“Asturias reúne hoy las mejores condiciones de su historia para captar inversiones”, asegura el presidente en la inauguración del centro logístico de Amazon en Siero

“Asturias reúne hoy las mejores condiciones de su historia para captar inversiones. Somos una tierra de oportunidades”, ha asegurado hoy el presidente del Principado, Adrián Barbón, en la inauguración oficial del nuevo centro logístico de Amazon en el polígono industrial de Bobes (Siero).
El jefe del Ejecutivo ha señalado que la llegada de la alta velocidad ferroviaria, tras la apertura de la variante de Pajares hace casi un año, ha contribuido a abonar el terreno para el asentamiento de nuevas compañías en Asturias. También influyen, a su juicio, la ampliación de la oferta de vuelos, la modernización industrial, la apuesta por el talento, el creciente desarrollo tecnológico y la condición de refugio climático de la comunidad.
Barbón también ha resaltado que uno de los grandes desafíos de este mandato pasaba por aprovechar al máximo la capacidad del Principado para atraer nuevas empresas. “Con ganas, trabajo y decisión, podremos lograrlo, porque tenemos de todo o casi de todo. Y, si nos falta algo, siempre lo podemos pedir por Amazon”, ha indicado.
También ha puesto en valor el ejercicio de "la diplomacia discreta", una estrategia que el Principado mantuvo en todo momento para facilitar la llegada de Amazon a Siero. “Juan Cofiño, hoy presidente de la Junta General; Carlos Paniceres, responsable de la Cámara de Comercio de Oviedo, y Ángel García, alcalde de Siero, podrían extenderse en los detalles de esta intrahistoria, porque los tres han sido parte en este empeño”, ha relatado Barbón.
Igualmente, ha subrayado que el "efecto Amazon" superará los límites de Siero. “En realidad, el despertar de Bobes es el símbolo de la nueva etapa en la oferta de suelo industrial en Asturias. Me refiero al parque de baterías de Avilés y la Zalia, por ejemplo. Son lugares que, junto con Bobes, forman una geografía atractiva y competitiva, envidiable para cualquier comunidad. Para sacarle el mayor rendimiento posible, en 2025 pondremos en marcha una ventanilla única de suelo industrial”, ha avanzado.
Durante el acto, el presidente ha estado acompañado por el consejero de Ciencia, Borja Sánchez, y por la consejera de Transición Ecológica, Nieves Roqueñí.
A continuación se reproduce la intervención íntegra del presidente del Principado:
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Inauguración oficial del centro logístico de Amazon en Siero
Agradezco su invitación a participar en este acto, tan relevante para Siero y para Asturias entera.
En cuestión de proyectos inversores, el Gobierno de Asturias tiene dos reglas que cumple a rajatabla. La primera, la aplicación de la diplomacia discreta: las inversiones sólo se anuncian cuando son firmes y están bien atadas. La segunda, que el protagonismo corresponde a las empresas. Así que aquí, hoy, son la dirección y el personal de Amazon quienes deben centrar la atención de los focos.
A mí me corresponden otras tareas. La primera, obligada, es darles las gracias por haber elegido Siero para ubicar este almacén logístico. También les doy las gracias porque este acto no es una inauguración más. Agrupa varios significados que intentaré resumir en una breve intervención.
En primer lugar, la instalación de Amazon identifica la era que vivimos, la del mundo hiperconectado y la realidad online. Esto puede dar pie a sesudas reflexiones sobre la evolución de la sociedad, pero hoy no toca perdernos por esas alturas. Vamos a quedarnos con algo más prosaico, pero decisivo: Internet ha revolucionado el funcionamiento de la economía, desde los movimientos bursátiles a la toma de decisiones financieras.
Insisto en que me limito a describir un hecho, sin añadir juicios de valor. En el caso concreto del comercio, internet actúa como un portal que está siempre abierto. Permite que un producto de cualquier parte del mundo llegue a nuestras manos y, del mismo modo, facilita que nuestros productos, los que elaboramos o vendemos, puedan exportarse a cualquier destino, por lejano que sea. El reto no es cerrar ese portal, porque sería un empeño imposible, sino aprovecharlo.
En este caso, Asturias ha sabido hacerlo. Voy a ahorrarles toda la peripecia de las negociaciones que culminó en la apertura de estas instalaciones. Juan Cofiño, hoy presidente de la Junta General; Carlos Paniceres, responsable de la Cámara de Comercio de Oviedo, o Ángel García, el alcalde de Siero, podrían extenderse en los detalles de la intrahistoria, porque los tres han sido parte en este empeño.
Ahora me quedo con lo que me parece más importante: una exhibición de colaboración público privada y de buen hacer negociador que también merece un reconocimiento. Es el ejemplo de lo que debemos seguir haciendo para atraer inversiones: unión, trabajo discreto y confianza en las posibilidades del Principado.
Voy a por el tercer significado.
Amazon ha revitalizado el polígono de Bobes, uno de los mejores emplazamientos empresariales posibles y que, paradójicamente, parecía condenado a una hibernación eterna. El alcalde ha asegurado recientemente que en Siero hay lugar incluso para la Nasa. No seré yo quien se atreva a ponerlo en duda, pero por lo pronto me conformo con una evidencia: el centro logístico de Amazon ha multiplicado el interés empresarial por el concejo.
No obstante, y con permiso de Cepi, el efecto Amazon supera los límites del municipio. En realidad, el despertar de Bobes es el símbolo de la nueva etapa en la oferta de suelo industrial de Asturias. Me refiero al parque de baterías de Avilés y Zalia, por ejemplo. Son lugares que, con Bobes, forman una geografía atractiva y competitiva, envidiable para cualquier comunidad. Para sacarle el mayor rendimiento posible en 2025 pondremos en marcha una ventanilla única de suelo industrial.
Los efectos más inmediatos de la decisión de Amazon han sido la inversión de 300 millones, necesaria para levantar y hacer funcionar estas instalaciones, y la creación de empleo: ya ocupa a cerca de mil personas y la previsión es que alcance las 1.500 en los próximos tres años, distribuidas en un buen número de roles, desde puestos financieros, especialistas en tecnologías de la información, personal de ingeniería o robótica y así hasta un largo etcétera de perfiles profesionales. Que sean datos conocidos no les resta trascendencia. Pocas empresas inician su actividad con un listón tal elevado de puestos de trabajo.
Hago un pequeño alto para recapitular. Hasta ahora he hablado de Amazon como
- símbolo de la economía del mundo online,
- un ejemplo de buen hacer negociador;
- una inversión que ha revivido el polígono de Bobes, pieza clave de la nueva etapa de suelo industrial de Asturias;
- y un proyecto generador de actividad y empleo, con mil puestos de trabajo en sus primeros compases de desarrollo.
Todos estos significados son importantes. Sin embargo, me falta añadir otro muy relevante: la decisión de Amazon es la constatación de que Asturias es un lugar ideal para invertir. Si el Gobierno del Principado, el Ayuntamiento de Siero y la Cámara de Comercio no estuviéramos convencidos de antemano, seguros de nuestras posibilidades, es probable que esta empresa hubiese elegido cualquier otra zona de España para asentarse.
Ese es el mensaje que quiero subrayar en este acto, con permiso de la dirección de Amazon. Asturias reúne hoy las mejores condiciones de su historia para captar inversiones. Somos una tierra de oportunidades.
Por la conexión con la alta velocidad ferroviaria (en 15 días se cumplirá un año de la inauguración de la variante de Pajares), por la ampliación de la oferta de vuelos, por la modernización industrial, la apuesta por el talento, el creciente desarrollo tecnológico o, puestos a añadir otra ventaja, por nuestra condición de refugio climático. Asturias gana.
Ese es uno de los grandes desafíos de este mandato. Aprovechar al máximo la capacidad del Principado para atraer nuevas empresas. Con ganas, trabajo y decisión podremos lograrlo porque tenemos de todo o casi de todo. Y, si nos falta algo, siempre lo podemos pedir por Amazon.












