El Gobierno de Asturias refuerza su compromiso frente al fascismo con la instalación de dos nuevas 'Stolpersteine' en Lluanco/Luanco
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La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, reivindica la vigencia de la lucha por las libertades en el homenaje a los deportados José Manuel Artime y Agustín Menéndez
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El Principado destaca el éxito de la identificación genética en las recientes exhumaciones, que permite a las familias cerrar el duelo tras 90 años de incertidumbre

El Gobierno de Asturias, a través de la Dirección General de Memoria Democrática, ha colocado esta mañana en Lluanco/Luanco dos nuevas piedras de la memoria, denominadas Stolpersteine, en homenaje a José Manuel Artime Fernández y Agustín Menéndez Fernández, dos vecinos de Gozón que sufrieron la barbarie nazi tras su deportación desde Francia a campos de concentración.
El acto, que ha contado con la presencia del alcalde de Gozón, Jorge Suárez, y representantes de la Asociación Deportados Asturias, ha servido para recordar la figura de dos ciudadanos que defendieron las libertades democráticas. José Manuel Artime, nacido en Verdicio, sobrevivió al horror de Dachau tras su exilio en Francia, mientras que Agustín Menéndez, natural de Gozón, fue asesinado en el campo de Sachsenhausen en 1943, solo unos meses después de su internamiento.
La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, ha rechazado la idea de que estas acciones lleguen tarde. “Creo que nunca el mundo estuvo tan dominado por el fascismo como está hoy en día desde el final de la Segunda Guerra Mundial, pero que no llegamos tarde, creo que llegamos en el momento de volver a plantar cara”, ha manifestado.
Collado ha subrayado que el mejor homenaje a quienes sufrieron la barbarie nazi es “seguir luchando y seguir haciendo frente a este fascismo” en defensa de la justicia social y la paz. Asimismo, ha destacado la fortaleza del movimiento memorialista asturiano, cuya labor de décadas ha cristalizado en una Ley de Memoria Democrática que permite a las administraciones públicas ejecutar políticas de reparación.
Avances en la identificación genética
La directora general ha vinculado este acto de reparación en Llluanco/Luanco con los recientes resultados de la exhumación llevada a cabo por la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos en el concejo de El Franco, de la que depende el departamento de Memoria Democrática de Asturias. En esta intervención, el hallazgo de seis cuerpos en una fosa donde inicialmente se buscaba a tres personas ha culminado con la identificación genética de cinco de ellas.
“Noventa años después, hay nietos, hay sobrinos y sobrinas que van a volver a poder llevar esos restos a los panteones familiares y, por fin, aunque sea en la muerte, reencontrarse con sus familias”, ha destacado Collado, quien ha definido este proceso como la “forma correcta de ejercer la reparación pública”.
Collado ha concluido su intervención evocando la biografía de la deportada riosellana Rita Pérez, cuya frase de vida ha propuesto como hoja de ruta para la sociedad actual: “Hicimos lo que tuvimos que hacer, porque lo que teníamos enfrente era el fascismo”, decía esta mujer. Siguiendo las palabras de Rita, hagamos lo que tengamos que hacer, pero paremos al fascismo”, ha afirmado.
Por su parte, el alcalde, Jorge Suárez, ha incidido en que recordar a figuras como Artime, Menéndez o Cristino García es un ejercicio "imprescindible" para mantener viva la memoria histórica y los valores democráticos que estos hombres defendieron hasta sus últimas consecuencias.
Durante la ceremonia, en la que han estado presentes familiares de José Artime, como Ramón Sirgo Ovies, se ha puesto de relieve la importancia emocional de estas placas, que para los allegados suponen el “cierre de un círculo” y el fin de una situación de incertidumbre que ha marcado a varias generaciones. Junto a ellos también quisieron estar presentes miembros de la masonería, toda vez que José Artime fue un miembro activo de la Logia Masónica de Toulouse.









