null El Principado concluye la protección y restauración de la turbera de Las Dueñas, en Cudillero, tras invertir 66.000 euros
  • Los trabajos han incluido la construcción de un sendero de acceso de 140 metros, la adecuación de una zona recreativa, y la mejora del entorno para facilitar la observación del humedal
22 de abril de 2026

La Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias ha concluido las obras de protección y restauración ambiental del entorno de la turbera de Las Dueñas, en el concejo de Cudillero, tras invertir 65.988 euros. Este espacio, declarado monumento natural, destaca por su singularidad ecológica y alberga uno de los escasos ejemplos de turberas planas que han logrado mantenerse a lo largo del tiempo en Asturias.

Entre los trabajos llevados a cabo se ha construido un sendero de 140 metros para ordenar el tránsito de visitantes, se ha adecuado una pequeña zona recreativa con carácter interpretativo y se ha instalado cartelería informativa sobre el monumento natural. Además, se han realizado labores de desbroce y poda, para eliminar especies no autóctonas y vegetación que había crecido de forma descontrolada.

El director general de Custodia del Territorio y Prevención de Incendios, David Villar, ha visitado hoy el espacio protegido, junto al alcalde del municipio, Carlos Valle. Villar ha destacado la importancia del enclave y de las actuaciones realizadas para facilitar la observación del humedal y proteger la vegetación característica del lugar.

Ecosistemas únicos y especialmente vulnerables

La actuación forma parte del proyecto de restauración ambiental de humedales, turberas y tremedales del Principado dotado con un millón de euros, financiados con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) del programa Next GenerationEU.

La iniciativa está alineada con los objetivos del Plan Estratégico de Humedales a 2030 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que prioriza la conservación y restauración de aquellos humedales más frágiles y singulares, muchos de ellos de pequeño tamaño, pero de enorme valor ambiental. El plan apuesta por actuar de forma selectiva en aquellos enclaves donde es posible frenar su degradación, mejorar su estado ecológico y garantizar su conservación a largo plazo mediante una gestión adaptada a cada caso.

La turbera de Las Dueñas, declarada Monumento Natural en 2002, es un espacio de alto valor científico y ecológico. Se trata de una comunidad vegetal relicta que se formó en épocas más frías y que hoy resulta muy rara en el litoral cantábrico. Además, es especialmente sensible a los cambios hidrológicos y en el uso del territorio. Su conservación es clave tanto para mantener la biodiversidad, almacenar carbono y regular el agua.

En Asturias, las turberas y tremedales constituyen un patrimonio natural muy singular, escaso y frágil. Son ecosistemas formados en condiciones climáticas más frías que las actuales, que han quedado aislados en enclaves muy concretos por su relieve o por sus características hídricas. Además de albergar comunidades vegetales muy especializadas, tienen interés científico porque los humedales funcionan como auténticos archivos naturales, ya que la turba conserva información sobre la evolución del clima y la vegetación a lo largo de miles de años.

*Pie de foto: De izquierda a derecha, el director de la obra, Alberto Fidalgo; el director general de Custodia del Territorio y Prevención de Incendios, David Villar, y el alcalde de Cudillero, Carlos Valle. 

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