El Hospital San Agustín amplía sus servicios con una consulta cardiorrenal que mejorará la atención a los pacientes y reducirá los desplazamientos
- Este dispositivo multidisciplinar, coordinado por los servicios de Nefrología y Cardiología, atiende de momento a 29 personas
- El gerente del Sespa, Aquilino Alonso, ha inaugurado hoy una nueva edición de las jornadas sobre enfermedades del riñón organizadas por ALCER Asturias

El Hospital Universitario San Agustín de Avilés ha reforzado sus servicios con una consulta cardiorrenal para mejorar la prevención y la calidad de la asistencia sanitaria a las personas que padecen enfermedad renal e insuficiencia cardiaca. En estos momentos, atiende a 29 personas.
El gerente del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), Aquilino Alonso, ha anunciado hoy que esta iniciativa, que refuerza la coordinación y la colaboración entre los servicios de Nefrología y Cardiología, persigue ofrecer una atención más integrada a las personas que presentan enfermedad renal crónica e insuficiencia cardíaca, un perfil clínico asociado a una alta morbimortalidad y un elevado riesgo de reingresos. Alonso ha participado en la inauguración de las octavas jornadas sobre enfermedad renal organizadas por ALCER Asturias (Asociación para la lucha contra las enfermedades del riñon).
En concreto, este modelo multidisciplinar permitirá:
- Un abordaje integral de la enfermedad, al reunir en un mismo circuito clínico a las especialidades implicadas.
- Evitar visitas adicionales al centro sanitario, ya que se programa la valoración y el seguimiento de manera conjunta para un mismo día por parte de ambos especialistas.
- Mejorar el seguimiento clínico, favoreciendo una supervisión más estrecha y coordinada.
- Contribuir a mejorar la calidad de vida, al optimizar la atención y reducir la carga asistencial innecesaria.
La consulta CardioRen, como se denomina, se enmarca en la medida anunciada en febrero por el Sespa sobre la creación progresiva en los tres hospitales universitarios de unidades cardiorrenales integradas por especialistas en Cardiología y Nefrología, con el apoyo de enfermería especializada.
Durante la consulta se realizará una valoración clínica integral que podrá incluir analítica, electrocardiograma, ecografía clínica y estudios de bioimpedancia, una técnica no invasiva que mide el porcentaje de grasa corporal, el estado de congestión y de sobrecarga de líquidos. Este examen permitirá definir el riesgo cardiorrenal y optimizar el tratamiento farmacológico.
Además, el Hospital Universitario San Agustín cuenta desde hace años con un comité cardiorrenal que afianza la continuidad asistencial y la coordinación entre profesionales para responder mejor a las necesidades de estos pacientes con patologías complejas.
Actuaciones ya consolidadas
La nueva iniciativa se suma a la línea de trabajo del hospital orientada a mejorar la atención a la enfermedad renal crónica y sus complicaciones mediante la coordinación con otros niveles asistenciales. Entre ellos, destacan:
- Consulta de enfermería de enfermedad renal crónica avanzada (ERCA), abierta en 2015 y dirigida a potenciar la libre elección de técnica, fomentar el autocuidado y reforzar la educación en enfermedad, dieta y tratamiento.
- Consulta conjunta Nefrología–Obstetricia, en funcionamiento desde el año pasado para el seguimiento de trastornos hipertensivos del embarazo y el puerperio, así como para la evaluación del riesgo cardiovascular a largo plazo.
- Trabajo coordinado con Atención Primaria, orientado a mejorar la detección y el manejo compartido de la enfermedad renal crónica. En este marco, se ha impartido formación específica en los centros de salud entre febrero y mayo de este año.
Se estima que entre el 30% y el 50% de las personas ingresadas por insuficiencia cardiaca sufren deterioro de la función renal, mientras que hasta el 80% de quienes padecen enfermedad renal crónica avanzada desarrollan patología cardiovascular. Esta combinación configura uno de los perfiles clínicos más complejos de la atención hospitalaria.
La puesta en marcha de la consulta cardiorrenal responde a la apuesta de la Consejería de Salud y el Sespa por modelos asistenciales coordinados orientados a mejorar resultados clínicos, optimizar el seguimiento y reducir la necesidad de consultas.






