null Barbón: “Cuanto más seguro está un pueblo de su identidad, más puede aportar a los demás”
  • El presidente del Principado ha participado esta tarde en la presentación de Terras sem sombra. Festival do Alentejo, en Ribera de Arriba

29 de mayo de 2026

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha reivindicado hoy la importancia de la ley de identidad en la que trabaja el Gobierno de Asturias para proteger las lenguas autóctonas, promover su uso y salvaguardar su existencia. “Nosotros no queremos reforzar el ser de Asturias contra nadie. Al revés, pensamos que cuanto más seguro está un pueblo de su identidad, más puede aportar a los demás”, ha valorado.

Barbón ha participado esta tarde en la presentación de Terras sem sombra. Festival do Alentejo, en Ribera de Arriba, donde ha señalado que proteger la cultura propia “es defender también la identidad y la manera de estar en el mundo”. Este hecho, ha indicado, adquiere especial valor en territorios pequeños como Asturias o la región portuguesa del Alentejo, “porque les va en ello su orgullo y su propio ser”.

Durante su intervención, ha resaltado el valor de la cultura “para unir y dar consistencia a un pueblo” y ha apostado por fortalecer lazos con el Alentejo, en particular, y con Portugal, en general. “Para ello sirve el festival Terras sem sombra y actos como éste. El conocimiento mutuo –en este caso, del Alentejo y del Principado- siempre es un buen punto de partida”, ha añadido.

“Una frase famosa del poeta Rilke sostiene que la verdadera patria del hombre es la infancia. Puede que sea así, pero desde luego la verdadera patria de un pueblo es su cultura. Si despojásemos a un pueblo de sus rasgos culturales lo desnudaríamos, lo convertiríamos en un lugar anónimo, sin lengua y sin nombre, frágil y a la intemperie”, ha subrayado.

 

A continuación reproducimos la intervención del presidente: 

Viernes, 29 de mayo de 2026

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN

 

Festival Terras sem sombra en Ribera de Arriba

 

Permitan que comience con un recuerdo. A la vuelta del verano, hará tres años de la inauguración de la Central Artística de Bueño, muy cerca de aquí. Hay que ver cómo ha crecido, qué alta y fuerte se va haciendo a base de la ración apropiada de cultura. Hoy toca volver a dar las gracias a la Fundación EDP y al Ayuntamiento de Ribera de Arriba por haberla hecho posible. 

Gracias también por haberme ofrecido la oportunidad de acompañarles en esta celebración, que tanto nos dice de la forma de ser del Alentejo y de Asturias. La verdad es que estos tiempos se habla mucho de identidades. No me refiero sólo a Asturias, sino en general, en todas partes. Quizá estemos ante una especie de reflujo de la globalización, que parecía una imparable corriente uniformadora, donde todo se diluiría en la nada común.

Voy a orillar ese debate, que nos llevaría muy lejos, pero entiendo que la desaparición absoluta de las identidades culturales en el magma global sería el equivalente a una gran extinción natural. No concibo una persona ni un pueblo sin identidad. Donde digo pueblo pueden poner nación, país, comunidad u otro sustantivo, que tampoco se trata ahora de discutir sobre las categorías políticas o administrativas.

Una frase famosa del poeta Rilke sostiene que la verdadera patria del hombre es la infancia. Puede que sea así, pero desde luego la verdadera patria de un pueblo es su cultura. Si despojásemos a un pueblo de sus rasgos culturales lo desnudaríamos, lo convertiríamos en un lugar anónimo, sin lengua y sin nombre, frágil y a la intemperie.

Por eso proteger la cultura propia es defender también la identidad, la manera de estar en el mundo. Eso tiene sentido en cualquier lugar, pero adquiere especial valor en los territorios pequeños o que parecían condenados al olvido. Estoy refiriéndome, claro está, a Asturias y al Alentejo. Les va en ello su orgullo y su propio ser.

Por cierto, gracias a este festival me he enterado de que el canto alentejano, con razón patrimonio de la humanidad, comparte dos rasgos básicos con la canción asturiana, con nuestra tonada: ambos se entonan a cappella, sin acompañamiento musical, y ambos están firmemente enraizados en la tierra. Son voces del alma y en esa alma se dan la mano, como demostrarán las actuaciones previstas.

Porque la cultura también une, y esa es otra idea que destaco. Cuando mi gobierno se propone aprobar una ley de identidad que contribuya a proteger nuestras lenguas, que promueva su uso y salvaguarde su existencia, junto con nuestras instituciones culturales, no está intentando levantar un muro, una frontera excluyente contra los demás. Esa es una interpretación   errónea. Nosotros no queremos reforzar el ser de Asturias contra nadie. Al revés, pensamos que cuanto más seguro está un pueblo de su identidad, más puede aportar a los demás.  A eso aspiramos, a una Asturias fuerte, orgullosa de sí misma, que enriquezca la pluralidad.

No estoy inventando nada que no pueda enseñarnos la historia. Esta edición de Terras sem sombra lleva el título de una rima de Luis Camoens, el autor de Os Lusiadas, la epopeya nacional portuguesa. Él sabía bien hasta qué punto la cultura, en su caso la gran construcción poética, era necesaria para dar consistencia a un pueblo.

De eso hablamos. De fortalecer un pueblo, con todas sus señas: sus lenguas, su música, su arte, su gastronomía, incluso su biodiversidad. Para ello sirve el festival Terras sem sombra y actos como éste. El conocimiento mutuo –en este caso, del Alentejo y del Principado- siempre es un buen punto de partida.

Por cierto, Bueño ya acumula credenciales para reivindicar su condición de lugar, de gran plaza de encuentro entre Portugal y Asturias. Por la presencia cercana[1] y consolidada desde hace décadas de población de origen luso, por la implantación empresarial de EDP y por su conexión cultural, creo que podemos empezar a hablar con propiedad de la irmandade de Bueño. 

Es una idea que dejo caer. Personalmente, tengo muy claro que la colaboración cultural siempre acaba dando fruto, y en este caso todos saldríamos beneficiados: Ribera de Arriba, el Alentejo, Asturias, Portugal y España. 

En fin, sólo me queda invitarles a disfrutar del festival. Además, hoy podremos hacerlo porque el calor nos concede cierto respiro. Les aseguro que días atrás sólo se estaba bien a cobijo del sol. Hubo ocasiones en las que Asturias, como el Alentejo, parecía una auténtica terra sem sombra.

Un último apunte: enhorabuena al gobierno local por haber hecho de la cultura una de las grandes apuestas de este concejo. Con el tiempo, esa siempre acaba siendo una baza ganadora.

Muchas gracias.

Documentación

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El presidente del Principado, Adrián Barbón, durante su intervención en la presentación de Terras sem Sombra Festival do Alentejo en Ribera de Arriba.

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Hermandad Ribera y Portugal y riqueza colaboración