Asturias actualiza el 'Código Infarto' para reforzar la equidad territorial y garantizar la atención más precisa a los casos más graves en un máximo de dos horas
- El modelo asegura un diagnóstico más ágil y facilita el acceso al tratamiento que permite liberar una arteria obstruida cuando más serio es el daño
- La muerte por esta dolencia muestra una tendencia descendente sostenida en el Principado desde 1999

La Consejería de Salud ha presentado hoy el Código Infarto, el protocolo que organiza la respuesta sanitaria ante el infarto agudo de miocardio. Esta nueva versión sustituye el anterior Código Corazón y consolida una red asistencial más rápida, equitativa y coordinada, diseñada para garantizar que cualquier persona reciba el tratamiento óptimo en el menor tiempo posible. Uno de los principales objetivos del cambio es asegurar que los casos más graves, aquellos con obstrucción completa de una arteria coronaria, puedan resolverse en un máximo de dos horas.
La consejera, Concepción Saavedra, ha destacado que esta revisión del protocolo refuerza la calidad del sistema sanitario: “Garantiza que cualquier persona, independientemente de dónde viva, reciba la mejor atención posible ante un infarto. Cada minuto cuenta y este protocolo está diseñado para salvar vidas”.
El Código Infarto se centra especialmente en la atención al síndrome coronario agudo con elevación del ST, la forma más grave de infarto y en la que resulta clave el tiempo de intervención. La elevación del ST es una alteración que se refleja en un electrocardiograma e indica que una arteria coronaria está completamente obstruida y que el músculo cardíaco no recibe sangre. Es la señal eléctrica de que una arteria está bloqueada y de que cada minuto cuenta para salvar una vida. En estos casos, es esencial el restablecimiento del flujo sanguíneo o reperfusión.
Aunque la reperfusión urgente se reserva para los casos más graves, el protocolo se activa ante cualquier sospecha de infarto, con el fin de asegurar un diagnóstico rápido y garantizar una monitorización y derivación seguras.
La actualización incorpora mejoras asistenciales, tecnológicas y organizativas que responden a la evidencia científica más reciente y a la nueva estructura territorial del sistema sanitario. Entre las principales novedades destacan las siguientes:
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La adaptación al nuevo mapa sanitario, que ahora incluye tres grandes áreas de referencia y simplifica los flujos de derivación hacia los centros con capacidad de intervención coronaria percutánea: el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), para las áreas I y II, y Cabueñes Hospital Universitario (CAHU), para la III.
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La garantía de un electrocardiograma en menos de diez minutos desde el primer contacto sanitario y la transmisión de esa prueba, en tiempo real, desde las unidades medicalizadas de emergencias al cardiólogo de guardia en el hospital de referencia, lo que permite activar la sala de hemodinámica antes de la llegada del paciente.
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El ajuste de los tiempos para el restablecimiento del flujo sanguíneo (reperfusión), mediante una angioplastia primaria para recuperar la arteria bloqueada en menos de 120 minutos, siempre que sea posible, y una mejor estrategia farmacoinvasiva cuando la angioplastia supere ese límite temporal.
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La incorporación de la perspectiva de género, con criterios específicos para mejorar la detección del infarto en mujeres, que con frecuencia presentan síntomas menos típicos.
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Un sistema de indicadores de calidad que permitirá evaluar anualmente tiempos, procesos y resultados, para reforzar la seguridad de los pacientes y asegurar la mejora continua.
Los datos de actividad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) de 2025 confirman la solidez del modelo que ahora se revisa. El año pasado, el protocolo para el infarto se activó 437 veces y generó un 57,8% de derivaciones al HUCA y un 41,65% al CAHU.
En Asturias se registran 585 intervenciones coronarias por millón de habitantes, lo que sitúa la comunidad como la tercera a nivel nacional en ejecución de angioplastias primarias. Además, la mortalidad por infarto mantiene una tendencia descendente sostenida desde 1999.
El Código Infarto, unido a la reciente renovación del Código Ictus, muestra el compromiso del Gobierno del Principado con una sanidad pública moderna, coordinada y basada en la excelencia clínica.
Pie de foto: de izquierda a derecha, el jefe del Área de Corazón del HUCA, Pablo Avanzas; la consejera de Salud, Concepción Saavedra, y jefe del servicio de esta materia en el Hospital Universitario de Cabueñes, Íñigo Lozano.





