La Ley de Ciencia favorecerá un sistema de I+D+i más competitivo, apoyado en el talento y la colaboración públicoprivada

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha firmado hoy la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, una norma que facilitará el crecimiento del sistema científico-tecnológico regional con una apuesta por el incremento de la financiación, el refuerzo de la colaboración entre el sector público y la iniciativa privada, la carrera investigadora como eje para atraer talento y el apoyo a la I+D+i de excelencia.
El texto legislativo recibió ayer el voto positivo de todos los grupos parlamentarios de la Junta General, a excepción de Vox, que se abstuvo.
A través de la primera norma que se aprueba en Asturias para regular la ciencia, el desarrollo tecnológico y la innovación, el Ejecutivo autonómico se marca como primeros objetivos blindar la inversión pública e incentivar la privada, así como ampliar de cinco a siete años los programas de ayudas y atracción de talento para converger con Europa. Este nuevo horizonte permitirá trabajar con más previsión y otorgará mayor estabilidad a las convocatorias de investigación e innovación.
En el aspecto económico, el proyecto prevé llegar en 2030 a los 1.075 millones anuales destinados a I+D+i, tanto de financiación pública como privada, lo que supondría el 3% del PIB regional y algo más del 4% del presupuesto autonómico.
La norma fomentará también la colaboración público-privada, a través de la puesta en marcha de entornos controlados para pruebas y ensayos (sandboxes), y la compra pública innovadora. Al mismo tiempo, facilitará la transferencia de conocimiento y la innovación empresarial.
Entre otros muchos puntos, la nueva ley contempla la creación del registro del Sistema Asturiano de Ciencia, Tecnología e Innovación (SACI), y la puesta en marcha de un Observatorio Asturiano de la Innovación y el fomento de unidades de excelencia investigadora.
La nueva legislación consta de un título preliminar, seis títulos, 69 artículos, tres disposiciones adicionales, una transitoria única y una final única. El objetivo final es trazar una hoja de ruta marcada por la calidad y competitividad del ecosistema científico y tecnológico asturiano que contribuya a impulsar una economía basada en el conocimiento y que genere desarrollo tecnológico, riqueza y empleo.
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Barbón: "La Ley de Ciencia supone un antes y un después para Asturias y tiene nombre propio, el del consejero Borja Sánchez"
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha firmado hoy la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, una norma que garantiza más financiación pública, pues establece el compromiso de incrementar anualmente los fondos para converger con la media de inversión nacional y europea. "Esta ley va a pasar a la historia de Asturias y marcará un antes y un después. Quizás no nos demos cuenta de la importancia que tiene, pero dentro de unos años se mirará hacia atrás y nos percataremos de que supuso un punto de ruptura. Esta ley tiene un nombre propio y es el del consejero Borja Sánchez", ha señalado el presidente.
Al acto de protocolario de firma han asistido el consejero de Ciencia, Empresas, Formación y Empleo, Borja Sánchez, de baja laboral por un tratamiento oncológico, y el viceconsejero de Ciencia, Innovación, Investigación y Transformación Digital, Iván Aitor Lucas.
Barbón ha agradecido la labor desarrollada por el equipo de la consejería, las personas que trabajaron en el texto legislativo y los grupos parlamentarios que votaron a favor. La norma, que se aprobó ayer en la Junta General con 44 votos a favor y la única abstención de los cuatro diputados de Vox, sienta las bases para la creación de un CSIC asturiano, facilitará el avance de la compra pública innovadora y permitirá poner en marcha bancos de prueba experimentales para ejecutar proyectos de I+D+i en entornos públicos y con garantías. Además, permitirá crear el Observatorio Asturiano de la Innovación, un espacio de cooperación en el que se compartirán datos, información y los últimos avances.










