Beatriz González reivindica la defensa cotidiana de los derechos laborales y sociales como responsabilidad colectiva e individual
• La viceconsejera destaca en la clausura de la II Escuela de Verano Anita Sirgo que la democracia se construye desde el trabajo, la solidaridad y la organización de la ciudadanía

La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González, ha asegurado hoy que los derechos laborales y sociales requieren un compromiso permanente por parte de la ciudadanía y las instituciones. González ha realizado estas declaraciones durante la clausura de la II Escuela de Verano Laboralista Anita Sirgo, celebrada en Oviedo/Uviéu, donde ha reivindicado también la organización colectiva, la solidaridad y el trabajo decente como pilares imprescindibles para fortalecer la democracia.
Esta escuela de verano, organizada por CC.OO. en colaboración con el Principado, la Universidad de Oviedo y la Fundación Juan Muñiz Zapico, se ha clausurado con la asistencia, además, del rector de la Universidad, Ignacio Villaverde, y de los secretarios generales de CC.OO, Unai Sordo, y de CC.OO de Asturias, José Manuel Zapico.
En su intervención, González ha situado la figura de Anita Sirgo como referente de una generación que conquistó las libertades democráticas frente a la dictadura y ha destacado que su legado sigue plenamente vigente.
En este contexto, ha recordado que los avances sociales son fruto de la movilización: "Anita Sirgo representa a muchos hombres y mujeres de una generación que luchó por las libertades de este país, en un sistema autoritario y dictatorial. Tuvieron claro que los derechos nunca fueron concesiones, sino resultado del esfuerzo de la organización y, sobre todo, de una palabra que está muy poco presente en nuestra sociedad últimamente, no entre la gente que trabaja en las organizaciones sociales, pero sí en medios de comunicación y en el debate social, que es la solidaridad".
La viceconsejera ha asegurado que esa experiencia histórica constituye una enseñanza para el presente y ha defendido que la democracia no se limita a las instituciones, sino que se fortalece allí donde la ciudadanía ejerce sus derechos y se organiza para defenderlos. "La solidaridad hizo posible los cambios de régimen en nuestro país y la llegada de la democracia. Así que nos recuerda que la democracia se construye en los centros de trabajo, en la defensa de la igualdad y en la capacidad de la ciudadanía para organizarnos y para reclamar esa justicia social", ha afirmado.
González ha considerado la dignidad de las personas como el principio que debe inspirar cualquier política pública. Igualmente, ha indicado que hablar de trabajo decente implica hacerlo también de derechos humanos. A su juicio, los derechos no pueden entenderse como conquistas definitivas, sino como una tarea permanente. "Por encima de todo y ante todo, nuestra lucha está en poner el foco en la dignidad de las personas. Y, para hablar de trabajo decente, también tenemos que hablar de los derechos humanos y volvemos a poner en el centro de todo el debate a las personas", ha asegurado.
Ha defendido, además, que la protección de los derechos exige mantener la función de las organizaciones sindicales, pero también un paso al frente de las personas trabajadoras a nivel particular. De este modo, ha animado a afrontar con valentía los conflictos laborales y a implicarse activamente en la mejora de las condiciones de trabajo como parte de una responsabilidad compartida: "Hay que decir que no es solo una tarea colectiva de los sindicatos de clase, también tiene que ser individual, la gente tiene que dar pasos y ser valiente y afrontar sin miedo algunas cuestiones que tienen que ver con los conflictos laborales y con las mejoras de su situación laboral".
También ha destacado la incorporación de esta escuela de verano al marco de la Agenda 2030, una decisión significativa en un momento en el que se cuestionan tanto los derechos sociales como el multilateralismo. "Ante quienes cuestionan el valor de los derechos o del multilateralismo, nosotros debemos reivindicar que el desarrollo sostenible solo es posible cuando incorpora la justicia social, la igualdad y el trabajo decente como pilares fundamentales de nuestra sociedad y de nuestras democracias", ha argumentado.
González ha incidido, por último, en el valor de esta escuela como un espacio de formación y compromiso cívico que contribuye a fortalecer una ciudadanía consciente de sus derechos y preparada para defenderlos.





