El jefe del Ejecutivo defiende una alianza institucional, social y empresarial para situar Asturias en el centro del mapa logístico del noroeste
• Adrián Barbón señala en el 20º Congreso Nacional de la Confederación Española de Transporte de Mercancías que la confluencia social es “clave” para impulsar el corredor atlántico

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha defendido hoy una alianza institucional, social y empresarial para situar Asturias en el centro del mapa logístico del noroeste. Durante su intervención en el 20º Congreso Nacional de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que se celebra en Gijón/Xixón, ha señalado, además, que la confluencia social será clave “para impulsar de una vez el corredor atlántico”, una infraestructura estratégica para el desarrollo y la cohesión territorial del norte peninsular.
Barbón ha abogado por una visión integradora de las políticas de movilidad al recordar que “los diferentes medios de transporte son complementarios”, y ha reiterado la apuesta del gobierno por una “Asturias hiperconectada”. “Esto no va de apostar por uno en detrimento de otro, sino de saber conjugarlos en busca del interés general”, ha afirmado, al tiempo que ha vuelto a insistir en la capacidad de la comunidad para convertirse en “polo logístico del Cantábrico”.
En ese marco, el presidente ha subrayado los avances logrados en los últimos años en materia de comunicaciones, como la finalización de la autopista del Cantábrico, la conexión con la alta velocidad ferroviaria y el despegue del aeropuerto, que han permitido dar “un salto de gigante”. No obstante, ha reconocido que “aún persisten demoras y obstáculos injustificables” y ha reclamado “compromiso y celeridad” en infraestructuras clave, como la prolongación de la autovía del suroccidente, el desarrollo del corredor atlántico o la mejora de los accesos al puerto de El Musel. “Basta ya de acumular retrasos”, ha enfatizado.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la reivindicación de la supresión del peaje del Huerna, una situación que ha calificado de “discriminatoria, injusta e ilegal”. Barbón ha recordado que, al igual que Asetra, FADE y el resto de patronales del transporte, el Gobierno de Asturias ha presentado un contencioso ante el Tribunal Supremo tras “las reiteradas negativas a nuestras razones”. “Dialogaremos siempre que sea posible, pero tomaremos decisiones siempre que sea necesario”, ha advertido.
Respecto al peaje del Huerna, ha considerado que el debate sobre el mantenimiento del peaje “no debería prolongarse ni un minuto más”. “La única conexión por autopista de Asturias con la Meseta no puede seguir penalizada”, ha agregado, al tiempo que ha lamentado las “incomodidades evidentes para los transportistas” que provocan las obras en la vía de alta capacidad.
En cuanto al corredor atlántico, ha abogado por una “confluencia social amplia” para impulsar un proyecto esencial que no solo beneficiará a Asturias, sino a todas las comunidades del noroeste. “Ese corredor es el conjunto de infraestructuras necesarias para darle un vuelco al mapa y para entender que Asturias puede pasar de ser una comunidad periférica a una puerta directa hacia la Europa atlántica”, ha explicado.
A continuación se reproduce la intervención íntegra del presidente
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
20º Congreso Nacional de Empresarios del Transporte de CETM
Gracias por haber elegido Gijón para celebrar este congreso nacional y sean bienvenidos en nombre del Gobierno de Asturias. Para empezar, estoy seguro de dos cosas: de que esta ciudad no les defraudará y de que juntos conseguiremos situar al transporte –y, en concreto, al transporte por carretera- en el lugar que le corresponde, como bien reclama su lema.
Ese lugar es muy relevante, sin duda. Al menos, para mi gobierno no cabe incertidumbre alguna. Entendemos que los diferentes medios de transporte, todos y cada uno de ellos, son complementarios, no excluyentes entre sí, por eso reivindicamos una y otra vez la Asturias hiperconectada. Esto no va de apostar por uno en detrimento de otro, sino de saber conjugarlos en busca del interés general. Con esa lógica sostenemos la apuesta para convertir al Principado en el polo logístico del cantábrico.
Estamos más cerca que nunca de lograrlo. Los avances en las comunicaciones son evidentes, innegables hasta para la congregación de cofrades del pesimismo, con tanta tradición en nuestra tierra. En los últimos tiempos, con la finalización de la autopista del cantábrico, la conexión con la alta velocidad ferroviaria y el despegue del aeropuerto hemos dado un salto de gigante. No obstante, reconozco que aún persisten demoras y obstáculos injustificables.
Por desgracia, algunas no se podrán despachar de la noche a la mañana. Estoy pensando en la prolongación de la autovía del suroccidente, una infraestructura vertebral para nuestra comunidad, o en el corredor atlántico, tan necesario para la cohesión y el equilibrio territorial. Esta misma semana tuve la oportunidad de urgir su desarrollo en un foro con Alfonso Rueda y Alfonso Fernández Mañueco, los presidentes de Galicia y Castilla y León. En ambos casos, el Gobierno de Asturias reclama compromiso y celeridad, al igual que en la mejora de los accesos al puerto de El Musel. Basta ya de acumular retrasos.
Repito: ninguna de esas reivindicaciones podría resolverse en un instante. Otra, en cambio, sí. Bastaría con decisión política, con asumir que se trata de una situación discriminatoria, injusta e ilegal. Ya habrán adivinado que aludo al peaje del Huerna. Hace pocos días, Asetra, de la mano con FADE y otras patronales, decidió presentar un contencioso ante el Tribunal Supremo. Esa es la misma vía que, forzado por las negativas a nuestras razones, ha elegido el Gobierno de Asturias. Como vengo diciendo, dialogaremos siempre que sea posible, pero tomaremos decisiones siempre que sea necesario.
Este debate no debería prolongarse un minuto más. Conocido el dictamen de la Comisión Europea, la eliminación de la prórroga, decidida por un gobierno de José María Aznar en 2000, debería ser ya un hecho, un asunto resuelto para el bien de todos. En cualquier caso, por más iniciativas que haya que tomar, incluso ante la Unión Europea, para mi Ejecutivo es una cuestión irrenunciable. Es una desventaja estructural que la única conexión por autopista de Asturias con la Meseta continúe estando penalizada. Más si, como vosotros sabéis bien, porque los transportistas lo sufrís en vuestras propias carnes, esa autopista lleva tiempo en obras y el camino consiste en ir serpenteando obstáculos, sin que esas circunstancias hayan supuesto una rebaja del peaje.
Por cierto, la unanimidad que ha concitado esa demanda no debería ser un hecho casual. También debemos aspirar a una confluencia social que impulse el corredor atlántico, y no pienso sólo en Asturias, sino en todas las comunidades del noroeste. Ese corredor es el conjunto de infraestructuras necesarias para darle un vuelco al mapa, para entender que, en un cambio completo de paradigma, Asturias puede pasar de ser una comunidad periférica a una puerta directa hacia la Europa atlántica. Cuanto más apoyo civil reúna esa demanda, mejor. El fuerte respaldo empresarial que impulsa el Corredor Mediterráneo es un buen espejo en el que mirarnos.
Vuelvo al lema de este congreso: El transporte, en el lugar que le corresponde. Para Asturias, que está superando un complejo secular de aislamiento, ese lugar es clave. Sabemos que la economía no crece por sí sola, que no basta con reunir talento y capacidad productiva. Para que la industria sea competitiva, para que el comercio funcione, para que las exportaciones sean posibles, una buena red de transporte es imprescindible.
Por eso, elevar el transporte al lugar que le corresponde no puede quedarse en una consigna. Debe traducirse en una política amplia, orientada a ese objetivo. Opino, y lo digo con sinceridad, que el Gobierno del Principado está trabajando con la altura de miras necesaria para alcanzar esa meta. Pero también reconozco que toda ayuda es poca. Hoy ningún salto logístico relevante se consigue en solitario: ni una administración, ni una empresa, ni una infraestructura bastan por sí solas si no se conjugan en un esfuerzo común.
Eso es lo que le pido y lo que les ofrezco: colaboración plena por parte del Gobierno de Asturias. Una alianza de beneficio mutuo para ampliar y mejorar las redes de transporte, una apuesta común para lograr que esta comunidad se convierta cuanto antes en esa capital logística del cantábrico que todos deseamos. Ese es el camino que podemos recorrer juntos.
Muchas gracias.









