El jefe del Ejecutivo aplaude el legado del presidente Álvarez Areces: “Su memoria nos sirve de referencia y enseñanza. Ante el riesgo de involución, no cabe rendirse jamás”
- Barbón ha participado esta mañana en el acto de descubrimiento del retrato del político gijonés, fallecido hace siete años, de quien ha destacado “su ímpetu peleón” y su permanente defensa de los derechos y libertades

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha reivindicado hoy el legado de su antecesor Vicente Álvarez Areces, fallecido el 17 de enero de 2019, durante el acto de descubrimiento de su retrato en la galería de la sede de Presidencia, que también ha servido de homenaje a su figura. “En los días que vivimos, los más amenazantes para el avance social, la democracia y la libertad desde la segunda gran guerra, la memoria del presidente Vicente Álvarez Areces nos sirve de referencia y enseñanza: ante el riesgo de involución no cabe rendirse jamás. Desde luego, nosotros no lo haremos”, ha asegurado.
Barbón ha elogiado la larga trayectoria del político gijonés, marcada por “su temprana rebeldía juvenil contra la dictadura”, primero, y por su paso por la alcaldía de Gijón y la presidencia del Principado, después. “Si la huella de Tini es tan profunda y sigue tan viva en Gijón y toda Asturias es por una doble razón: porque era muy querido y porque el poso de su gran labor continúa ahí, a la vista de todos”, ha valorado.
Como parte fundamental de la herencia de Areces, el jefe del Ejecutivo ha citado la transformación de Gijón/Xixón, “algo que hoy reconocen propios y extraños”; la consolidación del desarrollo autonómico y su apuesta “personalísima e insustituible” por la construcción del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), la ampliación del puerto de El Musel y la puesta en marcha del Centro Niemeyer de Avilés.
En el plano personal, ha destacado su permanente defensa de los derechos y las libertades, “el ímpetu peleón que volcaba en todo lo que se empeñaba”, además de su condición de buen amigo de sus amigos y buen conversador.
La galería de retratos de los presidentes incluye ocho: los de Rafael Fernández, Pedro de Silva, Juan Luis Rodríguez-Vigil, Antonio Trevín, Sergio Marqués, Vicente Álvarez Areces, Francisco Álvarez-Cascos y Javier Fernández. Para todos ellos ha tenido Barbón palabras de agradecimiento durante su intervención: “Cada uno a su modo y su manera, estoy seguro que todos intentaron hacer del Principado un lugar mejor. Todos somos herederos de su legado”.
*Contiene cinco archivos de audio del presidente del Principado, Adrián Barbón,
**A continuación, se reproduce el texto íntegro de la intervención del presidente.
INCORPORACIÓN DEL RETRATO DE VICENTE ÁLVAREZ ARECES A LA GALERÍA DE PRESIDENTES
Este es un acto muy sencillo: consiste en incorporar el retrato de Vicente Álvarez Areces, de nuestro querido Tini, a la galería de cuadros de los ex presidentes del Principado. Como mañana se cumplen siete años de su prematura muerte, este encuentro sirve también de conmemoración y homenaje a su figura.
Al fin y al cabo, para eso existe esta galería. Para que el paso implacable del tiempo no borre la memoria. Las personas somos efímeras y nuestro rastro, la impronta que dejamos, se reduce al cariño de quienes nos quieren, que suele perdurar más que el rencor de los adversarios, y al legado de nuestras obras. Si la huella de Tini es tan profunda y sigue tan viva en Gijón y toda Asturias es por esa doble razón: porque era muy querido y porque el poso de su gran labor continúa ahí, a la vista de todos.
La biografía política de Vicente Álvarez Areces es conocida, desde su temprana rebeldía juvenil contra la dictadura hasta su paso por la alcaldía de Gijón y por la presidencia del Principado. Sin exageraciones, sin rendirnos a la alabanza fácil, hablamos de quien transformó la mayor ciudad de Asturias, como hoy reconocen propios y extraños. En los doce años que estuvo al frente del gobierno, consolidó el desarrollo autonómico y fue el motor, personalísimo e insustituible, del Hospital Central de Asturias, el HUCA que admiramos, de la ampliación de El Musel o del Centro Niemeyer.
Pero no es la ocasión de enredarnos en los logros ni en los detalles. El trazo vital de Tini estuvo marcado por dos grandes rasgos: la defensa de los derechos y las libertades y la energía, el ímpetu peleón que volcaba en todo lo que se empeñaba, como si no conociera el cansancio. Pienso que por eso aún nos sobrecogió más su fallecimiento repentino: porque nos había convencido de que era inagotable.
Es verdad, él nunca bajaba los brazos. En los días que vivimos, los más amenazantes para el avance social, la democracia y la libertad desde la segunda gran guerra, la memoria del presidente Vicente Álvarez Areces nos sirve de referencia y enseñanza: ante el riesgo de involución no cabe rendirse jamás. Desde luego, nosotros no lo haremos.
Esta galería la forman ocho retratos: Rafael Fernández, Pedro de Silva, Juan Luis Rodríguez-Vigil, Antonio Trevín –aún duele pronunciar su nombre-, Sergio Marqués, Tini, Francisco Álvarez-Cascos y Javier Fernández. Si esta mañana estamos aquí, si podemos alzar la vista y reconocer con orgullo los avances del Principado en su andadura autonómica, es, en buena medida, gracias a su entrega incondicional a Asturias. Cada uno a su modo y su manera, estoy seguro que todos intentaron hacer del Principado un lugar mejor. Todos somos herederos de su legado.
Marisol, quiero personalizar en ti mi agradecimiento, en este acto de la incorporación del retrato del presidente Areces a esta galería. En la obra de José Pantaleón, tan acertada y tan identificable como todos sus retratos, asoma el Tini personal, que tú tan bien conociste. El bienhumorado, amigo de sus amigos, dispuesto a escuchar y a no dar nunca una conversación por perdida. Pero tú sabes mejor que nadie que esas manos metidas en los bolsillos no indican conformismo ni indiferencia. Como mucho, un descanso para seguir trabajando. Porque él, el presidente Areces, Tini para todos, jamás se rendía.












