El Principado refuerza el abordaje integral de los tumores ginecológicos con prevención, tecnología y atención especializada
- El modelo asturiano permite mejorar los resultados clínicos, reducir complicaciones y ofrecer una asistencia personalizada
- Salud ampliará este año el cribado de cáncer de cérvix a todas las áreas sanitarias mediante el envío de kits a los domicilios

La Consejería de Salud ha consolidado un modelo integral para el abordaje de los tumores ginecológicos basado en la prevención, la alta especialización de equipos, la innovación terapéutica y la coordinación multidisciplinar entre los diferentes niveles asistenciales.
Los cánceres del aparato genital femenino –principalmente de ovario, útero y cérvix- requieren una atención especializada.
En los últimos años, el sistema sanitario asturiano ha evolucionado hacía una organización en la que especialistas en ginecología, oncología, radioterapia, cirugía, patología, radiología, genética y personal de enfermería trabajan de forma coordinada para tratar los cánceres del aparato genital femenino, principalmente de ovario, útero y cérvix. El Servicio de Salud (Sespa) pretende ofrecer a cada mujer el tratamiento más adecuado, según su diagnóstico y características personales. Este modelo mejora los resultados clínicos y reduce complicaciones.
Para el abordaje del cáncer de cérvix, del que se registran unos 60 casos al año, Asturias cuenta con una sólida estrategia apoyada en dos pilares: la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH), incluida en el calendario para niñas y niños, y un programa de cribado basado en citologías y pruebas específicas para la detección precoz.
Por su parte, el cáncer de cuello uterino está estrechamente vinculado con la infección persistente por VPH. Gracias a los programas de vacunación y cribado, se espera una reducción progresiva de casos entre las generaciones más jóvenes. En la actualidad, la mayoría de los diagnósticos se producen en mujeres de mayor edad que no pudieron beneficiarse de la vacunación.
Este año, el Principado ampliará el programa de cribado de cáncer de cérvix a todas las mujeres que mantengan o hayan mantenido relaciones sexuales y facilitará su participación mediante el envío de un kit de autotoma a los domicilios para que cada una recolecte sus muestras biológicas de modo seguro y sencillo. Además, las que tengan entre 25 y 34 años se someterán a una citología cada tres años, mientras que el grupo de 35 a 65 se evaluará mediante la determinación del virus del papiloma humano de alto riesgo (VPH-AR).
Los tumores de útero o endometrio, por otro lado, son los más frecuentes entre las mujeres de mayor edad y suman casi 180 diagnósticos anuales. Suelen manifestarse mediante sangrados anómalos tras la menopausia, por lo que Salud insiste en la importancia de consultar ante cualquier síntoma. La detección precoz permite tratamientos quirúrgicos con tasas de curación muy elevadas.
En este campo, el Principado ya aplica técnicas de cirugía mínimamente invasiva, además del estudio del ganglio centinela, procedimientos que reducen secuelas y mejoran la recuperación. También se promueven los hábitos saludables, dado que la obesidad es uno de los principales factores de riesgo asociados a este tipo de tumores.
Alta complejidad en el cáncer de ovario
El cáncer de ovario, con una incidencia de unos 75 al año, es el de mayor complejidad, ya que en muchos casos se diagnostica en fases avanzadas. Su tratamiento combina cirugía y quimioterapia, y los resultados dependen en gran medida de la experiencia del equipo responsable. Por esta razón, El Servicio de Salud ha reforzado la concentración de casos en equipos altamente especializados, lo que permite afrontar cirugías complejas con mejores respuestas y garantizar el acceso a fármacos cada vez más eficaces.
Asturias incorpora de forma continua los avances en oncología ginecológica. A los tratamientos clásicos de quimioterapia se han sumado terapias dirigidas, como los inhibidores de PARP en cáncer de ovario, la inmunoterapia en tumores de útero y cérvix y, más recientemente, los fármacos ADC, que actúan de manera selectiva sobre células tumorales. El estudio molecular de los tumores permite desarrollar tratamientos cada vez más personalizados, lo que aumenta tanto la supervivencia como la calidad de vida de las pacientes.
Una parte de los tumores ginecológicos está asociada a predisposición hereditaria. En este ámbito, la Unidad de Cáncer Familiar del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) identifica a familias con mayor riesgo mediante estudios genéticos. El objetivo es ofrecer estrategias preventivas y de seguimiento que permitan anticiparse a la enfermedad y minimizar su impacto.
Formación, coordinación y sensibilización
Para ahondar en una mejor atención, el Principado impulsa encuentros científicos y formativos que permiten revisar la evidencia, compartir experiencias y actualizar conocimientos. Estas iniciativas también contribuyen a aumentar la concienciación social sobre el cáncer ginecológico, sus síntomas y, especialmente, las posibilidades de prevención.
La Consejería de Salud destaca que el abordaje de estos tumores se apoya en un sistema público sólido, con profesionales altamente cualificados, tecnología avanzada y una orientación centrada en las mujeres y en su calidad de vida.




