Un estudio del Sepepa propone una formación profesional más corta y práctica para responder a las necesidades de la industria alimentaria
- El estudio identifica necesidades prioritarias en los sectores cárnico, lácteo, panadería y pastelería, pescado y bebidas
- Asturias cuenta con 614 empresas de alimentación y bebidas, que representan el 20,62% del tejido industrial

El Gobierno de Asturias ha impulsado un estudio para anticipar las necesidades de talento y formación de la industria alimentaria. El trabajo, promovido por el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (Sepepa), analiza la evolución del sector, las ocupaciones con mayor demanda, las dificultades de cobertura de determinados puestos y las competencias que serán más necesarias en los próximos años.
El informe, titulado Estudio de las actividades relacionadas con el sector alimentario en Asturias y valoración de las especialidades formativas vinculadas al mismo, combina el análisis estadístico y documental con un amplio trabajo de campo. En concreto, se han realizado 54 encuestas, catorce entrevistas en profundidad y cinco mesas de trabajo con empresas, centros de formación y agentes del sector.
El diagnóstico confirma el peso estratégico de la industria alimentaria en Asturias. En 2025, el Principado contaba con 614 empresas dedicadas a la alimentación y las bebidas, lo que supone el 20,62% del tejido industrial. Además, el sector mantiene una fuerte presencia territorial en toda la comunidad autónoma.
El estudio subraya que el sector afronta retos relacionados con el relevo generacional, la cobertura de puestos operativos, la adaptación a nuevas exigencias de seguridad alimentaria y calidad, la digitalización, la logística y la cadena de frío. En este contexto, la formación se identifica como una herramienta clave para mejorar la competitividad de las empresas y ampliar las oportunidades laborales, teniendo en cuenta de la mayoría de los productores son microempresas.
Una de las principales conclusiones es la necesidad de avanzar hacia un modelo formativo más flexible, práctico y cercano a la realidad de las plantas, obradores y centros productivos. Para ello, se propone impulsar microcredenciales, cursos cortos e itinerarios modulares que permitan adquirir competencias en menos tiempo y facilitar la formación de personas trabajadoras en activo.
El estudio apunta las siguientes recomendaciones:
- Crear vías rápidas de entrada al sector, con formación básica y especialización posterior.
- Adaptar horarios y calendarios a los turnos laborales y a los picos de producción.
- Reforzar la formación práctica en entornos reales o simulados.
- Extender la oferta al territorio, con acciones en comarcas y cerca de los centros productivos, muchos en zonas rurales.
- Contar con personal docente con experiencia directa en la industria.
- Actualizar de forma periódica contenidos sobre seguridad alimentaria, trazabilidad, digitalización, sostenibilidad y control de calidad.
En este contexto, el informe identifica necesidades especialmente relevantes en cinco ámbitos de actividad:
- Industria cárnica, con demanda de formación en técnicas de corte, despiece, elaboración, higiene, prevención de riesgos, cadena de frío y seguridad alimentaria.
- Sector lácteo, con necesidades en quesería, procesos industriales, control higiénico-sanitario, envasado y logística primaria.
- Panadería y pastelería, donde se detecta demanda de perfiles de obrador y formación práctica en masas, fermentaciones, hojaldres, pastelería artesana, chocolatería y gestión de alérgenos.
- Industria del pescado, con necesidades en conservación, preparación, venta, elaboración de conservas, trazabilidad y mantenimiento de la cadena de frío.
- Bebidas, especialmente en procesos de elaboración, envasado, control higiénico, enología aplicada, cata, embotellado y gestión de calidad.
Además, recomienda reforzar competencias transversales que afectan a todo el sector, como APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico), trazabilidad, limpieza y desinfección, etiquetado, alérgenos, normativa alimentaria, microbiología, digitalización aplicada, mantenimiento de primer nivel, logística y sostenibilidad.
Una oferta sólida del Sepepa
El informe destaca que Asturias dispone de una oferta formativa relevante vinculada a la industria alimentaria. En el ámbito del Sepepa, se identifican 17 certificados profesionales y 61 especialidades relacionadas con operaciones auxiliares de la industria alimentaria, quesería, industrias lácteas, elaboración de leches y productos lácteos, panadería y bollería, y pastelería y confitería, la mayoría fundamentales para el sector.
Entre los aspectos positivos de la oferta actual, señala que existe una estructura formativa útil para abordar los principales oficios del sector, especialmente en operaciones auxiliares, panadería, pastelería, quesería e industrias lácteas. También identifica un amplio margen para actualizar contenidos, activar especialidades de alto interés y adaptar los formatos a cursos más breves, acumulables y compatibles con la actividad productiva.
La Consejería de Ciencia, Industria y Empleo considera que este diagnóstico ofrece una hoja de ruta para mejorar la conexión entre empresas, centros de formación y políticas activas de empleo. El objetivo es que la formación contribuya de forma directa a cubrir vacantes, facilitar el relevo generacional, mejorar la cualificación de las plantillas y reforzar la competitividad de una industria con fuerte arraigo y peso económico y en el empleo en Asturias.


