null El jefe del Ejecutivo sostiene que las cuencas “serán parte del mejor futuro de Asturias”
  • El presidente del Principado reivindica la importancia de las comarcas mineras y anuncia inversiones clave en vivienda, sanidad, patrimonio industrial y deporte para estos municipios
16 de diciembre de 2025

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado hoy que “las cuencas serán parte del mejor futuro de Asturias”, durante su intervención en el acto La Fuerza de las Cuencas, organizado por La Nueva España, la Sociedad para el Desarrollo de las Comarcas Mineras (Sodeco) y Hunosa Empresas (Hunem).

Barbón ha destacado que las comarcas mineras “tienen serios motivos para la esperanza” y ha subrayado que el resurgir de estos territorios se apoya en cuatro pilares: el crecimiento demográfico, la implantación de nuevas iniciativas empresariales, la recuperación de antiguos pozos con proyectos innovadores y el potencial del patrimonio industrial.

El jefe del Ejecutivo ha recordado que desde 2021 las cuencas han invertido la tendencia demográfica, con un saldo migratorio positivo de 2.219 personas en 2024, y ha puesto en valor proyectos como la transformación de la central térmica de La Pereda, la expansión de Bayer o los planes de Indra para probar vehículos mineros en Reicastro.

Asimismo, ha citado inversiones clave incluidas en el presupuesto de 2026, como 21 millones para vivienda social en Mieres, Langreo y Laviana, la apertura de los nuevos centros de salud de Sotrondio y Lena, la futura plataforma logística sociosanitaria de Langreo y la mejora de las estaciones invernales, con 5,2 millones para Pajares.

“El Gobierno de Asturias tiene muy claro que las comarcas mineras no pueden quedar descolgadas”, ha afirmado Barbón, quien ha reivindicado el papel de la sociedad, los sindicatos, la iniciativa empresarial y los medios de comunicación en este proceso de revitalización.

El encuentro, celebrado en Morcín, ha reunido también al director general de Energía y Minería, Javier Cueli; el director ejecutivo de la Agencia Sekuens, David González, y la directora gerente de Valnalón, Marta Pérez.

*A continuación, se recoge la intervención íntegra del Presidente del Principado, Adrián Barbón, durante el acto.

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN

ACTO LA FUERZA DE LAS CUENCAS

Empiezo con un reconocimiento. La fuerza de las cuencas es un buen lema. Agradezco y felicito a La Nueva España por esta iniciativa, que supone un doble mensaje de confianza y esperanza en las comarcas mineras. 

La semana pasada participé en la reinauguración de la Casona de la Buelga, en Ciaño, sede de dos cátedras que remiten a nuestra identidad: la de cultura minera y la de cultura sidrera. Pocas cosas habrá que identifiquen mejor a Asturias.

En aquel acto advertí que es un error asimilar la cultura minera al pasado, a la nostalgia. Ya que hoy me han ofrecido esta oportunidad, voy a aprovechar para ser más explícito: las cuencas serán parte del mejor futuro de Asturias.

Estas comarcas han echado callo, y con razón. Después de décadas de reconversión, el escepticismo está justificado. Quienes hayan cumplido una cierta edad recordarán que no hace mucho se llegó a pensar que eran un territorio condenado a una muerte lenta. Sin su gran motor industrial, sólo les quedaba envejecer, languidecer hasta apagarse poco a poco. No formarían parte del nuevo eje de desarrollo de Asturias y quedarían olvidadas en la cuneta de la historia
Pero algo ha cambiado para bien en los últimos años. Uno de los indicadores más reveladores es la evolución demográfica. Resulta que desde 2021 las cuencas están ganando población. Por poner un dato reciente, en 2024 el saldo migratorio fue positivo en 2.219 personas, un crecimiento que está compensando la caída de la natalidad. Para estas comarcas, el reverdecer demográfico es una de las mejores noticias que podrían recibir. Creo que aún no se está valorando en toda su dimensión.

No obstante, podríamos pensar que es un brote aislado, que se trata solo de gente que busca vivienda más barata. El coloquio que acabamos de escuchar nos demuestra que no, que también hay iniciativas empresariales que, o bien fortalecen su presencia en estos concejos, o bien los eligen para implantarse. Me remito a los buenos ejemplos de Talleres Alegría, Bytetravel, IMSA y Micro, a los que podríamos añadir otros tan relevantes como la expansión de Bayer, el proyecto de transformación de la central térmica de La Pereda o los planes de Indra para probar vehículos mineros en Reicastro.

Así que ya confluyen dos vectores muy importantes: crece el número de habitantes y alumbra la actividad económica. Pero sería injusto y me quedaría muy corto si no añadiese al menos otros dos hechos.

Uno, con un elevado valor simbólico, es la nueva vida que espera a algunos pozos. Empiezo por casa, por Laviana, donde Carrio ya está albergando iniciativas asociadas a la agricultura y la alimentación. En San Jorge, en Aller, se pondrá en marcha un centro de computación para crear la nube asturiana, y en el mismo concejo, en el pozo Santiago, las viejas galerías se convertirán en laboratorios sobre la vida en la Luna.

Y otro, sobre el que se hablará mucho durante los próximos años, es el potencial del patrimonio industrial. Las experiencias de Sotón, Samuño y el propio Museo de la Minería son solo el principio. El valor cultural y turístico es enorme, como enorme puede ser su contribución al dinamismo económico de las cuencas.

Sí, las comarcas mineras tienen serios motivos para la esperanza, para pensar que continuarán siendo parte del motor de Asturias. A este resurgir han empujado muchos brazos: una sociedad trabada y activa, unos sindicatos potentes, la iniciativa empresarial, hasta los medios de comunicación, como La Nueva España. Todo ese conglomerado, con la solidaria cultura minera como base, es la auténtica fuerza de las cuencas.

Con la colaboración del Gobierno de Asturias, por supuesto. Entiendan que barra para casa, porque el Ejecutivo tiene muy claro, siempre lo ha tenido, que las comarcas mineras no pueden quedar descolgadas, que deben seguir impulsando el crecimiento del Principado.
El presupuesto del próximo año ofrece bastantes pruebas de ese compromiso. Ya que antes hablaba de vivienda, las cuentas reservan casi 21 millones para edificar nuevos pisos de alquiler social en Mieres, Langreo y Laviana. A este esfuerzo se sumarán actuaciones de rehabilitación en Sotrondio y aquí mismo, en Morcín. 

Como del patrimonio minero ya traté, pongo otro ejemplo, la mejora de los equipamientos sanitarios. A principios de enero, casi como un regalo de reyes, entrará en servicio el centro de salud de Sotrondio, y al mes siguiente le tocará al de Lena. Son anuncios que se harán realidad a la vuelta de la esquina, tan reales como ya es el uso de la inteligencia artificial en las urgencias del hospital Álvarez Buylla. A mayores, la futura instalación de la plataforma logística sociosanitaria en Langreo conllevará un triple beneficio: creará empleo, favorecerá actividad y recuperará un entorno industrial degradado.

Podría extenderme sobre otro servicio público esencial, la educación, y destacar la expansión prevista de la red de les escuelines, pero voy a dedicar una última mención al deporte. La estación invernal de Pajares tiene asignados 5,2 millones, una cantidad equivalente al 21% de los recursos dedicados a la actividad deportiva. Tengo que añadir algo que es de justicia: si ahora existen tantas expectativas sobre Pajares es porque el Gobierno de Asturias decidió, ya la legislatura pasada, coger el toro por los cuernos e iniciar un ambicioso plan de inversiones que permitió, entre otros logros, instalar la telecabina. Si no hubiésemos tomado esas decisiones, ahora el debate sería muy distinto, si es que llegaba a haberlo.

Como esto es innegable, sólo pido que se contextualicen las críticas. Pajares tiene una nueva vida gracias al Gobierno de Asturias, el mismo que ha conseguido por fin un acuerdo con la Diputación de León sobre el suministro eléctrico a Fuentes de Invierno. Del mismo modo que no niego los problemas técnicos y del mismo modo que estoy seguro de que se resolverán, pido que no se cuestione el compromiso de mi gobierno –y, en particular, de la Consejería de Cultura- con las estaciones de montaña. Aún recuerdo muy bien cuando se nos reprochaba que dedicásemos recursos de los fondos mineros a Pajares. Reitero que es una cuestión de justicia.
Como ven, el presupuesto de 2026 es muy importante. Lo es para toda Asturias y, de manera muy especial para las comarcas mineras. Los votos a favor respaldan todos estos anuncios. Cuando se vota en contra, sólo se les da un portazo.

Ya concluyo. Estas sólidas razones para la esperanza son la mejor fuerza de las cuencas, como indica el lema de La Nueva España. Una fuerza que en su día emergió de las entrañas de la tierra y ahora brota del convencimiento interior, de una cultura de solidaridad, resistencia y lucha que nunca da nada por perdido, que nunca olvida que queda mucho que ganar. 

Documentación

Galería de imágenes

El presidente del Principado, Adrián Barbón, junto al alcalde de Morcín, Maximino García, durante el acto La Fuerza de las Cuencas.

Galería de audios

Mejoras estación Pajares
Potencial de las Cuencas
Potencial empresarial
Presupuestos de Asturias para las Cuencas