null El jefe del ejecutivo considera a Luis Felipe Fernández la prueba de que la escuela pública desborda todas las fronteras
  • Adrián Barbón asiste a la entrega del título de Hijo Adoptivo de Vegadeo al profesor e impulsor del Foro Comunicación y Escuela
20 de diciembre de 2025

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, considera que Luis Felipe Fernández es el ejemplo de que la escuela pública desborda todas las fronteras. Así lo ha manifestado esta mañana en Vegadeo/A Veiga, donde el profesor e impulsor del Foro Comunicación y Escuela ha recibido el título de Hijo Adoptivo del concejo occidental.

“Luis Felipe Fernández nos ha demostrado”, ha subrayado Barbón, “que la enseñanza y la comunicación tampoco reparan en lindes”, en referencia al extenso bagaje de iniciativas puestas en marcha por el homenajeado, que han estrechado lazos entre el occidente de Asturias y diferentes localidades repartidas por todo el país y fuera de nuestras fronteras. “Esa es la sustancia de su lección”, ha añadido el presidente, que también ha aprovechado para animarle a continuar con esta labor.

En el acto, celebrado en una abarrotada casa de cultura de la capital veigueña, el líder del Ejecutivo ha recordado que estos méritos profesionales y altruistas también le han valido para recibir, el pasado mes de septiembre, la Medalla de Asturias.  Hoy, en la villa en la que, en sus propias palabras, “comenzó a asomarse de niño al mundo”, Adrián Barbón ha destacado que, pese a que sus raíces están en el cercano concejo de Castropol, “su único empadronamiento posible es, sin duda, en la escuela, a la que ha dedicado toda su vida profesional”.

El presidente ha concluido destacando que Fernández es, también, un orgulloso defensor del medio rural “que forma parte del patrimonio del occidente y de Asturias entera”.

 

* Contiene varios archivos de audio del presidente del Principado, Adrián Barbón.

** A continuación, se reproduce el discurso íntegro del presidente:

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN

ENTREGA DEL TÍTULO DE HIJO ADOPTIVO DE VEGADEO A LUIS FELIPE FERNÁNDEZ

La historia universal de Luis Felipe Fernández García comenzó en Eiramola, aquí al lado, en Castropol. Cuando el hijo de Elena y Luis bajaba a Vegadeo se asomaba al mundo grande que sorprende a todos los niños. En esa edad en la que la altura del padre parece lejana, cuando el abrazo de la madre es un refugio inexpugnable, A Veiga era su capital de los paseos.

Muchos años después, y no precisamente frente a un pelotón de fusilamiento, como en Cien años de soledad, el profesor Luis Felipe habría de recordar aquellas jornadas remotas. Este mediodía el pueblo grande de la niñez le reconoce como hijo adoptivo. De aquí no saldrás con una medalla en el pecho, sino con el honor prendido en el alma.

Desde Eiramola se ve la ría del Eo, que es ese brazo largo, a días azul y a días gris, que acuna toda la comarca. Es un brazo que invita a echarse al agua, a zarpar y navegar, y en verdad que Luis Felipe lo ha hecho: ha enseñado en varias aulas y en todas ha mostrado nuevos horizontes. Por cierto, ría del Eo cuyos tres concejos (San Tirso de Abres, Vegadeo y Castropol) acogerán los actos del Día de Asturias en el 2026.

Las escuelas forman parte de la patria de la infancia. Un escritor, Max Aub, aseguraba que “uno es de dónde hizo el bachillerato”. A estas alturas, podemos preguntarnos de dónde es realmente Luis Felipe: ¿de Castropol, de Vegadeo, de Ibias, tal vez de Cebreros, el pueblo natal de Adolfo Suárez? ¿O será mejor zanjar cualquier debate y decir que es de todo el Principado, ya que ha merecido la Medalla de Asturias este mismo septiembre?

En realidad, no hay por qué discutir, ya que él ha elegido por nosotros. Luis Felipe ha decidido ser de varios sitios a la vez, en su caso el único empadronamiento posible: es, sin duda, de la escuela, a la que ha dedicado toda su vida profesional; es, también sin duda, del medio rural, orgulloso de sus orígenes; y es, lo tengo muy claro, parte del patrimonio del occidente y de Asturias entera.

Los libros de texto sirven de cartas de navegación para cualquier maestro. Luis Felipe ha sabido desplegar también otros mapas, los de la comunicación. Lo hizo en Ibias con aquellas semanas de la comunicación que organizaba año tras año y lo está haciendo también aquí, en Vegadeo, con el Foro Comunicación y Escuela del Instituto Elisa y Luis Villamil, que ya ha cumplido 17 ediciones.

Luis Felipe nos ha demostrado que la enseñanza y la comunicación tampoco reparan en lindes. Antes aludí al hermanamiento con Cebreros, pero podría citar otros pueblos de España y Europa. Pero, más que recitar esos nombres, importa quedarnos con la sustancia de su lección: la escuela pública desborda todas las fronteras. Rebasa las económicas, por eso es el ascensor social por excelencia, y supera también las geográficas. Una niña de Vegadeo o un escolar de Ibias, o de Cebreros, tiene, debe tener, las mismas oportunidades que cualquier escolar de Oviedo, Madrid o Bruselas. Ese es, por cierto, uno de los empeños de mi gobierno. Por su parte, la comunicación es herramienta que nos permite doblegar las distancias y estar en cualquier lugar del mundo. Juntas, comunicación y escuela, son imbatibles.  

El éxito del Foro, un acontecimiento tan arraigado que debería formar parte del calendario escolar, bastaría para justificar que esta mañana recibas el título de hijo adoptivo. César, el alcalde, lo ha explicado muy bien. Sólo añado que este reconocimiento no es ninguna distracción protocolaria: significa que un lugar, sea grande o pequeño, te acoge, te hace suyo, te reconoce como parte de su vida. 

Ya sumas bastantes distinciones. Intuyo cómo te sentiste cuando Castropol te hizo hijo predilecto. Sé bien la emoción que te llenó cuando recibiste la Medalla de Asturias. Y adivino que este mediodía también estarás colmado de orgullo. Pienso, después de estar con tus padres, cuánto orgullo sintieron cuando se lo comunicaste. Por cierto, ellos me comentaron dos cosas, que quiero compartir con vosotros especialmente. Tu madre me daba las gracias por la Medalla de Asturias y yo le decía que las gracias se la tenía que dar yo a ella y a tu padre, por haber sido capaces de forjar algo tan importante que nos marca a todos, que deja huella imborrable en la historia, y que además han sido tan generosos de compartirlo con el conjunto de la sociedad. Y tu madre añadía una un comentario. Al hilo de una comida con Paco Rodríguez, en el que decía que los niños y las niñas aprendían de todo lo que iban escuchando, que lo adquirían, ella decía “nosotros nunca tuvimos que medir lo que decíamos, ni su padre ni yo, porque estábamos transmitiendo tal y como éramos”. Qué buen árbol crece cuando hay tan buena raíz. Enhorabuena a esos padres orgullosos.

Pienso también en la memoria de aquel niño que divisaba la ría desde Eiramola y que pisaba el mundo grande cuando paseaba por las calles de Vegadeo. Por aquel entonces comenzó tu pequeña historia universal. Luis Felipe, hoy, en el nombre del Gobierno de Asturias, te doy las gracias y te ruego que la continúes, que sigas enseñando que la enseñanza y la comunicación abren las puertas del mundo.

Documentación

Galería de imágenes

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha participado hoy en el acto de nombramiento como hijo adoptivo de Vegadeo de Luis Felipe Fernández, fundador del Foro Comunicación y Escuela.

En la imagen, el presidente Barbón (centro) con Luis Felpe Fernández (dcha.) y el alcalde de Vegadeo, César Álvarez.

Galería de audios

Compromiso colectivo y personal con la escuela rural
El honor de recibir este reconocimiento
Luis Felipe es de la escuela y patrimonio de Asturias entera
La educación pública desborda todas las fronteras
El éxito del foro justifica este reconocimiento, que extiendo a sus padres
No es una jubilación, sino un júbilo para que sigas trabajando