“El despliegue de la red de hidrógeno de Enagás supondrá un impulso para que el Principado lidere el avance hacia la economía verde en España”, afirma Barbón
• El presidente ha intervenido hoy en Siero en la presentación del plan de participación pública que lanza la empresa para informar sobre la futura infraestructura de hidroductos

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha participado hoy en Siero en la presentación del Plan Conceptual de Participación Pública que lanza Enagás. Durante su intervención, ha reivindicado la importancia de la red de hidroductos que impulsará la empresa: “En un momento en el que la garantía de suministro energético resulta clave para el resurgir industrial de Asturias, el despliegue de la red de Enagás supondrá un impulso de primer orden para que el Principado lidere el avance hacia la economía verde en España”.
La compañía planea para el Principado una red de unos 220 kilómetros de hidroductos que convertirá la comunidad en centro neurálgico del mercado del hidrógeno a nivel nacional. Para dar a conocer su proyecto, desplegará puntos de información en 23 concejos: Avilés, Gozón, Carreño, Gijón, Corvera de Asturias, Llanera, Oviedo, Ribera de Arriba, Morcín, Mieres, Aller, Langreo, Riosa, Lena, Noreña, Sariego, Siero, Nava, Piloña, Parres, Ribadesella, Llanes y Ribadedeva. De este modo, pretende recoger aportaciones del propio Gobierno de Asturias y de los municipios por los que pasará la infraestructura.
A juicio del presidente, esa red troncal de hidrógeno será “una de las llaves de futuro para la industria asturiana”, dado que tiene vinculación con algunos de los proyectos de futuro “con más fuerza transformadora”, entre los que ha citado el valle del hidrógeno de Aboño, el hub energético previsto en el puerto de El Musel, las inversiones de Ence en Navia y las anunciadas por Bayer para su planta de Langreo.
“Cuando nos refiramos a los hidroductos, no nos quedemos solo en las obras necesarias para realizarlos: tenemos que pensar que son una palanca clave para el desarrollo tecnológico e industrial. Esta infraestructura tendrá un efecto tractor sobre actividades como la ingeniería, la digitalización, la logística o la construcción”, ha explicado el jefe del Ejecutivo.
En este sentido, ha asegurado que Asturias no solo será un lugar de paso para el transporte “eficiente y seguro” del hidrógeno producido en España hacia los principales centros de consumo europeos, sino “un nodo energético con capacidad de producción, almacenamiento y distribución”.
** A continuación, se reproduce íntegramente la intervención del presidente.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
Lanzamiento del Plan Conceptual de Participación Pública de la Red Troncal de Hidrógeno en España
Enagás nos ha reunido para hablar de un viejo conocido. A primera vista, suena algo absurdo: el hidrógeno no sólo es fundamental para la vida, sino que es el elemento más abundante en el universo. Cada una de las personas que estamos aquí llevamos oyendo hablar del hidrógeno desde los pupitres de primaria, así que alguna novedad debe justificar esta cita. La hay, y es importante: la red troncal de hidrógeno es, de hecho, una de las llaves del futuro para la industria asturiana.
En realidad, llevamos años leyendo y escuchando informes sobre el potencial del hidrógeno verde, que es el que de verdad nos congrega en este acto. Nadie duda de sus cualidades, pero siempre parece que el momento del H2 (hache dos) producido con energías renovables no acaba de llegar. Pues hoy asistimos a la presentación de un proyecto pensado para que por fin podamos vivir ese instante: el despliegue de la red de hidroductos, con 230 kilómetros en nuestra comunidad, es indispensable para que este combustible alimente la industria de Asturias.
Dice el refrán que el tiempo vuela. Es cierto, pero normalmente no percibimos esa velocidad. Hace apenas ocho años, en 2017, el carbón cubría dos tercios de la demanda energética del Principado. La producción con fuentes renovables se quedaba en un 7,4%. Repito: esa era la distribución hace sólo ocho años. Hoy, la aportación de las renovables se ha elevado a un tercio y avanzamos con la vista puesta en la meta del 72%, fijada en la Estrategia de Acción por el Clima.
En efecto, cómo hemos cambiado. Probablemente, más que ninguna otra comunidad de España. Y añado: debemos seguir cambiando, porque no hay otra manera de adaptarse, superar las dificultades y aprovechar esta mutación económica para generar empleo, atraer inversiones y construir un modelo energético más sostenible, eficiente y justo.
Permitan que insista en este punto. Después de décadas y décadas de reconversiones, en Asturias todos los grandes cambios son recibidos con recelo. Así sucedió también con la transición energética. La reducción de emisiones iba a ser el precipicio por el que se despeñaría toda nuestra industria y el Principado quedaría reducido a una especie de parque temático para visitantes.
La profecía falló y del apocalipsis seguimos sin noticias. Supimos convertir el desafío en una oportunidad y situar Asturias en la primera línea de la nueva economía. Como ejemplos valen el horno de arco eléctrico de Arcelor en Veriña, ya en obras; las inversiones de Ence en Navia o las anunciadas por Bayer para su planta de Langreo. Hay una auténtica ola verde de inversiones, impensable hace muy poco tiempo.
A mayores, no descubro secretos de Estado si recuerdo que algunos de los proyectos con más fuerza transformadora están vinculados a la red que plantea Enagás. Pienso en el valle del hidrógeno de Aboño, el hub energético previsto en El Musel o la culminación de los planes de Arcelor. El abastecimiento de hidrógeno verde es crucial para todos.
Cuando nos refiramos a los hidroductos no nos quedemos solo en las obras necesarias para realizarlos: tenemos que pensar que son una palanca clave para el desarrollo tecnológico e industrial. Esta infraestructura tendrá un efecto tractor sobre actividades como la ingeniería, la digitalización, la logística o la construcción. Cuando la garantía de suministro energético resulta clave para el resurgir industrial de Asturias, el despliegue de la red de Enagás supondrá un impulso de primer orden para que el Principado lidere el avance hacia la economía verde en España.
Así que, con perdón y con toda humildad, Enagás no está hablando con cualquiera. Está tratando con una comunidad autónoma con una industria potente y renovada que ha perdido el miedo al cambio. Formamos parte del trazado que permitirá el transporte eficiente y seguro del hidrógeno producido en España hacia los principales centros de consumo en Europa. Además, Asturias no sólo será un lugar de paso: será un nodo energético con capacidad de producción, almacenamiento y distribución.
No me gusta abusar de las palabras, pero la red trocal española de hidrógeno es un proyecto de país, de esa dimensión estamos hablando. Y un proyecto de país bien entendido necesita la participación y colaboración de todas las administraciones implicadas. En nuestro caso, del Gobierno de Asturias, pero también de los 23 ayuntamientos afectados. Ese es el propósito final del lanzamiento del plan de participación pública.
Ahora, a lo largo de las próximas semanas, les toca explicar, informar y dialogar. Por nuestra parte, por parte del Gobierno de Asturias, les puedo adelantar el desenlace: encontrarán siempre colaboración y un punto de complicidad. No tengan dudas: con nosotros siempre podrán contar para abrir las puertas del futuro a la industria asturiana.
Documentación
Galería de imágenes
El consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo; el presidente del Principado, Adrián Barbón; y el subsecretario para la Transición Ecológica y el reto Demográfico del MITECO, Miguel González Suela.
En la imagen, de izquierda a derecha, la directora general de Ingeniería, Tecnología y Digitalización de Enagás, Susana de Pablo García; el subsecretario para la Transición Ecológica y el reto Demográfico del MITECO, Miguel González Suela; el alcalde de Siero, Ángel García; el presidente del Principado, Adrián Barbón; el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo; el consejero de Ciencia, Borja Sánchez; la directora general de Transición Energética de Enagás, Natalia Latorre; y la directora general de Comunicación, Relaciones Institucionales y con Inversores de Enagás, Felisa Martín Villán.







