El jefe del Ejecutivo apela a la esperanza y al compromiso colectivo en su mensaje de fin de año desde Colombres: “Tenemos motivos para la ilusión”
- El jefe del Ejecutivo reivindica una Asturias “orgullosa de su cultura y sus lenguas”, comprometida con el bienestar y el derecho a la vivienda, al tiempo que reclama la eliminación del peaje del Huerna como “aspiración irrenunciable”

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha pronunciado su mensaje de fin de año desde el Museo de la Emigración, en Colombres, con una apelación clara a la esperanza y a la unidad para afrontar 2026. “Asturias tiene muchos motivos para iniciar el nuevo año con ilusión”, ha afirmado, tras destacar que la comunidad comenzará enero con más habitantes que hace un año, un dato que ha calificado como “una de las mejores noticias posibles para una tierra decidida a superar el reto demográfico”.
Barbón ha subrayado también la evolución positiva del mercado laboral, que a lo largo de 2025 ha bajado de las 50.000 personas desempleadas por primera vez en mucho tiempo, y la expectativa de superar las 400.000 ocupadas. “Estamos en el buen camino”, ha señalado, al tiempo que ha reivindicado el dinamismo empresarial, el renacer industrial y el auge del turismo como señales de una Asturias que crece.
El fortalecimiento del estado del bienestar será, a juicio del presidente, la gran tarea del próximo año. “No podemos presumir de buenos datos económicos si dejamos que se deterioren la sanidad y los servicios públicos”, ha advertido. También ha valorado que Asturias entra en enero con un presupuesto en vigor por octavo año consecutivo. Las cuentas para 2026 permitirán reforzar el sistema sanitario, mejorar la educación pública y avanzar en medidas inéditas como la gratuidad de todo el itinerario educativo, desde las escuelas infantiles hasta la universidad.
Según ha recordado Barbón, el presupuesto también incrementa los recursos para prevenir incendios forestales, apoyar al sector primario y proteger el paraíso natural. En este contexto, el derecho a la vivienda seguirá siendo una prioridad.
Entre los retos para el nuevo año, el jefe del Ejecutivo ha aludido a la supresión del peaje del Huerna “por respeto a la razón y la legalidad”. “En Asturias hemos trabado una fuerte alianza social que culminará en el único desenlace posible: la eliminación, una aspiración irrenunciable”, ha indicado.
Además, se ha comprometido a llegar “hasta el final” para que se haga justicia en relación con los accidentes mineros de Zarréu y Veiga de Rengos.
El presidente ha concluido su intervención con un mensaje a la diáspora: “Asturias nunca os olvida. Allí donde viváis o trabajéis, allí está también vuestra tierra, la misma que os vio marchar y que hoy ofrece las puertas abiertas para el retorno”.
A continuación reproducimos integramente el mensaje del presidente Adrián Barbón:
Miércoles, 31 de diciembre de 2025
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Mensaje de Fin de Año
Cuando el año nuevo nos espera, es hora de acopiar proyectos y buenos deseos. Ese es también el propósito de estas palabras que os dirijo de corazón: ensanchar las puertas a la esperanza.
La esperanza es una fuerza poderosa que siempre se impone al miedo, y en Asturias tenemos muchos motivos para iniciar 2026 con la mochila cargada de ilusiones. Comenzaremos enero con más habitantes que hace un año. Para una comunidad decidida a superar el reto demográfico es una de las mejores noticias posibles. Esas personas que, llegadas de otras partes de España o de otros países, dan una nueva vida a nuestros pueblos merecen que las acojamos con solidaridad, sin ceder un palmo a los discursos de odio. Ellas nos demuestran que el Principado es una tierra fértil de oportunidades.
El mismo aliento nos transmite el mercado laboral. Por primera vez en mucho tiempo, hemos tenido menos de 50.000 parados. La angustia de quienes necesitan un empleo no consiente que nos demos por satisfechos, pero esto demuestra que estamos en el buen camino, al igual que la expectativa, cada día más cercana, de superar las 400.000 personas con trabajo.
Esta Asturias que crece se refleja en el renacer de la industria, en el dinamismo empresarial o en el auge del turismo. Es cierto que algunas decisiones se escapan de nuestras manos. La Comisión Europea debe aplicar ya, cuanto antes, las únicas medidas capaces de despejar el porvenir de la siderurgia. No obstante, también podemos recordar que nuestra presencia en Europa es constante: hemos sabido estar donde había que estar y cuando había que estar para contribuir a que la Unión despierte y reaccione antes de que sea tarde.
Tamién vamos saber tar nel 2026. Vamos poner lo meyor de nós mesmos p’afianzar el resurdir d’Asturies. Esa ye la gran xera que nos convoca y qu’implica, de toes toes, reforciar l’estáu de bienestar. Nun podemos presumir de bonos datos económicos si a un tiempu dexamos que se deterioren la sanidá y los demás servicios públicos, como asocede n’otros sitios. Por eso resulta tan alentador que, l’octavu añu siguíu, Asturies ente en xineru con un presupuestu en vigor.
Esi proyectu va dexanos fortalecer el sistema sanitariu y cumplir puntu por puntu l’alcuerdu p’ameyorar la educación pública. Son les cuentes qu’aumenten los recursos pa prevenir les quemes forestales, sofitar el campu y defender el nuestru paraísu natural. Ye’l mesmu presupuestu, en definitiva, que va facer posible un llogru inéditu: dende la escuela infantil hasta la universidá, tol itinerariu educativu va poder ser gratuitu. Como yá pasa coles escuelines o la tarxeta Conecta, Asturies abre y marca’l camín.
Toos estos finxos van valir poco si nun aprovechamos esi puxón pa cruciar fronteres nueves. Tamos dispuestos a facelo. Xunto al fortalecimientu de los servicios públicos, el derechu a la vivienda va siguir siendo una prioridá indiscutible. Digo bien: falo d’un derechu, non d’un negociu.
Vamos ser inconformistes por principiu. La meyora histórica de les nuestres comunicaciones, del AVE al aeropuertu, anímanos a encarar otros desafíos. Dalgunos, por simple respetu a la razón y la llegalidá, como suprimir el peaxe del Güerna. N’Asturies trabemos una alianza social fuerte que va rematar nel únicu final posible: la eliminación, una aspiración irrenunciable.
Por desgracia, nel 2025 tamén houbo noticias malas y, entre as máis doliosas, os accidentes mineiros de Zarréu y Veiga de Rengos. Estas palabras iban quedar ben probes se nun incluíran outro compromiso, qu’asumo personalmente: chegar hasta el final pra que se faga xusticia.
Nestas fechas, sempre estrañamos a quenes tán fóra. Precisamente, este mensaxe grábase nel Museo da Emigración, en Colombres. É un xeito de dicirvos qu’Asturias nunca vos esqueice. Alí unde vívades ou trabayedes, alí ta tamén a vosa terra, a mesma que vos víu marchar y qu’hoi ofrece as portas abertas pral retorno.
Porque esta é a Asturias da esperanza. A que confia nas súas propias forzas pr’asegurar a igualdá, pra botar sin contemplacióis el machismo. A que ta arguyosa da súa cultura y as súas llinguas. É a Asturias dos dereitos y llibertades unde todos temos acoyida, a Asturias que se reafirma nas súas conviccióis democráticas, decidida a preservar a convivencia. A que medra, emprende y gana el futuro, a que de ningún xeito se vai consentir que retroceda pra volver al medo nin al pasao.
Así, chen d’esperanza y cargao d’ilusión, deséovos el miyor 2026 posible. Feliz ano novo.
Miércoles, 31 de diciembre de 2025
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, ADRIÁN BARBÓN
Mensaje de Fin de Año (Versión castellano)
Cuando el año nuevo nos espera, es hora de acopiar proyectos y buenos deseos. Ese es también el propósito de estas palabras que os dirijo de corazón: ensanchar las puertas a la esperanza.
La esperanza es una fuerza poderosa que siempre se impone al miedo, y en Asturias tenemos muchos motivos para iniciar 2026 con la mochila cargada de ilusiones. Comenzaremos enero con más habitantes que hace un año. Para una comunidad decidida a superar el reto demográfico es una de las mejores noticias posibles. Esas personas que, llegadas de otras partes de España o de otros países, dan una nueva vida a nuestros pueblos merecen que las acojamos con solidaridad, sin ceder un palmo a los discursos de odio. Ellas nos demuestran que el Principado es una tierra fértil de oportunidades.
El mismo aliento nos transmite el mercado laboral. Por primera vez en mucho tiempo, hemos tenido menos de 50.000 parados. La angustia de quienes necesitan un empleo no consiente que nos demos por satisfechos, pero esto demuestra que estamos en el buen camino, al igual que la expectativa, cada día más cercana, de superar las 400.000 personas con trabajo.
Esta Asturias que crece se refleja en el renacer de la industria, en el dinamismo empresarial o en el auge del turismo. Es cierto que algunas decisiones se escapan de nuestras manos. La Comisión Europea debe aplicar ya, cuanto antes, las únicas medidas capaces de despejar el porvenir de la siderurgia. No obstante, también podemos recordar que nuestra presencia en Europa es constante: hemos sabido estar donde había que estar y cuando había que estar para contribuir a que la Unión despierte y reaccione antes de que sea tarde.
También sabremos estar en 2026. Vamos a poner lo mejor de nosotros mismos para consolidar el resurgir de Asturias. Esa es la gran tarea que nos convoca y que pasa, a la fuerza, por robustecer el estado de bienestar. No podemos presumir de buenos datos económicos si al mismo tiempo permitimos que se deterioren la sanidad y los demás servicios públicos, como ocurre en otros lugares. Por eso resulta tan alentador que, por octavo año consecutivo, Asturias entre en enero con un presupuesto en vigor.
Ese proyecto nos permitirá fortalecer el sistema sanitario y cumplir punto por punto el acuerdo para mejorar la educación pública. Son las cuentas que aumentan los recursos para prevenir los incendios forestales, apoyar al campo y proteger nuestro paraíso natural. Es el mismo presupuesto, en fin, que posibilitará un logro inédito: desde la escuela infantil hasta la universidad, todo el itinerario educativo podrá ser gratuito. Como ya ocurre con les escuelines o la tarjeta Conecta, Asturias abre y marca el camino.
Todos estos hitos valdrán poco si no aprovechamos su empuje para cruzar nuevas fronteras. Estamos dispuestos a hacerlo. Junto con el fortalecimiento de los servicios públicos, el derecho a la vivienda continuará siendo una prioridad indiscutible. Digo bien: hablo de un derecho, no de un negocio.
Seremos inconformistas por principio. La mejora histórica de nuestras comunicaciones, del AVE al aeropuerto, nos anima a abordar otros desafíos. Algunos, por simple respeto a la razón y la legalidad, como suprimir el peaje del Huerna. En Asturias hemos trabado una fuerte alianza social que culminará en el único desenlace posible: la eliminación, una aspiración irrenunciable.
Por desgracia, en 2025 también hubo malas noticias y, entre las más dolorosas, los accidentes mineros de Cerredo y Vega de Rengos. Estas palabras quedarían muy pobres si no incluyesen otro compromiso, que asumo personalmente: llegar hasta el final para que se haga justicia.
En estas fechas, siempre extrañamos a quienes están fuera. Precisamente, este mensaje se graba en el Museo de la Emigración, en Colombres. Es una manera de deciros que Asturias nunca os olvida. Allí donde viváis o trabajéis, allí está también vuestra tierra, la misma que os vio marchar y que hoy ofrece las puertas abiertas para el retorno.
Porque esta es la Asturias de la esperanza. La que confía en sus propias fuerzas para asegurar la igualdad, para desterrar sin contemplaciones el machismo; la que está orgullosa de su cultura y sus lenguas. Es la Asturias de los derechos y libertades donde todos tenemos cabida, la Asturias que se reafirma en sus convicciones democráticas, resuelta a preservar la convivencia. La que crece, emprende y gana el futuro, la que en modo alguno se consentirá retroceder para volver al miedo ni al pasado.
Así, lleno de esperanza y cargado de ilusión, os deseo el mejor 2026 posible. Feliz año nuevo.










