La Oficina Económica de la Presidencia tiene identificados proyectos de inversión para Asturias por valor potencial de 6.000 millones
- El director de este órgano, José Antonio Sicre, detalla en la Junta General el funcionamiento del radar de oportunidades, su función en la coordinación del gobierno y la relación con empresas

El director de la Oficina Económica de la Presidencia, José Antonio Sicre, ha informado hoy en la Junta General de que este órgano realiza el seguimiento de potenciales proyectos de inversión que alcanzan un volumen estimado de 6.000 millones, tras la incorporación de más de quince nuevas iniciativas a las identificadas en la fase inicial de su puesta en marcha.
Sicre ha explicado que el radar de inversiones, activado en el primer año de funcionamiento de la oficina, permitió identificar inicialmente 60 proyectos, con una inversión potencial próxima a los 5.000 millones, y la posible creación de cerca de 5.000 empleos. A este conjunto, ha indicado, “se han añadido más de quince nuevos proyectos que suponen una inversión potencial adicional de unos mil millones”.
La Oficina Económica, según ha precisado su director, tiene tres cometidos principales: apoyar al presidente en la dirección y coordinación de la acción del gobierno desde una perspectiva económica, favorecer la coherencia de las políticas económicas entre consejerías e “impulsar la atracción de inversiones y el desarrollo de proyectos estratégicos de alto impacto. A juicio de Sicre el órgano que encabeza “constituye un espacio estable de trabajo conjunto entre la Administración y el tejido productivo”.
En relación con el seguimiento de inversiones, ha precisado que el radar integra “iniciativas de muy distinto tamaño y proyectos con diferentes grados de madurez”, por lo que ha insistido en el carácter potencial de las cifras que se manejan. También ha sintetizado el modo de actuación del órgano bajo el concepto de diplomacia discreta: “Desde la discreción trabajamos para que la mayor parte de los proyectos puedan materializarse, pero no nos corresponde adelantarlos ni confirmarlos públicamente”.
Además del seguimiento de inversiones, la Oficina Económica desarrolla labores de interlocución directa con las empresas, análisis de coyuntura y riesgos económicos y tareas de acompañamiento para facilitar la relación con la Administración del Principado. Sicre ha destacado que la creación de este órgano permite disponer de “un canal directo de comunicación a muy alto nivel, en el que las empresas pueden trasladar sus inquietudes, preocupaciones y dificultades”.
Durante su comparecencia parlamentaria también se ha referido a la coordinación de grupos de trabajo entre empresas y administración para proyectos que requieren la intervención de distintos organismos. Como ejemplo, ha citado la mesa de trabajo centrada en el anillo eléctrico, creada con el objetivo de que “todos los procesos que dependen del Principado estén preparados en tiempo y forma cuando se apruebe la planificación”. Asimismo, ha subrayado la cooperación permanente con la Consejería de Ciencia e Industria, la Agencia Sekuens y la Oficina Comercial de Asturias en Madrid.
En el ámbito institucional y europeo, el director ha señalado la participación de la Oficina Económica en distintos foros, como el Comité de las Regiones, donde “el dictamen sobre el plan del acero permitió situar Asturias en el foco de la industria metalúrgica europea”, así como en encuentros interregionales orientados al intercambio de buenas prácticas en gestión pública.
Para finalizar, ha añadido que la Oficina Económica trabaja con un enfoque “práctico y orientado a resultados”, centrado en “identificar oportunidades, reducir incertidumbres y crear las condiciones necesarias para que los proyectos avancen”, con el objetivo final de reforzar la confianza, atraer inversión y favorecer el desarrollo empresarial y económico de Asturias.



