaremos la compra de la antigua fábrica de El Águila Negra, en Colloto/Cualloto, donde se ubicará el Edificio del Agua, primer paso hacia la Agencia Asturiana del Agua.

1.7. La comunidad hiperconectada: Asturias, cada vez más cerca.

La revolución de las comunicaciones es una de las grandes evidencias del cambio, como antes reseñé. La alta velocidad, la oferta de vuelos y la plataforma CONECTA componen una tríada de acierto.

Esta realidad es compatible con la existencia de carencias y problemas enquistados. Este gobierno es el primero en autoimponerse deberes, como establece el nuevo documento de la Alianza por las Infraestructuras, firmado en julio. Entre esos objetivos pendientes selecciono cinco:

1.    Mejorar las cercanías ferroviarias, con el cumplimiento íntegro de los Acuerdos de la Castellana. No hará falta subrayar su relevancia: es una red estratégica para afianzar la cohesión territorial y fortalecer la movilidad sostenible. El plan se está ejecutando con rigor y transparencia y esa es muy buena noticia. No obstante, instamos a aplicar medidas que no precisan grandes desembolsos ni premiosos plazos administrativos, como la reforma de la malla horaria para reducir los tiempos de viaje. 

2.    Impulsar las integraciones del ferrocarril. Me refiero a Avilés, Gijón y Langreo. Es perentorio avanzar en las tres, todas castigadas por retrasos poco justificables. A propósito, aprovecho la mención a Gijón para reiterar que el Gobierno del Principado mantiene su palabra respecto al vial de Jove: no aceptaremos nada que no le valga a la ciudad.

3.    La culminación de la autovía al suroccidente. Es uno de los ejes vertebrales de Asturias. Las inversiones del Principado en la comarca tienen que complementarse con la progresiva finalización de los tramos pendientes de la autovía hasta La Espina.

4.    Avanzar hacia la supresión del peaje del Huerna. Hemos conseguido mejorar las bonificaciones y continuamos trabajando en ese afán. Para que no haya titubeos, reitero que el destino final es la eliminación del peaje (que aún existe por obra y gracia de un gobierno del Partido Popular).

5.    Impulsar el corredor atlántico para conectarnos con el corazón de Europa. El Gobierno del Principado defenderá en todos los foros la macrorregión y el corredor noroeste. Pero si elegimos como modelo el equivalente mediterráneo, tomemos nota también de la implicación empresarial y social que lo apuntala. Cuanta más unión concite esta iniciativa, mejor.

1.8. La concertación

Un gobierno democrático siempre debe estar coaligado con la sociedad. El gobierno que piense que se basta consigo mismo comete una equivocación. Hay metas que requieren un empuje compartido.

Nosotros nos hemos propuesto un doble grado, por decirlo con la terminología universitaria: consolidar la nueva estructura económica y renovar el estado de bienestar, dos titulaciones que se complementan mutuamente.

La nueva concertación que ratificamos el jueves con Comisiones Obreras, UGT y la Federación Asturiana de Empresarios persigue ambos objetivos.

El acuerdo social con mayor presupuesto de la historia, 4.689 millones, garantiza la inversión anual en infraestructuras y plantea dos nuevos pactos: uno por la industria, sustrato básico de nuestra economía, y otro por los cuidados, tan necesario en una comunidad que hace gala de sus políticas sociales. 

No puedo despedir este bloque sin hacer una referencia a la trágica serie de accidentes laborales que hemos sufrido las últimas semanas. Como he dicho, “trabajar no puede costar la vida”. No sé qué se ha hecho mal, pero exige una respuesta. Investigación, aclaraciones, medidas para que no se repitan. Ayer mismo anunciamos un plan de choque. Es lo menos que les debemos a las familias, amistades y compañeros y compañeras de las víctimas.


2.    PACTAR CON Y POR EL MEDIO RURAL

Comienzo otro capítulo relevante. Los pueblos que se olvidan de quienes nos trajeron hasta aquí difícilmente puedan seguir caminando hacia adelante.

El medio rural es clave para cualquier sociedad, pero es evidente que hay una sensación de abandono e incomprensión que recorre toda Europa. Las protestas que se han repetido en varios países de la Unión son réplicas de un mismo temblor.   

En Asturias también vivimos ese malestar, y el Ejecutivo de unidad siempre ha demostrado con compromisos y hechos de qué lado está. 

En febrero, el Consejo de Gobierno apoyó una declaración institucional en la que expresaba su apoyo a las reclamaciones de las organizaciones agrarias. En plenas movilizaciones, el consejero dialogó y pactó un acuerdo que los propios convocantes consideraron histórico.

Hemos decidido dar un paso más. A lo largo de 2025 alcanzaremos un pacto por el medio rural para disponer de una hoja de ruta con acciones y medidas concretas. 

Asturias es impensable sin los pueblos, que ocupan la parte más extensa de su geografía; sin su impronta cultural y sin su contribución económica esencial.

 El objetivo último de ese pacto, abierto a las organizaciones agrarias, los ayuntamientos, la Universidad y otros agentes sociales, es fomentar el protagonismo renovado del campo
Lo haremos con el convencimiento de que su futuro pasa por la aplicación de políticas de progreso, no de involución; con la seguridad de que el populismo reaccionario está intentando arrastrar al medio rural al camino ciego de la demagogia y el antieuropeísmo.

El último año nos ha permitido demostrar tanto el compromiso con el medio rural como la plena confianza en su porvenir. Resumo algunos de los ejes principales:

a) Apoyo a las actividades tradicionales.

El Gobierno de Asturias fue la primera comunidad autónoma que aportó fondos propios, en concreto 5,2 millones, para paliar el aumento de costes provocado por la sequía y la guerra de Ucrania. 

Esa preocupación por responder con premura a las necesidades del sector nos llevó asimismo a modificar el baremo de los daños de la fauna salvaje para equiparar los causados por el lobo y el oso, así como a reaccionar con prontitud para afrontar los problemas de salud animal, como la lengua azul o la enfermedad hemorrágica. 

En paralelo, la gestión de la PAC ha permitido distribuir 88 millones antes del 30 de junio; esto es, dentro del período ordinario. Aprovecho para hacer un subrayado: por muy mejorable que sea la PAC, que lo es, resulta insustituible. El triunfo del planteamiento antieuropeo de la extrema derecha sería una condena inmediata para la ganadería y la agricultura.

La apuesta por la revitalización del campo también nos ha llevado a poner en marcha nuevos programas, como Incorpórate al agro, abierto a mayores de 40 años y con un sistema de ayudas que puede llegar a los 100.000 euros en determinados casos. El Consejo de Gobierno aprobará la convocatoria este otoño.

b)  Diversificación

Ya fuera de las actividades tradicionales, la promoción de la iniciativa local y la diversificación tiene una de sus mejores expresiones en la gestión del plan Leader. 

A mayores, el ticket rural elevará en 2025 el máximo de la ayuda a 50.000 euros. A estas alturas, 576 personas se han beneficiado de esta iniciativa pionera, la mayoría mujeres (un 57%), un dato revelador sobre el emprendimiento femenino. También en 2025 pondremos en marcha la marca Mercados del Paraíso.

c) Lucha contra incendios

La lucha contra los incendios forestales merece un apartado propio. Todos recordamos la oleada criminal de fuegos que calcinó 32.000 hectáreas en la primavera de 2023. Yo la tengo presente con una mezcla de tristeza, indignación y decepción. Sé que nunca habrá una seguridad absoluta, un cortafuego que impida de hoy para siempre el riesgo de desastre, pero desde entonces hasta ahora se han tomado medidas: 

- Hemos mejorado la normativa, gracias a la reforma de la Ley de Montes promovida y acordada por este parlamento.

- La aprobación del presupuesto autonómico ha posibilitado sumar 83 plazas al Servicio de Emergencias. De igual modo, se ha adjudicado un contrato que incluye el despliegue de más 120 trabajadores para la vigilancia, prevención y extinción de incendios.  A mayores, el próximo año incorporaremos 40 nuevos bomberos.

- Se han firmado convenios con 74 de los 78 ayuntamientos que supondrán un desembolso plurianual de 18 millones para la defensa contra el fuego y el mantenimiento de infraestructuras rurales.

- Los espacios naturales protegidos cuentan con un programa específico de prevención, dotado con 11 millones que contempla un plan de choque de desbroces en 500 hectáreas.

-  Y, en fin, también se ha realizado la convocatoria de indemnizaciones a propietarios de montes quemados en la primavera de 2023, presupuestada en tres millones.

Insisto: nunca tendremos garantía absoluta, pero hoy existe mejor normativa, más prevención, más personal y más medios que hace un año para luchar contra los incendios. El sector forestal –y, en general, el campo- tienen un amplísimo horizonte de desarrollo en Asturias, al igual que la industria agroalimentaria, uno de los sectores más prometedoras para la actividad empresarial.  

3. RENOVAR EL ESTADO DEL BIENESTAR

La macroeconomía nunca debe dejar de tener escala humana. 

Inicio el capítulo dedicado al Estado de bienestar. Los gobiernos autonómicos compartimos la responsabilidad de gestionar la sanidad, la educación y los servicios sociales. A partir de ahí, son obvias las diferencias entre unos y otros. Algunos entienden los servicios públicos como una losa sobrecargada de gastos y personal. Su reacción lógica es aligerarlos, vía recortes, o convertirlos en oportunidades de negocio, vía privatizaciones.

El criterio del Gobierno de Asturias es bien distinto. Si el Estado de bienestar es el único patrimonio de quienes no tienen patrimonio, el deber de un gobierno progresista y de izquierdas es reforzarlo. 

Ahora, no basta con insuflar recursos, debemos garantizar también su sostenibilidad, mejorando la gestión y ganando eficiencia, aprovechando todas las oportunidades que aporta la revolución tecnológica.

A partir de esta declaración de intenciones, la primera parada me lleva al modelo tributario.

3.1. La fiscalidad ha servido históricamente de piedra de toque para definir la orientación política de un gobierno

En esta Junta General es un debate recurrente. Cada vez que los medios de comunicación reiteran esa simulación sobre las cargas impositivas de una persona que hereda 800.000 euros, retorna el asunto al diario de sesiones.

Con absoluto respeto a los afortunados, entiendan que la primera preocupación de un gobierno progresista no sean los herederos de 800.000 euros (o más, que también los hay). Las nuestras son la calidad de los servicios públicos y las clases medias y trabajadoras. 
Las deducciones y ayudas que agrupamos en nuestra vía fiscal buscan ese objetivo.

Sin desgranarlas, desde este ejercicio las familias con dos hijos son consideradas numerosas (y se benefician de deducciones que pueden llegar hasta 1.900 euros anuales), que hay medidas específicas para favorecer la igualdad y la conciliación y que se otorga un tratamiento especial a los concejos en riesgo de despoblación.

Son medidas selectivas, quirúrgicas, que contrastan con los saldos fiscales, ese espejismo de café para todos que ofrecen otros gobiernos autonómicos y que se traduce en menos medios en hospitales y colegios públicos, lo que perjudica de forma especial a las clases medias y trabajadoras, a las que no tienen ni un hospital privado ni un colegio de élite a tiro de billetera.

La vía fiscal ha recibido ataques. En este parlamento se me ha atacado por no haber aplicado una deflactación que hubiese supuesto unos 300 euros más en el bolsillo de cada señoría. Dinero contante, sonante, y, a mi parecer, injusto. Prefiero el sistema que hemos desarrollado y que el año pasado supuso un ahorro de 52 millones a las familias que más lo necesitan, según los cálculos de la Consejería de Hacienda. También les puedo aportar un dato cerrado: hemos pasado de 25.000 beneficiarios en 2021 a más de 83.000 al año siguiente; es decir, en un año hemos triplicado el número.  

Tenemos un modelo de justicia fiscal que funciona y mejora año a año. Por eso seguiremos robusteciéndolo en el presupuesto de 2025. La justifica fiscal es el camino de la justicia social

3.2. La sanidad

La elección de uno u otro modelo fiscal tiene una inmediata repercusión práctica: contar o no con los recursos precisos para sostener esas cuatro paredes maestras del Estado de bienestar que son la sanidad, la educación, la vivienda y los servicios sociales. 

Inicio el epígrafe sanitario con tres apuntes. 

El primero me lleva a la conmemoración, este verano, del décimo aniversario del HUCA, marca de excelencia del sistema público. 

El segundo es una cantidad: con 2.311 euros, Asturias lidera la inversión sanitaria por habitante en toda España, incluidas las comunidades forales. 

El tercero, un porcentaje: el Principado es la comunidad donde menos personas –no llega al 11%- elegirían un centro privado para un ingreso hospitalario.  

Son tres notas que me dan pie a anudar una afirmación: resultado de décadas de trabajo contamos con uno de los mejores modelos sanitarios y, en consonancia con lo que hemos recibido, estamos obligados a afianzarlo.

Por eso hemos afrontado la asignatura pendiente de modernizar nuestro mapa sanitario, porque Asturias ha cambiado muchísimo durante sus 40 años de existencia. Queremos reducir burocracia y ganar en asistencia. 

La consejera ha hecho una auténtica exhibición de diálogo, escuchando a todo el mundo y estudiando las propuestas de todas las personas que han querido aportar.

Ahora, en el primer semestre 2025 aprobaremos el decreto que reordenará el mapa en tres áreas, cada una con un hospital universitario de referencia.

No obstante, entiendo que las estructuras administrativas pueden sonar muy lejanas, al menos en tanto no reviertan en beneficios tangibles. A las personas les inquietan más, y es bien comprensible, los problemas cotidianos. 

Las listas de espera son una de las mayores preocupaciones del sistema público –y, cada vez más, también del privado- en nuestro país. Con el presupuesto vigente dedicamos 57 millones para reducirlas. Los datos de agosto, un mes siempre complicado, confirman el aumento de actividad y la disminución de las demoras, en especial las de los casos más apremiantes.

La carencia de profesionales es otro mal compartido de la sanidad. En los últimos meses, hemos conseguido reforzar la plantilla con 116 doctores y doctoras, 30 de medicina de familia y otros 86 especialistas. 

No tienen que decirme que tanto en una como otra cuestión falta mucho por hacer. A nadie le consuela saber que están bajando las demoras mientras está pendiente de una consulta, acumula días de angustia pendiente del resultado de una prueba o lleva meses en la cola para una intervención. 

El trecho que queda es largo; lo bueno es saber que hemos elegido la dirección correcta. 
La mejora de la atención también está ligada a la modernización de equipamientos sanitarios. La ampliación de Cabueñes y los centros de Nuevo Roces (Gijón/Xixón), La Pola (Lena) y Sotrondio, todos en construcción, redundarán en ese fin. 

Nunca me cansaré de destacar la potente estructura sanitaria de nuestra comunidad, porque es envidiable, dada su calidad, amplitud y cobertura, y porque es inseparable del desarrollo autonómico. 

Sin el Estado autonómico, sería un imposible. Tenemos una prueba bastante cercana. El HUCA, esa nave capitana de la sanidad pública, se construyó gracias a la presión del Gobierno del Principado, que tuvo que vencer la resistencia del Ejecutivo presidido por José María Aznar. A veces es bueno hacer memoria para saber dónde estaba cada cual.

El HUCA es una realidad porque hubo varios gobiernos socialistas que se empeñaron hasta el empecinamiento en ese propósito, y lo mismo vale, letra por letra, para los hospitales comarcales. Cangas del Narcea, Arriondas/Les Arriondes, Jarrio y el nuevo Álvarez-Buylla, que también está de aniversario, llevan el sello de una política progresista. 

Sin ese empuje, y con otros partidos al frente del Principado, simplemente no existirían. Todas estas cosas hay que tenerlas en cuenta, porque la historia también da y quita razones. 

Nuestro compromiso con los hospitales comarcales seguirá demostrándose toda la legislatura. En Jarrio, por poner un caso, se han incorporado tres anestesistas, la semana pasada lo hizo una geriatra y próximamente sumará un otorrino y un oftalmólogo más.

La mejora de la atención también comprende el refuerzo de las prestaciones, como la extensión de los cribados de cáncer de mama y colon, de la mejora de la dotación tecnológica o de los avances terapéuticos, como los tratamientos basados en células CAR-T.

Las ayudas a los pacientes de escleriosis lateral amiotrófica (ELA) son otro paso importante. A esta iniciativa debemos sumar el convenio firmado en diciembre con el Ministerio de Derechos Sociales para instalar un centro pionero de atención a quienes padecen esta enfermedad en Oviedo/Uviéu, en el edificio del Materno Infantil, cuyas obras comenzarán en el segundo semestre de 2025.

El próximo ejercicio continuaremos estas políticas, a las que añado un compromiso más: la negociación del pacto por la salud mental, una urgencia de nuestros días. Hay muchas personas en crisis, muchas familias que sufren y debemos darles una respuesta desde el sistema público de salud.

Es un objetivo de legislatura que se plasmará el próximo ejercicio. Ese acuerdo, que confiamos en cerrar a mediados de 2025, será seguido de la Ley de Salud Mental.

Además, el gobierno de unidad está decidido a presentar un proyecto de ley que prohíba el consumo de bebidas energéticas por menores de 16 años, una medida adecuada para evitar serios riesgos en la salud.

3.3. La educación.

Toca el turno de la educación. Comencé la intervención con una alusión al 5 de septiembre, jornada de estreno de Les Escuelines. Ese mismo día arrancó el primer curso gratuito de la historia para todo el alumnado de las escuelas infantiles. Otro hito que demuestra que este gobierno es ajeno al conformismo. 

No obstante, resta otro paso que no depende de la voluntad del Ejecutivo, la aprobación de la ley necesaria para incorporar los 76 centros de titularidad municipal a la red autonómica. De no mediar el bloqueo por descanso veraniego de la extrema derecha ya estaría aprobada. Apelo a la corresponsabilidad de los demás grupos para despacharla cuanto antes.

Muchas de las afirmaciones que acabo de hacer respecto a la sanidad son aplicables a la educación. También en este caso gestionamos un gran patrimonio que ha acreditado su calidad en distintos baremos, como refleja el informe PISA. 

Si hasta ahora estábamos orgullosos de mantener escuelas rurales con cuatro o menos alumnos, del impulso a la enseñanza bilingüe en inglés o de la Estrategia de detección de altas capacidades, ahora podremos apuntar en el haber colectivo la condición pionera de As Escolías.

Para nadie es un secreto que la matrícula escolar disminuye. Si nos guiásemos en exclusiva por la razón económica, la plantilla docente podría decrecer en una proporción similar. Sin embargo, hemos entendido que estamos ante una oportunidad para mejorar la calidad educativa. 

Este curso hemos iniciado la reducción progresiva de la ratio a 23 alumnos por aula y a partir de 2026 haremos lo propio con la jornada lectiva, conforme a lo pactado con los sindicatos. En consecuencia, serán necesarias 486 plazas docentes más y una aportación adicional de 23,5 millones. 

La fórmula es sencilla: menos alumnado, pero más docentes y recursos para la educación, para garantizar más equidad e igualdad de oportunidades. 

Regreso a uno de los mensajes de fondo: nada de regalarnos los oídos, pero el respaldo del Gobierno de Asturias a la enseñanza pública está fuera de duda. 

La inauguración del instituto de La Florida, en Oviedo/Uviéu, el próximo fin de la ampliación del Rey Pelayo, en Cangues d’Onís/Cangas de Onís, y los proyectos y obras del centro de educación especial de Montecerrao (Oviedo/Uviéu), del instituto de La Corredoria, que se inaugurará el próximo curso, o del colegio de Nuevo Roces (Gijón/Xixón) corroboran ese afán. 

También les adelanto que antes de fin de año presentaremos la estrategia para el alumnado autista, que supone el 50% del alumnado con necesidades especiales. El objetivo es que el profesorado cuente con pautas específicas para mejorar su atención educativa. 

Ciertamente, no nos basta. De ahí el empuje a la FP, esa lanzadera hacia el empleo que ha echado a andar con 10.400 plazas para nueva matrícula, 107 ciclos presenciales y la colaboración de más de 3.400 empresas. Saben que con la entrada en vigor de la nueva ley todos los cursos incluyen prácticas. Pues bien, Asturias ofrece desde el primer año el régimen intensivo, con un mínimo de 700 horas en la empresa con una beca o contrato.

Reservo unas palabras para la Universidad. Con la estabilidad financiera asegurada hasta 2030, está ensanchando su horizonte. En las últimas semanas no ha dejado de encabalgar buenas noticias: 

o    Ha implantado los títulos de Criminología y Ciencias del Deporte.

o    Ha asegurado tres edificios para extender el campus de El Cristo, un paso que facilitará la deseada unificación de sedes judiciales en Oviedo. Por cierto, en 2025 se acometerá el derribo del antiguo HUCA.

o    Y ha sido la primera Universidad del país en firmar con el Ministerio de Ciencia un convenio que permitirá incorporar 57 profesores ayudantes doctor durante los próximos seis años. 

Mientras, el Gobierno de Asturias continuará facilitando el acceso a los estudios superiores, de modo que el nivel de renta no se convierta en un límite infranqueable. Por quinto año consecutivo hemos congelado las tasas para beneficiar a más de 20.000 estudiantes y, por vez primera, lanzaremos este curso un programa de becas salario para el alumnado más necesitado.

No nos quedaremos ahí. Les anticipo otra medida con el mismo fin: desde el próximo año, la matrícula del primer curso universitario será completamente gratuita hasta un umbral de renta, y podrá serlo también durante toda la carrera para quienes superen determinados requisitos académicos. Pongo un ejemplo: quien estudie un grado de ciencias y apruebe el 65% de los créditos, no tendrá que desembolsar un solo euro para la matrícula del próximo curso.  

Así trabaja un gobierno de progreso para favorecer la equidad y el talento, para ayudar a las familias y para que los ingresos no decidan quién puede y quién no puede obtener un título universitario.

3.4. La vivienda

El tercer epígrafe reseña las políticas de vivienda. A nadie se le escapa que estamos ante un reto de país. El derecho constitucional a la vivienda es un derecho básico, un derecho a la dignidad que requiere la intervención de los poderes públicos, como bien precisa la Carta Magna. De otra manera, quedará en un enunciado hueco.

El Gobierno del Principado ha resuelto hacer de las políticas de vivienda una de las banderas del mandato. En la medida de nuestras posibilidades, vamos a intentar que el artículo 47 de la Constitución sea algo más que la expresión de un deseo.

Esa decisión se ha traducido en varios hechos, todos dignos de atención.

 La iniciativa del Ejecutivo ha favorecido la construcción, en distintas fases, de 600 nuevas viviendas públicas distribuidas por toda la geografía. A esta cantidad se suma la rehabilitación de otros 180 inmuebles y de 1.688 pisos de Vipasa. La extensión y mejora del parque público será una constante de la legislatura.

Me detengo en las cantidades. Sólo en el primer ejercicio hemos conseguido movilizar más de 45 millones en distintos tipos de ayudas, desde las destinadas a la rehabilitación de fachadas a las previstas para el alquiler y el bono joven. 

Hemos puesto tesón para superar todos los cuellos de botella que habían impedido despachar las solicitudes pendientes y regularizar la situación.
Lo hemos conseguido: en cuanto a las ayudas del alquiler, antes de que termine el año habremos agotado todo el crédito correspondiente a 2024 y publicaremos una resolución ya con cargo a 2025. 

En cuanto al bono joven, hemos alcanzado un porcentaje de ejecución por encima del 62%, el segundo más alto de España.  

También nos disponemos a tomar otras medidas para facilitar el alquiler: trabajamos en una figura que permita al Gobierno de Asturias captar pisos vacíos y gestionarlos con garantías para los propietarios. La Administración actuaría como avalista para asegurar tanto el cobro como el buen estado del inmueble. Una vez más, y lo repetiré cuantas hagan falta, la zona de confort nos queda pequeña. 

Las políticas de vivienda afectan especialmente a la juventud. La emancipación no puede convertirse en un imposible para las personas jóvenes. En buena medida, las iniciativas de vivienda estarán enfocadas hacia ese propósito. 

3.5. Las políticas sociales.

Dedico los últimos minutos de este capítulo a las políticas sociales. También en este ámbito es fácil rastrear la huella reformista. Cito uno de los ejemplos más notables: el 17 de mayo, el Consejo de Gobierno aprobó un gasto de 272 millones que garantiza la prestación de los servicios sociales por los ayuntamientos hasta 2027. Es la primera vez que ocurre.

Esa dotación incluye otro hito: por vez primera reserva una cantidad específica, cuatro millones anuales, para combatir la soledad no deseada. Un gobierno que se distingue por su sensibilidad social debe tomar medidas para hacer frente  a ese problema creciente. De ahí el compromiso de elaborar en 2025 la Estrategia contra la soledad no deseada.

Este primer ejercicio ha incluido otras novedades, como la mejora de la información sobre las prestaciones sociales. 

Desde junio existe una web que facilita el acceso al salario social, el bono térmico o la dependencia. En la misma línea incluyo la habilitación de la tarjeta monedero, que a fin de año habrán recibido unas 3.000 familias.

La mejora de la atención a las personas mayores es uno de los ejes de las políticas sociales. En esta meta coinciden varios empeños. Uno de los más importantes es el refuerzo presupuestario del servicio de ayuda a domicilio, esencial para que puedan mantenerse en su entorno. Al tiempo, continuará el desarrollo del nuevo modelo de atención residencial. Hemos puesto en marcha una unidad de convivencia en la residencia Valentín Palacio, en Siero, la segunda de Asturias después de la implantada en Arriondas/Les Arriondes. El programa se extenderá con unidades similares en las residencias Santa Teresa, en Oviedo/Uviéu; en La Mixta, en Gijón/Xixón, y en  L’Infiestu. 

La agenda social de un gobierno de progreso y reformas jamás está cerrada. Siempre habrá necesidades que atender. Ya ha salido a información pública el anteproyecto de Ley de Infancia y Adolescencia, otro campo en el que media un extenso terreno por recorrer. Hay que cambiar la mirada sobre las personas menores y entender que son sujetos activos de derechos y libertades que reclaman su propio protagonismo.  

4.     IGUALDAD Y MEMORIA DE LIBERTAD

El día 8 presidí la entrega de las medallas de Asturias. Confieso que fue una de las jornadas más emocionantes de mi biografía institucional. De joven, cuando era aquel chaval que decidía militar en el Partido Socialista, nunca me habría imaginado homenajeando a Pablo García, uno de mis referentes.

Pablo, luchador antifranquista, siempre me advirtió que las libertades y los derechos se conquistan a diario, que nunca son irreversibles. Recuerdo esta enseñanza porque voy a hablar de avances en igualdad y memoria democrática, un recorrido imposible si Asturias estuviese gobernada por el PP-VOX. 

Nada encona más a la involución que las libertades de las mujeres, el reconocimiento de la diversidad sexual o la recuperación de la dignidad sepultada. Nada les incordia más que el viento de libertad.

Hace mucho tiempo que el Principado está a la vanguardia de las políticas de igualdad. Para el gobierno de unidad progresista es un orgullo mantener ese liderazgo. Este año hemos cerrado la compra del nuevo edificio, en Oviedo/Uviéu, para ampliar el Centro de crisis de víctimas de agresiones sexuales, un recurso pionero en España que ya ha atendido a más de un millar de mujeres. 

Para avanzar en igualdad y combatir la discriminación, la educación es clave. Por eso hemos reforzado el plan Coeducastur, que este curso ha incorporado 50 centros de primaria, para que niños y niñas crezcan sabiendo que son iguales en derechos y obligaciones. El avance del feminismo es el triunfo de los derechos de las mujeres, no la derrota de los derechos de los hombres. 

También hemos aprobado el primer plan de igualdad de la Administración del Principado, al protocolo para evitar la violencia sexual contra mujeres en el deporte o al desarrollo de la Estrategia para la abolición de la prostitución y la trata. De hecho, la Universidad ya está trabajando en un estudio que radiografía ambas realidades en Asturias.

Este gobierno considera que la igualdad efectiva entre hombres y mujeres justifica un mandato. La brecha salarial de género y el desequilibrio en los cuidados son realidades incómodas que nos apelan todos los días, como la brutal evidencia de la violencia machista. No hay triunfos para celebrar, sino el compromiso de seguir avanzando. Si algo queda atrás, que sea la involución.

En cuanto a la memoria democrática, no cabe temor, sólo seguridad. El binomio PP-VOX hubiera clausurado todas las políticas. No hablaríamos de las exhumaciones de El Rellán, en Grado, ni de las fosas de Parasimón de Lena, ni de la constitución del Instituto de Memoria Democrática. Ayer mismo rendimos homenaje al general Riego en Tuña. Con el extremismo a los mandos, el 23 de septiembre sería una fecha entregada al pasar del calendario, no a la reparación y la memoria histórica. La alternativa sería un amasijo de tierra y silencio, la costra de la indignidad.

5.    L’AYALGA CULTURAL

De la mesma manera, prestábame que dexáremos atrás el disensu sobre l’asturianu y l’eonaviegu. Al empezar la revisión de l’acción cultural, pido de verdá al Partíu Popular que suelte les amarres cola estrema derecha. Nun pue dise de la mano colos que nieguen la mesma existencia de les dos llingües, dos ayalgues culturales envidiables.
Faigo esti llamáu primero de qu’esti parllamentu debata sobre la toma en consideranza, espero qu’esti mesmu periodu de sesiones, de la propuesta sobre la oficialidá.

Tenemos la oportunidá de superar les diferencies y axuntanos nun consensu que salvaguarde la supervivencia del asturianu y l’eonaviegu. 

Entrúgome cuántu tiempu va haber que siguir aguardando hasta qu’asumamos que son patrimonios compartíos, non emblemes ideolóxicos. 

Cuando se cumplieron 50 años de Conceyu Bable, aquel colectivu pioneru fundáu por Xosé Lluis García Arias, Lluis Xabel Álvarez y Xuan Xosé Sánchez Vicente, tenemos que-yos rindir un homenaxe merecíu cola oficialidá, la frontera que siempre quixeron cruciar.

L’aprobación de los primeros criterios llingüísticos pa l’Alministración del Principáu sigue esi camín abiertu. 

Tamién decidimos ampliar la ufierta escolar cola implantación del asturianu na etapa d’infantil (a partir de los tres años). Esta midida, obligatoria pa los centros y voluntaria pa les families, va suponer la creación d’un centenar de places docentes.

Fixi un llamamientu munches veces al arguyu d’identidá, indisoluble del arguyu cultural, de l’autoestima colectiva y del apreciu de lo propio. Pa una comunidá que ta recuperando l’enfotu nes sos  fuercies, resulta fundamental. Por eso-y damos tanta relevancia a la posibilidá de que la cultura sidrera se declare patrimoniu inmaterial de la humanidá esti mesmu añu, na xunta prevista pola Unesco n’avientu.

El principiu de l’ampliación del Muséu de Belles Artes, el final de la restauración de la cúpula de La Llaboral o la conmemoración del milenariu del monesteriu de Corniana son vértices sobresalientes de la xestión cultural d’esti exerciciu, complementada col sofitu a l’actividá deportiva.

Aprovecho la solemnidá d’esta sesión parllamentaria pa reconocer l’esfuerciu y los éxitos del deporte asturianu nos Xuegos Olímpicos y Paralímpicos. Ellos y elles son un arguyu pa esta tierra. 

El deporte ye salú y vida. El gobiernu va siguir reforzando’l so sofitu presupuestariu pal añu que vien, nel que vamos acutar un millón pa les federaciones. 

La firma del conveniu cola Diputación de Lleón pa la electrificación de la estación de Fuentes de Invierno, que remata una aspiración que vien de llargo, ye, amás, otra señal más de la política útil que practica’l Gobiernu d’Asturies.

6.     EL IMPULSO DEMOGRÁFICO

Me quedan dos capítulos para completar la intervención. El penúltimo lo dedico al impulso demográfico. La explicación del orden es sencilla: en él confluyen todas las demás políticas.

La cuestión demográfica es, por lo demás, poliédrica. El envejecimiento no es sinónimo de despoblación, del mismo modo que el saldo vegetativo no determina por sí solo el número de habitantes.

 De hecho, y como ya anoté al principio, Asturias gana población por la incorporación de emigrantes, de personas que han elegido el Principado para vivir y trabajar. Es una realidad creciente y bienvenida, mal que le pese a los xenófobos.

Hechas estas advertencias, cito algunas decisiones muy específicas. La primera es, con todo merecimiento, la aprobación por amplio consenso de la Ley de Impulso Demográfico.

La mejora de las ayudas y deducciones de la vía fiscal asturiana, con una obvia orientación demográfica, ha sido otro de los progresos de este año. Es un camino que continuaremos recorriendo todo el mandato, al igual que las políticas de retorno.

 En abril creamos la Oficina, que ya ha recibido 266 consultas y hemos multiplicado el presupuesto en ayudas para quienes decidan volver a vivir en Asturias. Sólo un dato: en el primer mes ya se habían valorado 40 solicitudes, tantas como todas las aprobadas en 2023.

La experiencia de otras comunidades, como Galicia y Aragón, nos permite acrecentar las expectativas en el resultado de estas decisiones. Si hemos sido un territorio de emigración, ahora aspiramos, con razones fundadas, a ser una comunidad de retorno.

Es un planteamiento innovador que enlaza, vuelvo a insistir, con un haz amplísimo de decisiones, como la mejora de la oferta de transporte público mediante el uso de las rutas escolares- o las áreas de colaboración intermunicipal, como las previstas en los valles del Trubia, la cuenca del Narcea o entre Ribadedeva y las Peñamelleras. 

Seguimos reforzando la vocación municipalista del gobierno con el incremento del fondo de cooperación hasta 10 millones y el aumento del presupuesto para obras cooperables a casi 6 millones. 

No hay fórmulas mágicas ni atajos. Afrontamos un problema global y complejo que requiere políticas públicas ambiciosas y tiempo. No existen ejemplos de países ni territorios donde la tendencia demográfica haya cambiado de un día para otro, ni siquiera de una legislatura para otra.

Estante un reto a medio y largo plazo que precisa la implicación estatal e incluso comunitaria. Necesitamos perseverancia y constancia, pero también podemos asegurar que nunca se habían acopiado tantos esfuerzos para revertir el declive demográfico.

7.    LEALTAD CON ASTURIAS
Inicio ya la última parte.  

Entre mis palabras encontrarán ofertas de acuerdo, incluso peticiones expresas de apoyo. No me cuesta reconocerlo. La humildad es una buena forma de participar en la acción política, y a mí no se me caerán jamás los anillos para propiciar el consenso.

También creo que he hecho patente, incluso hasta la insistencia, la orientación progresista y la vocación de reformas del gobierno. Me arriesgo a decir lo mismo respecto al destierro del conformismo. Si alguna ocasión he transmitido autosatisfacción o han entendido que la transmito, discúlpenme. Me cuento entre quienes tienen la plena seguridad de que todos los días se equivocan.

Sí, pienso que hemos hecho cosas bien, que otras pueden hacerse mejor y que, con toda certeza, resta muchísima tarea pendiente. Con esa actitud iniciamos el segundo año del mandato, decididos a llegar al último minuto de la legislatura con la misma ansia de cambios, dispuestos a gobernar para todos, conscientes de los tiempos decisivos que nos toca vivir, convencidos de que el gobierno de unidad es la mejor garantía para asegurar el futuro de Asturias, superar los retos y aprovechar todas las oportunidades.

Y también para hacerlo garantizando más igualdad, libertad y justicia.

Frente al peligro de involución, que se expande como una oleosa mancha reaccionaria y autoritaria por tantas partes del mundo, no exagero si digo que quienes se sienten identificados con la izquierda tienen una responsabilidad especial a la hora de respaldar las políticas de progreso, también las de este gobierno.

Todos los debates parlamentarios tienen sus liturgias, y este no se escapa. Probablemente, todos adivinemos cuáles serán las reacciones a mis palabras. Incluso quizá estén ya escritas, a despecho de lo que aquí se diga o se proponga.

Como presidente del Principado, no les puedo pedir que renuncien a su ideología, ni siquiera a su táctica. En cambio, me atrevo a rogarles que no devalúen esta solemne sesión parlamentaria en un mero ritual.

Tengo incluso un atrevimiento mayor. Les pido lealtad con Asturias, una exigencia aplicable a todas las personas que formamos la Junta General del Principado. En los primeros compases de esta intervención mencioné el acuerdo sobre la financiación autonómica. Es un asunto crucial, determinante para el futuro de nuestra comunidad y para el modelo de Estado. Ese pacto es explícito sobre los planteamientos de Asturias. Tiene la solidez del rigor, la consistencia de la buena argumentación y la fuerza de la unidad. 

Este viernes me entrevistaré con el presidente del Gobierno de España. Jamás se me pasaría por la cabeza rechazar su invitación, fuese quien fuese, perteneciese al partido que perteneciese. Sería una irresponsabilidad impropia de mi cargo.   

Ya saben cuál será mi hoja de ruta respecto a la financiación, la tienen a mano: es el acuerdo de la práctica unanimidad de los grupos parlamentarios.

Eso se llama lealtad con Asturias.
La deslealtad consiste en desentenderse del acuerdo y demostrar, cada día con más claridad, una incomodidad evidente con el consenso. Pongamos las cartas boca arriba: si algún grupo propone o acaricia el deseo de quebrar ese entendimiento, que lo haga expresamente.

Me atrevo a pedir lealtad porque la practico, porque el gobierno de unidad progresista es leal con Asturias. 

Nunca aceptaremos nada que perjudique al Principado. Rechazamos el exceso de protección del lobo, arrancamos un plan de mejora de las cercanías ferroviarias e insistimos en la mejora de la alta velocidad porque lo primero es servir a Asturias. Aplaudimos la revalorización de las pensiones, la reforma laboral o las ayudas a la industria porque también así demostramos nuestra lealtad a Asturias.

La agenda de la reunión es abierta y aventurarme a adelantar el resultado resultaría osado, pero tengan por seguro que siempre antepondré el interés de mi tierra, sea sobre la financiación o para garantizar la modernización de la única siderurgia integral del país, estratégica para Asturias y para España.

Señorías, en unas semanas, el Gobierno del Principado traerá a la Cámara los presupuestos para 2025, con los rasgos inequívocos de un proyecto progresista, desde la fiscalidad hasta el refuerzo de la sanidad, la educación, las políticas de vivienda y los derechos sociales. 

El consejero de Hacienda ya ha explicado las estrecheces derivadas de la reducción de ingresos. En este contexto están en juego 60 millones que dependen de que el Partido Popular levante su bloqueo al techo de gasto. Para hacernos una idea, la cantidad equivalente a siete institutos como el de La Florida.

Yo no me rasgo las vestiduras porque los diputados respeten la disciplina de voto en el Congreso. Ese fariseísmo se lo dejo a otros. 

Lo que me entristece es comprobar que el PP de Asturias justifique que el Principado pierda esa cantidad, como si fuese un castigo merecido y sin hacer el mínimo intento para conseguir que su partido cambie de criterio. Eso es deslealtad con Asturias.

Estoy orgulloso de presidir un gobierno cercano, que practica la política útil y está siempre disponible para el diálogo. Para el bien de Asturias, no hay trinchera partidista ni alambrada de siglas que valga. He enumerado una larga lista de propuestas que, a mi juicio, merecen un respaldo compartido. Me quedo ahí porque decir unánime resultaría pretencioso. Me refiero a:

- Las leyes de ciencia, proyectos estratégicos, escuelines o turismo.
-    La actualización del mapa sanitario.
-    Los pactos por el medio rural, la salud mental, la industria o los cuidados.
-    Previstas para el próximo año, todas ellas superan los límites del partidismo. Son iniciativas que nos apelan a todos los grupos. 

Reitero la invitación para añadir a esos acuerdos la oficialidad del asturiano y del eo naviego, que sería una prueba de evolución y madurez política.

Por supuesto, también espero contar con un apoyo amplio para aprobar el presupuesto de 2025, imprescindible para cumplir los objetivos del pacto de concertación. Una cosa va con la otra.

Es obvio que la cercanía programática facilita el entendimiento, pero el gobierno de unidad progresista está dispuesto a dialogar y negociar con todos y cada uno de los grupos parlamentarios, con la excepción manifiesta de quienes sólo buscan esparcir crispación, que niegan derechos y libertades básicas a las mujeres, que niegan también la violencia machista. 

Si no estamos de acuerdo en todo, al menos intentémoslo en parte. Siempre podremos hallar puntos de encuentro.

Asturias se merece ese esfuerzo. Merece entrega y generosidad para continuar recorriendo la década del cambio. El Gobierno de Asturias, este gobierno unido, progresista y reformista, seguirá liderando esta transformación, tan ilusionante como imparable. Somos y seremos un gobierno dialogante, cercano y, sobremanera, útil, porque así gana Asturias. 

Pero que nadie se confunda ser dialogante con falta de firmeza para defender a todos los asturianos y asturianas, no solo a unos pocos. Defenderemos Asturias siempre, ante quien sea.

Que nadie se confunda: estamos orgullosos de los cambios hechos por este gobierno, pero no somos conformistas con nuestra gestión. Uno no está aquí para conformarse cada día con lo que pudo hacer, sino para lograr lo que hasta ayer parecía imposible.

Soy el primer inconformista con mi trabajo.

Y esa filosofía es la que también deben tener todas las personas que forman mi gobierno. Es una responsabilidad única y un orgullo que tu gente te encargue la responsabilidad de gobernar el lugar donde naciste, donde te criaste, donde vives o trabajas. No podemos defraudarlos.

Que nadie se confunda: somos respetuosos con todas las opiniones, pero intolerantes con la violencia machista, el negacionismo ecológico o cualquier tipo de discriminación por origen, color de la piel u orientación sexual.

No habrá tolerancia con quiera regresar al pasado, retroceder en derechos y recortar libertades. 

Si algunos quieren convertir en tendencia ir por la vida repartiendo odio o discriminando al otro, si lo moderno es el odio a otro ser humano, por cierto, algo muy de mediados del siglo pasado, entonces Asturias será contratendencia, seremos los más tradicionales del mundo respetando los derechos de todas las personas y también los más clásicos, llevando ante la justicia a todo aquel que cometa delitos de odio.

Tampoco confundan buscar acuerdos con desviar el rumbo.

Estamos seguros de lo que estamos haciendo y lo estamos haciendo entre todas y todos. Y lo mejor es que ya no estamos en la casilla de salida: ya se pueden ver los resultados.
Por eso invitamos a los vendedores de calamidades de toda la vida a desistir porque aquí, en Asturias, está saliendo el sol.

Teníamos que recuperar la autoestima como pueblo para que el mundo nos viera.

Hay pocas cosas que tuve tan claras en mis 45 años de vida.

Es aquí, es ahora, es con y para todos los hombres y mujeres de Asturias.

*Se adjuntan tres pdf con el texto, los datos y los anuncios realizados por el presidente durante su intervención. 

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El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, interviene en el pleno de la Junta General del Principado de Asturias.