El HUCA realiza el primer trasplante de corazón de un donante en asistolia controlada a un paciente con miocardiopatía familiar
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Este procedimiento abre una vía para aumentar las posibilidades de donación en Asturias
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El receptor recibió el alta la semana pasada y se recupera en su domicilio

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) realizó con éxito hace unas semanas el primer trasplante de corazón de un donante en asistólica controlada. El receptor fue un varón con miocardiopatía familiar que recibió el alta la semana pasada y se recupera en su domicilio.
La donación en asistolia se realiza cuando el fallecimiento se produce tras el cese irreversible de la actividad cardiaca y respiratoria del paciente, a diferencia de la donación en muerte encefálica, en la que el corazón continúa latiendo gracias al soporte artificial. Esta técnica supone un importante avance en el desarrollo del programa de donación y trasplantes de Asturias.
El jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del HUCA, Jacobo Silva, fue el encargado de la extracción cardíaca, con el apoyo de la doctora Pilar Mencía. Por su parte, la jefa de la Sección de Insuficiencia Cardíaca Avanzada, Beatriz Díaz Molina, asumió la evaluación del receptor y su seguimiento posterior. El trasplante de corazón corrió a cargo de la cirujana cardíaca Ana Barral.
El donante fue un varón de 38 años con una lesión cerebral catastrófica, incompatible con la vida. Tras adecuar el tratamiento de soporte vital y retirar medidas, siguiendo los protocolos clínicos y éticos establecidos, se comunicó el caso a la coordinación de trasplantes. El hospital acompañó a la familia en el duelo y le ofreció la posibilidad de donar órganos, una invitación que aceptaron en un gesto de gran generosidad.
A partir de ese momento se puso en marcha el protocolo de donación en asistolia controlada, que permite planificar todo el proceso, ya que es posible prever el momento de la parada circulatoria, dado que se realiza tras adecuar el tratamiento de soporte vital en los casos con lesiones irreversibles y sin posibilidad de recuperación.
Una vez confirmado el fallecimiento, se activan de forma inmediata los procedimientos de preservación y extracción de órganos para hacer posible el trasplante.
La complejidad de la donación cardíaca en asistolia controlada radica en recuperar la funcionalidad de un corazón tras una parada circulatoria para que sea viable.
En este caso, más allá del éxito del trasplante, la generosidad de la familia del varón fallecido permitió ayudar también a otras personas en lista de espera, gracias a la obtención de injertos renales y de hígado.
La intervención fue posible gracias a la coordinación de los equipos de trasplantes, cuidados intensivos, cirugía cardiaca, anestesia, perfusión y coordinación de trasplantes del HUCA, así como a la colaboración de todos los profesionales implicados en el proceso asistencial.
La Consejería de Salud agradece la generosidad del donante y de su familia, cuya decisión ha permitido salvar y mejorar la vida de varias personas, así como el trabajo de los profesionales sanitarios que han participado en todo el proceso.
*Pie de foto: de izquierda a derecha, Jacobo Silva, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del HUCA; Álvaro González Franco, director de Atención Sanitaria y Salud Pública del área; Beatriz López Muñiz, gerente del área; Cristina Fidalgo Muñiz, enfermera de la sección de Insuficiencia Cardiaca; Vanesa Alonso, cardióloga; Ana Barral, cirujana cardiaca; Iván Astola, coordinador autonómico de Trasplantes, y Beatriz Díaz Molina, jefa de la Sección de Insuficiencia Cardiaca.



