El presidente del Principado entrega a la princesa Leonor de Borbón la Medalla de Asturias, “el símbolo que renueva una relación de siglos entre nuestra tierra y la Corona”
- “En nuestra madurez autonómica, asumimos el protagonismo que nos corresponde como territorio que es a la vez parte y agente de esta España plural y diversa, integrado de pleno en la construcción europea”, valora el jefe del Ejecutivo

El presidente del Principado ha entregado hoy a la princesa Leonor de Borbón la Medalla de Asturias, la máxima distinción institucional de la comunidad, y el “símbolo que renueva una relación de siglos entre nuestra tierra y la Corona”, según ha destacado Adrián Barbón.
Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha invitado a la Princesa de Asturias a llevar siempre con orgullo la distinción que ha recibido: “A lo largo de la vida mereceréis muchas distinciones y reconocimientos. Entended que para nosotros esta entrega tenga, sobre todas, un especial valor. Con la convicción de su elevado significado histórico, os pido que siempre llevéis con orgullo la Medalla de Asturias. Porque esta también es vuestra tierra”.
El Consejo de Gobierno acordó el pasado 19 de diciembre conceder este reconocimiento a la Princesa de Asturias con motivo de su mayoría de edad, al igual que ya hizo en 1986 con su padre, Felipe VI, en ambos casos por su condición de herederos al trono. Leonor de Borbón cumplió 18 años el 31 de octubre de 2023, fecha en la que también juró la Constitución.
La Ley 4/1986, de 15 de mayo, Reguladora de los Honores y Distinciones del Principado, establece en su disposición final primera que los príncipes y princesas de Asturias recibirán “por derecho propio” la Medalla de Asturias, el más alto reconocimiento que se concede a nivel autonómico.
En el acto de entrega, celebrado en la biblioteca de la Universidad de Oviedo, Adrián Barbón ha aludido al vínculo que une Asturias con la familia real: “Hace 13 siglos que nació el Reino de Asturias, sin cuya evolución es inexplicable la Corona. Somos herederos de una arraigada identidad que siempre se ha distinguido por tanta lealtad como insumisión ante la injusticia”. En este sentido, ha recordado los sucesos del 25 de mayo de 1808, cuando la Junta General asumió la soberanía frente a la invasión napoleónica. “Nos reconocemos en esos hechos, en nuestra temprana y continua vocación europeísta, en el pasado emigrante, en el acervo campesino, en la fuerza industrial y proletaria de la minería y la siderurgia”, ha añadido el presidente.
Barbón también ha expresado su confianza en el futuro de una comunidad que, “tras resistir sucesivas crisis, encara un horizonte abierto hacia un modelo económico limpio, emprendedor, asentado sobre la protección de sus hermosos recursos naturales y la fortaleza de los servicios públicos”. Además, se ha mostrado convencido de que Asturias “reúne la audacia suficiente para superar los obstáculos y hacerse dueña de su porvenir”.
** A continuación se reproduce la intervención íntegra del presidente en el acto de entrega.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Entrega de la Medalla de Asturias a la princesa Leonor de Borbón
Alteza, la Medalla de Asturias es la máxima distinción institucional de nuestra comunidad autónoma.
Hoy recibiréis un pequeño disco de oro de 20 milímetros de diámetro. Es tan leve que apenas pesa. Sin embargo, esta entrega acumula una enorme carga histórica: es el símbolo que renueva una relación de siglos entre nuestra tierra y la Corona.
Hace 38 años, vuestro padre, el rey, recibió la misma dignidad en otra jornada solemne de manos del presidente Pedro de Silva, que nos acompaña en este acto.
Esta mañana reforzamos ese vínculo con esta sencilla ceremonia. Tened por seguro que aquí, entre estas nobles paredes de la Universidad de Oviedo, hay un latido común de calidez y afecto.
Sois princesa d’Asturies. Cada seronda, presidís la entrega de los premios que lleven el nome del vuestru títulu, como vais volver facer mañana. Por cierto, a mi tocóme acompañala dende la primer vez que faló na ceremonia, nel 2019. La vuestra madre, la reina Letizia, nació, estudió y medró nes cais d’esta mesma ciudá que vos acueye y que va unos minutos acaba de nomavos alcaldesa honoraria. El sábadu vais viaxar a Sotres, la guapa localidá qu’escoyeron pueblu exemplar.
Por razones institucionales anudaes con llazos familiares conocéis bien el Principáu.
Nun vos tien que sorprender nada. Somos como veis que somos. Xente franco, cola verdá a puntu, que mira a los güeyos, arguyoso de la so bravura y de la so tradición solidaria.
Los montes altos y la furia de la mar nun nos fixeron persones espantines o fosques, sinón abiertes y acoyedores.
Va 13 sieglos que nació’l reinu d’Asturies. Ensin la so evolución ye inesplicable la Corona. Somos herederos d’una identidá enraigonada que siempre se distinguió por tanta llealtá como insumisión énte la inxusticia. Cuando la Xunta Xeneral asumió la soberanía frente a la invasión napoleónica un 25 de mayu de 1808, espresó de manera rotunda dambes cualidaes. Cada vez que la punxeron a prueba, Asturies respondió.
Nos reconocemos en esos hechos, en nuestra temprana y continua vocación europeísta, en el pasado emigrante, en el acervo campesino, en la fuerza industrial y proletaria de la minería y la siderurgia.
Somos como veis que somos, amantes de nuestra cultura y nuestras lenguas, verso y patria de sentimientos. Sabemos afirmarnos sin excluir a los demás, volcarnos en un proyecto compartido sin renunciar a nuestro ser ni abdicar de nuestra singularidad.
Alteza, recordéi qu’hai treinta y oito anos voso padre recibíu a mesma dignidá. Un rapaz que, igual que vós, completaba a súa formación, merecéu a primeira medaya d’ouro d’Asturias.
Pasaron cuasemente cuatro décadas. Aquel mozo é el rei Felipe VI, aquel Estao autonómico xerminal foi medrando, y España ganóu en deretos y llibertades.
Princesa Leonor, Asturias tamén medróu. Despóis de resistir úa crisis tras d’outra, encara un horizonte aberto camín d’un modelo económico llimpo, emprendedor, asentao na protección dos sous recursos naturales tan guapos y na fortaleza dos servicios públicos.
Esta Asturias nun se durme nos ecos nin nas proezas d’antano. A historia que nun se proyecta al futuro acaba resecando y volvéndose erma.
Permitidme una cita.
“Los sueños de progreso no son válidos si se quedan reducidos a utopías, a sentimientos líricos o a epopeyas nostálgicas. La realidad, que debemos construir todos unidos, exige una labor constante, una entrega sin vacilaciones”.
Esas palabras, que hoy hago mías, las pronunció vuestro padre cuando aceptó la medalla de Asturias. Afrontamos el futuro entregando sin vacilación lo mejor de nosotros mismos. En nuestra madurez autonómica, asumimos el protagonismo que nos corresponde como comunidad que es a la vez parte y agente de esta España plural y diversa, integrada de pleno en la construcción europea.
Podemos volver la vista atrás, a 1986. Quienes tengan más edad sentirán la tentación narcótica de la melancolía, pero el larguísimo trayecto recorrido ha reclamado el esfuerzo de varias generaciones. En el balance de pros y contras, los avances se imponen con certeza. Nos han legado una Asturias esperanzada y una España fieramente democrática.
Vencidos por la resistencia, por el temor a lo que encontraríamos a la vuelta de la próxima curva en el camino, jamás lo habríamos conseguido.
Esa es una lección que debemos tener siempre presente. Cada paso adelante cuesta, pero merece la pena. Os aseguro que Asturias reúne la audacia suficiente para superar los obstáculos que puedan ir surgiendo y hacerse dueña de su porvenir. Esa será nuestra manera de contribuir al desarrollo de España.
Alteza, somos como sabéis que somos, porque esta también es vuestra tierra. Lo es por el título que ostentáis y por vuestra propia sangre, la de la reina Letizia.
La medalla que recibiréis representa a este pueblo que tan bien conocéis. A lo largo de la vida mereceréis muchas distinciones y reconocimientos. Entended que para nosotros esta entrega tenga, sobre todas, un especial valor. Con la convicción de su elevado significado histórico, os pido que siempre llevéis con orgullo la Medalla de Asturias. Porque esta también es vuestra tierra.
Documentación
Galería de imágenes
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha entregado la Medalla de Asturias a la princesa Leonor de Borbón.
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha asistido hoy al acto de nombramiento de la princesa Leonor de Borbón como alcaldesa honoraria de Oviedo.
La princesa de Asturias firma en el libro de honor del Ayuntamiento de Oviedo en presencia del presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón.












