El Gobierno de Asturias celebra en Madrid el Día Mundial de la Sidra con un gran homenaje a la bebida tradicional, uno de los principales símbolos de la comunidad
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La vicepresidenta, Gimena Llamedo, ha participado en el acto de promoción de la cultura sidrera asturiana, distinguida por la Unesco como patrimonio inmaterial de la humanidad
- La conmemoración ha incluido un guiño a las comunidades en el exterior, escanciado tradicional y la recreación de un chigre de la mano de la Agrupación Como Yera Antes de Valdesoto

El Gobierno de Asturias ha reunido hoy en Madrid a más de un centenar de personas para celebrar el Día Mundial de la Sidra, en un acto que ha contado con la vicepresidenta, Gimena Llamedo, y que ha servido para acercar a la capital uno de los grandes símbolos de identidad del Principado.
La sala Siderit ha acogido una velada presentada por el periodista Juan Pablo Carpintero y concebida como homenaje a la cultura sidrera asturiana, reconocida por la Unesco como patrimonio inmaterial de la humanidad en diciembre de 2024. Desde entonces, el ejecutivo desarrolla una estrategia para preservar este legado, reforzar su cadena de valor y proyectarlo dentro y fuera de las fronteras de la comunidad.
Durante su intervención, Llamedo ha reivindicado la sidra que, a su juicio, “es mucho más que una bebida, es una forma de relacionarnos, de celebrar y de entender la vida en Asturias” y constituye “una cultura viva que habla de identidad, de comunidad y también de futuro”.
La vicepresidenta ha destacado, además, que la cultura sidrera representa una de las expresiones más completas de la identidad regional, porque conecta tradición, paisaje, actividad económica y forma de vida. “Detrás de cada botella hay agricultores, productores, llagares, hostelería y muchas familias que mantienen viva una CULTURA profundamente vinculada a la tierra”, ha afirmado. Por eso, promover la cultura sidrera significa también “proteger nuestros pueblos, conservar el paisaje y generar oportunidades”, ha añadido.
En la jornada se ha recreado el ambiente de un chigre asturiano gracias a la colaboración de Amigos de Valdesoto y tampoco ha faltado el tradicional escanciado, con el que la sidra ha vuelto a regar simbólicamente la capital de España.
La celebración ha incluido también un guiño a las comunidades asturianas repartidas por el mundo. Representantes de centros regionales de Madrid, Alcobendas, Tres Cantos, Guadarrama y Alcalá de Henares han participado en el encuentro, mientras que un vídeo proyectado durante la velada ha permitido brindar también con asturianos y asturianas residentes en otros puntos de España y del extranjero.
El acto forma parte de las acciones de promoción impulsadas por el Gobierno de Asturias para difundir y proyectar la cultura sidrera, reforzar su conocimiento y consolidar su reconocimiento como uno de los elementos más representativos de la identidad asturiana.
Una estrategia en marcha
La celebración coincide con el avance en el desarrollo del programa plurianual de preservación y promoción de la cultura sidrera impulsado por el Gobierno de Asturias tras la declaración de la Unesco. La mayor parte de las actuaciones previstas ya están ejecutadas o en marcha. En este tiempo, se han impulsado iniciativas para divulgar y proteger el patrimonio cultural vinculado a la sidra, reforzar el apoyo a la producción de manzana y a la cadena de valor del sector, incorporar la cultura sidrera a nuevas acciones educativas y ampliar su promoción turística.
La estrategia también ha contribuido a consolidar la bebida tradicional como uno de los productos turísticos más singulares del Principado, con el desarrollo de la marca Alma de Sidra, nuevas experiencias vinculadas a este patrimonio y una creciente presencia en acciones promocionales.
La celebración del Día Mundial de la Sidra coincide con una campaña de promoción en distintos puntos de Madrid para acercar la cultura sidrera al gran público. La imagen de la sidra y del rito del escanciado está presente en algunos de los espacios más transitados de la capital, como la gran pantalla digital de la plaza de Callao.
Para Llamedo, la declaración de la Unesco supuso un reconocimiento histórico, pero también una responsabilidad: “Muchos viajeros buscan experiencias reales y auténticas, y Asturias tiene una enorme fortaleza, porque aquí la autenticidad no se fabrica”. Según ha señalado, la cultura sidrera encarna un modelo alineado con la estrategia turística del Principado: sostenible, responsable y orientado a la calidad.












