El jefe del Ejecutivo subraya la necesidad de abrir un debate sobre la gestión de residuos “de manera sensata, rigurosa y coherente con el futuro de Asturias”
- El jefe del Ejecutivo insta en la Junta General a analizar qué hacer con el combustible sólido recuperado (CSR) que se obtendrá en la planta de tratamiento de la fracción resto de Cogersa

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha destacado hoy la necesidad de abrir un debate “de manera sensata, rigurosa y coherente con el futuro de Asturias” sobre qué hacer con el combustible sólido recuperado (CSR) que se obtendrá en la planta de tratamiento de la fracción resto de Cogersa, que entrará en servicio en otoño de manera progresiva.
El CSR es un combustible alternativo de alto poder calorífico que se fabrica a partir de los residuos no peligrosos (especialmente plásticos, cartón y papel) que no se pueden reciclar convencionalmente y que se extraen de la basura mezclada de la bolsa negra.
“La pregunto que yo planteo a este parlamento y a la sociedad asturiana es qué queremos hacer con lo que sobra, qué queremos hacer con el CSR. Hay que ser sinceros y decirlo abiertamente: va a haber que abordar este debate”, ha señalado el jefe del Ejecutivo.
Barbón ha respondido en estos términos a una pregunta planteada en el pleno de la Junta General por el diputado del grupo mixto Adrián Pumares. En su contestación, ha reconocido que en este asunto hay discrepancias en el seno del gobierno de unidad progresista y ha defendido la “postura histórica” que ha mantenido la Federación Socialista Asturiana.
Según ha indicado, Cogersa no supone ningún problema para la comunidad, sino una oportunidad y un instrumento esencial para fomentar la economía circular y prestar un servicio público imprescindible de manera adecuada. En este sentido, ha citado como prioridad a corto plazo la reactivación progresiva en otoño de la nueva planta, “clave para el tratamiento de la basura”.
También ha incidido en que los grandes ayuntamientos como Oviedo, Gijón y Avilés deben implicarse “mucho más” para aumentar las tasas de reciclaje, dado que las campañas de concienciación no resultan suficientes para alcanzar los porcentajes que recomienda la Unión Europea. “Necesitamos que también los ayuntamientos se impliquen. Que graven más cuando no se recicle y discriminen positivamente cuando sí se haga”, ha recomendado.








