El presidente del Principado advierte en Mieres de que la democracia no es un logro garantizado

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha advertido hoy en Mieres que la democracia no es un logro que esté garantizado ni pueda darse por hecho en un tiempo como el actual “que cuestiona día a día palabras que dábamos por seguras: igualdad, justicia, respeto, tolerancia, solidaridad”. Barbón ha recordado que el devenir internacional “nos demuestra que nada está garantizado, ni en Minneápolis, ni en Irán, ni en Ucrania, ni siquiera aquí, en nuestro país. Para eso sirve también la memoria, para advertirnos de que la libertad y la democracia no son estados perennes, inmutables, sino logros que hemos de preservar”.
El jefe del Ejecutivo ha realizado estas declaraciones durante la entrega del Premio Espacio Cultural 19 10 a la Promoción de la Cultura y los Valores Democráticos a la actriz y cineasta Amparo Climent, autora de varias películas y documentales, uno de ellos sobre La Pasionaria y otro sobre las presas y represaliadas del franquismo titulado Las cartas perdidas.
Barbón ha defendido la importancia de recordar la historia, pero no como una rendición a la nostalgia. “Toda esa memoria es un legado vivo que nos permite entender cómo somos, un requisito indispensable para orientarnos hacia el porvenir. La Asturias que crece, la que está resurgiendo con hambre de futuro, es también la Asturias que no olvida su pasado”, ha asegurado.
El presidente ha valorado la labor de la galardonada, tanto al frente de la Asociación Cultural Arte y Memoria como en varias de sus obras, “algunas tan cercanas a Asturias como Pasionaria o Las cartas perdidas, con tantos renglones de vida e historia para conocer a las mujeres represaliadas por el franquismo”. Y ha recordado que “aún queda mucho por hacer para reconocer la importancia de la resistencia femenina a la dictadura. Aquella lucha no fue solo cosa de hombres”.
Texto íntegro de la intervención del presidente del Principado.
PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Premio a la Promoción de la Cultura y los Valores Democráticos de la Asociación Espacio Cultural 19 10 a Amparo Climent
Las cuencas siempre alumbran la memoria. Hoy, la lámpara cívica de Mieres vuelve a encenderse por tercer año consecutivo aquí, en la casa del pueblo. Gracias a Espacio Cultural 19 10 por vuestra luz y enhorabuena a Amparo Climent por su reconocimiento.
Las comarcas mineras albergan muchos recuerdos. En mi caso, los de toda la vida, porque nací, crecí y maduré en Laviana, donde continúo viviendo. Pero estoy refiriéndome a mucho más que las peripecias personales. Probablemente, ninguna parte de Asturias condensa tan bien toda nuestra historia reciente, desde el despertar industrial de la siderurgia y la minería hasta el desarrollo del movimiento obrero, la conquista de las libertades y la defensa de la democracia que hoy vivimos.
Todo eso forma parte de la memoria de las cuencas. Algunas personas –algunas organizaciones políticas, también- piensan que esa memoria es un trasto más en el desván, que forma parte de un ayer superado.
Discrepo. No quiero unas cuencas ni una Asturias que ignoren lo que han sido y continúan siendo, referencias de solidaridad, de dignidad laboral, de lucha por las libertades. Me resisto a que todos esos valores que nos distinguen, que identifican a nuestra comunidad, sean enterrados en la cuneta del olvido, la más ingrata de todas las cunetas.
No es una cuestión ideológica, que también. Es un respeto a nuestra historia, a nuestra forma de ser. Desde que asumí la presidencia del gobierno en 2019 me he empeñado en que recuperemos el orgullo de identidad. El respaldo a nuestra cultura, el apoyo al asturiano y al eonaviego o la preservación del patrimonio responden a ese mismo objetivo.
No es una rendición a la nostalgia. En realidad, tiene bastante más que ver con el futuro. Toda esa memoria es un legado vivo que nos permite entender cómo somos, un requisito indispensable para orientarnos hacia el porvenir. La Asturias que crece, la que está resurgiendo con hambre de futuro, es también la Asturias que no olvida su pasado.
Amparo Climent ha dedicado mucho trabajo y talento a este tipo de cuestiones, tanto al frente de la Asociación Cultural Arte y Memoria como en varias de sus obras, algunas tan cercanas a Asturias como Pasionaria o Las cartas perdidas, con tantos renglones de vida e historia para conocer a las mujeres represaliadas por el franquismo. Por cierto, un apunte: aunque se ha avanzado bastante, aún queda mucho por hacer para reconocer la importancia de la resistencia femenina a la dictadura. Aquella lucha no fue solo cosa de hombres.
De todo ello nos hablan las obras de Amparo, tan necesaria en un tiempo que cuestiona día a día palabras que dábamos por seguras: igualdad, justicia, respeto, tolerancia, solidaridad. El devenir internacional, lo que está sucediendo en tantos países, incluido Estados Unidas, nos demuestra que nada está garantizado, ni en Idomeni , ni en Minneápolis, ni en Irán, ni en Ucrania, ni siquiera aquí, en nuestro país. Para eso sirve también la memoria, para advertirnos de que la libertad y la democracia no son estados perennes, inmutables, sino logros que hemos de preservar.
Este premio, que antes recayó en Víctor Manuel y Sebastián Álvaro, va de todo eso. Enhorabuena, Amparo, por esta distinción. Tu trabajo también contribuye a mantener encendida esta luz cívica. Como la lámpara en la mina, cuando nos envuelve la oscuridad, nos ayuda a encontrar el camino. Si la memoria es casa, tú has sido arquitecta y luz.
Galería de imágenes
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha intervenido hoy en el acto de entrega del Premio Espacio Cultural 19 10 a la Promoción de la Cultura y los Valores Democráticos a Amparo Climent.
En la imagen (de izqda, a dcha.): el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón; la galardonada, Amparo Climent; la cantante Lourdes Pastor; la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, y la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez.









