El Gobierno de Asturias exhibe el potencial del ecosistema regional de innovación para participar en las misiones internacionales de exploración espacial
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El consejero Borja Sánchez defiende que la comunidad debe “adelantarse” para captar proyectos vinculados a la economía del espacio

El Gobierno de Asturias aspira a que la comunidad participe en las grandes misiones internacionales de exploración espacial y atraiga nuevos proyectos de I+D. Para lograr este objetivo, apuesta por abrir nuevas vías de colaboración científica, tecnológica e industrial con encuentros como el celebrado hoy en el pozo Sotón, en San Martín del Rey Aurelio, previo al congreso internacional The Many Pathways to Space, que comenzará mañana en Oviedo/Uviéu y reunirá a especialistas de diez países y más de treinta instituciones académicas, científicas, empresariales y espaciales.
El evento, organizado por la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica Aplicada y la Tecnología (Ficyt) y el Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEE), ha servido para presentar a especialistas internacionales y nacionales las capacidades del ecosistema asturiano de innovación, transferencia tecnológica, investigación aplicada e industria avanzada. Entre las entidades invitadas figuran empresas, compañías emergentes (startups), centros tecnológicos, organismos de investigación y representantes de la Universidad de Oviedo y del instituto universitario ICTEA, junto con instituciones organizadoras y compañías vinculadas a proyectos o tecnologías relacionadas con el espacio.
El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha subrayado que Asturias dispone de conocimiento científico, tejido empresarial, centros tecnológicos e infraestructuras singulares para formar parte de la nueva economía del espacio. “Tenemos muchas piezas y lo que nos queda es encontrar ese proyecto que desencadene que las piezas se junten y que, a su vez, empiecen a surgir más proyectos”, ha explicado.
Según ha indicado, la exploración espacial abre oportunidades no solo para las grandes agencias internacionales, sino también para territorios con capacidades en materiales, ingeniería, sensores, robótica, telecomunicaciones, inteligencia artificial, nanosatélites, salud, alimentación, manufactura avanzada y colaboración público-privada. En este contexto, ha defendido que Asturias debe anticiparse a la nueva economía que se generará alrededor de la presencia humana estable más allá de la Tierra.
Entre los asistentes internacionales al encuentro y al congreso figuran perfiles vinculados a ámbitos como la exploración lunar y marciana, la medicina espacial, la microgravedad, la defensa planetaria, la investigación de asteroides o el aprovechamiento de recursos espaciales. Entre otros, han participado Pete Worden, presidente de la Breakthrough Prize Foundation y director ejecutivo de las iniciativas Breakthrough; Francisco Córdova, director de operaciones de la Estación Espacial Internacional; Phil Metzger, director del Stephen W. Hawking Center for Microgravity Research and Education; Seiji Sugita, profesor de la Universidad de Tokio; Humberto Campins, profesor de Ciencia Planetaria en la University of Central Florida; y Julia de León, investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias y punto de contacto de la ESA en España para defensa planetaria.
La astrofísica e investigadora distinguida de la Universidad de Oviedo Noemí Pinilla, coordinadora del congreso internacional, y la directora del Centro Europeo de Empresas e Innovación, Cristina Fanjul, han sido las encargadas de guiar el encuentro entre las entidades asturianas y los expertos internacionales, que han tenido la oportunidad de conocer las capacidades tecnológicas y los proyectos que se desarrollan en Asturias.
El consejero ha destacado que Asturias ya cuenta con actividad científica y tecnológica relacionada con diferentes ámbitos del sector aeroespacial. En este contexto, ha citado el trabajo de la Universidad de Oviedo y del Instituto de Ciencias y Tecnologías del Espacio de Asturias (ICTEA), así como proyectos empresariales vinculados a la construcción de telescopios, sistemas de telecomunicaciones y antenas para nanosatélites. También ha recordado que su departamento tiene en fase avanzada una compra pública precomercial de 1,8 millones para el desarrollo de tecnologías relacionadas con nanosatélites.
Antiguas infraestructuras mineras
Sánchez ha situado las antiguas infraestructuras mineras como uno de los elementos diferenciales de Asturias para atraer proyectos de investigación espacial. En concreto, ha señalado el potencial del pozo Santiago, en Aller, para convertirse en una plataforma de investigación sobre habitabilidad lunar en condiciones similares a los tubos de lava lunares. También ha destacado el trabajo que el Serida desarrolla en el pozo Carrio, en Laviana, donde se investigan cultivos subterráneos en condiciones extremas.
El titular de Ciencia ha recordado que desde el Principado se trabaja con la idea de atraer a la comunidad proyectos vinculados a la misión espacial Artemis, orientada a avanzar hacia una presencia humana sostenible en la Luna: “Queremos que uno de esos proyectos se sitúe en Asturias y que Asturias se una a esta ola en torno a la economía espacial”.
Entre las empresas y entidades que han participado en la jornada se encuentran el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado (Finba), el centro tecnológico Idonial, el Centro Mixto de Nanomateriales y Nanotecnología (CINN), CTIC, Finba, representantes del Hub de Defensa y de empresas como Olmar, Satec, Excade, Izertis, Cantábrica Agricultura, Seidel, Glotac Technologies, Tumi Robotics, Radian System o spinoff como Planaris y MT Space.
El congreso internacional The Many Pathways to Space, organizado por el Principado, el ICTEA y Ficyt, se celebrará desde mañana y hasta el viernes en Oviedo/Uviéu. El foro abordará retos como la defensa planetaria, la exploración lunar y marciana, la salud espacial, los hábitats en entornos extremos, la microgravedad, la basura orbital, las tecnologías de propulsión y los nanosatélites, con el objetivo de conectar investigación, industria y capacidades tecnológicas.










