El centro de salud de La Corredoria impulsa un proyecto comunitario que implica a la infancia y la adolescencia en la prevención del exceso de peso
- El trabajo de investigación Activo mi salud, financiado por Finba/Ispa, entra en una fase centrada en la participación infantil para que niños, niñas y adolescentes identifiquen los recursos de su barrio que contribuyen al bienestar

El proyecto Activo mi salud, impulsado desde el centro de salud de La Corredoria, de Oviedo/Uviéu, inicia una nueva fase centrada en la participación de niños, niñas y adolescentes y en la identificación de activos de salud vinculados a la actividad física en el barrio.
Esta nueva etapa tiene como objetivo fomentar la actividad física y prevenir el exceso de peso infantil mediante la identificación, uso y difusión de recursos comunitarios que favorecen una vida activa. El trabajo se desarrollará entre este mes y marzo. Por un lado, incluirá una evaluación previa de los niveles de actividad física; por otro, un proceso en el que la propia población infantil identificará los elementos de su entorno que contribuyen a mejorar la salud.
“Queremos que sean los propios niños y niñas quienes identifiquen qué recursos de su entorno funcionan para ellos como activos de salud: los espacios donde juegan, se mueven, practican deporte, se relacionan y disfrutan”, ha explicado Mercedes Sarmiento, pediatra del centro sanitario e investigadora principal del proyecto Activo mi salud, perteneciente al grupo de investigación Abordaje integral del exceso de peso infantil del área de atención primaria, del Instituto de Investigación del Principado (Ispa).
Chicos y chicas de 6 a 14 años trabajarán con mapas mudos del barrio para poner el foco en los activos de salud menos visibles o poco convencionales, como soportales de edificios, descampados donde se practican juegos o deporte al aire libre o pequeños rincones; así como en personas clave del entorno —profesorado, monitores o referentes comunitarios— y en la detección de barreras de acceso y propuestas de mejora desde la perspectiva infantil.
El colegio público Poeta Ángel González, los institutos Corredoria y Margarita Salas, la asociación Alfalar, los grupos de participación infantil y las aulas infantiles del Plan de Infancia del Ayuntamiento de Oviedo, así como el Secretariado Gitano, son las entidades que colaboran en esta iniciativa.
En una fase posterior, los activos identificados se compartirán con la comunidad y se fomentará su uso, previsiblemente en el marco de una jornada o feria en el barrio.
Investigación por la comunidad
Activo mi salud es un proyecto piloto de investigación y acción participativa en atención primaria, financiado por la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado (Finba), a través del Ispa. Esta acción ha sido seleccionada en la convocatoria de ayudas a la investigación del Ispa de 2025, en la que ha recibido 6.000 euros que se destinarán a acciones de dinamización y refuerzo de la implicación comunitaria.
“La actividad comunitaria y la investigación forman parte esencial del trabajo de la pediatría de atención primaria. Este proyecto demuestra que investigar desde la comunidad y con la comunidad no solo es posible, sino imprescindible para afrontar los retos actuales en salud infantil”, ha destacado Mercedes Sarmiento.



