Cultura refuerza en el Festival de Málaga la proyección internacional del sector audiovisual asturiano con 21 proyectos
- Los proyectos Benigno, de Luis Iglesias Rodríguez, y Timidez botánica, de Mónica Arnanz, ganan la primera edición del Principitch d’Asturies y reciben 1.500 euros cada uno
- Una delegación de 34 profesionales participa en el área de industria del prestigioso evento

La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, ha encabezado en Málaga la entrega de los impulsos económicos de la primera edición del Principitch d’Asturies, una iniciativa del Gobierno del Principado para promover nuevos proyectos audiovisuales, asturianos y ha presentado un catálogo con 21 trabajos seleccionados para reforzar la promoción internacional del sector. Benigno, del cineasta Luis Iglesias Rodríguez, y Timidez botánica, de la directora Mónica Arnanz, han resultado ganadores y cada uno recibirá 1.500 euros para contribuir a su desarrollo.
La entrega se ha enmarcado en el encuentro profesional Cine d’Asturies, una sesión de trabajo colaborativo (networking) organizada por la consejería que ha reunido a la delegación asturiana con profesionales, empresas e instituciones del sector audiovisual nacional e internacional presentes en el área de industria del Festival de Málaga, Mafiz. La delegación regional, encabezada por la consejera, está integrada por 34 profesionales y empresas del sector audiovisual, a quienes el Principado ha facilitado la asistencia a esta cita estratégica para la difusión internacional del cine español.
Por segundo año consecutivo, el Principado participa en la zona de industria del festival con un estand propio bajo la marca Cine d’Asturies, ubicado en el Industry Club del Spanish Screenings Content, la principal plataforma de promoción internacional del audiovisual español. En este espacio, la consejería presenta, además, un catálogo con 21 proyectos asturianos financiados en 2025, que buscan alianzas con productores, distribuidores, agentes de ventas y programadores internacionales para avanzar en sus procesos de financiación y desarrollo.
El Principitch d’Asturies se concibe como una sesión de pitching (presentación breve y directa) diseñada para facilitar la presentación de proyectos en distintas fases de desarrollo ante potenciales socios de la industria presentes en Mafiz. A la primera convocatoria se presentaron 34 proyectos. Se seleccionaron cinco finalistas para la sesión definitiva: el cortometraje Benigno, de Luis Iglesias Rodríguez; el largometraje Los nueve baños de septiembre, con guion de Alberto Rodríguez de la Fuente y Estefanía Salyers Naharro; Pasar el agua, de Irene Menéndez Palomino; Timidez botánica, de Mónica Arnanz; y Turtle Blues, dirigido por Asur Fuente.
Un jurado profesional
Las propuestas fueron defendidas ante profesionales del sector y un jurado especializado que eligió los dos trabajos ganadores. El jurado estuvo integrado por Ana Torres del Cerro, Inés Calero y Jaime Weiss, perfiles con amplia trayectoria en programación, producción y distribución cinematográfica.
Torres del Cerro cuenta con más de diez años de experiencia en ámbitos como la programación de festivales, el marketing cinematográfico o el análisis de guiones. Calero desarrolla su actividad en curaduría, producción, distribución y escritura cinematográfica y trabaja como festival manager en Begin Again Films. Por su parte, Weiss, productor neoyorquino afincado en Madrid, trabaja desde 2015 en El Viaje Films en la coordinación de coproducciones internacionales.
El jurado ha destacado Benigno, escrito y dirigido por el cineasta mierense Luis Iglesias Rodríguez, como ejemplo de “una historia sencilla” que combina “el interés oculto por observar a otras personas en su cotidianeidad” con “la facilidad con la que se puede caer en los prejuicios”, todo ello unido a “una aproximación sensible a la integración de un duelo en la vida cotidiana”. Benigno—primer corto de ficción de su autor—obtuvo previamente el Premio al Mejor Proyecto en la tercera edición del laboratorio de creación cinematográfica FilmLAB LaC6, financiado por la Consejería de Cultura. La historia sigue a su protagonista, que acude cada día al mismo rincón de un río de su localidad, convertido en su santuario tras una pérdida reciente. Con la llegada del verano, una familia comienza a bañarse allí y él siente la necesidad de vigilarlos.
El jurado seleccionó también Timidez botánica, de Mónica Arnanz, “un relato que encuentra su fuerza en los pequeños gestos, con una mirada delicada hacia la infancia, el duelo y la pertenencia, y por la relación íntima que establece entre el espacio, el tiempo y la amistad”. La película cuenta la historia de Hua, una niña de nueve años cuya vida cambia cuando su familia se traslada de una gran ciudad china a un pequeño pueblo de la costa asturiana. Ese nuevo entorno, inicialmente ajeno y hostil, se transforma a través de su vínculo con Nel, un niño que, a lo largo de un verano de juegos y descubrimientos, le ayuda a mirar el lugar con otros ojos.







