La directora de Memoria Democrática advierte de la importancia de recordar a las víctimas del nazismo ante los movimientos intolerantes
- Begoña Collado alerta, durante la colocación de un nuevo stolperstein en Cancienes, del peligro de los procesos de deshumanización como antesala de la barbarie

La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, ha subrayado la importancia de preservar la memoria histórica y de reflexionar sobre los mecanismos que hicieron posibles los crímenes del nazismo, durante la colocación de un nuevo stolperstein en Cancienes, que homenajea a Emiliano Cadierno Riera, víctima de la barbarie nazi en el campo de concentración de Buchenwald.
Collado, junto al alcalde, Iván Fernández, otros miembros de la corporación municipal y representantes del Grupo Deportados Asturias, ha participado esta mañana en el acto de homenaje celebrado junto al monumento en recuerdo de Cadierno y a otro vecino del concejo, Juan Suárez.
La directora general ha recordado que los crímenes del nazismo no se produjeron de forma fortuita, sino que estuvieron precedidos por un proceso de deshumanización que convirtió a sus víctimas en objetivos legítimos para la violencia: «Para que la barbarie que sufrieron todas estas personas que pasaron por los campos de concentración nazis pudiera producirse, se comenzó antes por un proceso de deshumanización, por considerar que las personas no eran personas y que, por ello, se podía ejercer este tipo de violencias contra ellas».
En este sentido, ha advertido de que estos procesos no pertenecen únicamente al pasado y ha apelado a la responsabilidad colectiva para identificarlos y frenarlos a tiempo: «Ese proceso de deshumanización es, bueno, desgraciadamente un proceso que algunas pinceladas vemos que ocurren a día de hoy en nuestras realidades. Cuando intentamos deshumanizar a determinados colectivos, a determinados territorios, a determinados países, ese es el primer paso para ejercer barbarias de estas características sobre esas personas y sobre esa población».
Asimismo, Begoña Collado ha destacó el valor del conocimiento y la memoria como herramientas fundamentales para el reconocimiento y la reparación de las víctimas. Tal y como ha recordado, citando las palabras de un familiar de Emiliano Cadierno Riera, «es imposible comprender estos actos, pero sí es necesario conocerlos, y esa es la mejor manera de rendir homenaje a quienes sufrieron toda esta tortura y todo este sufrimiento: reivindicar estos hechos, conocerlos y luchar por los mismos derechos y libertades por los que ellos luchaban».






