null Barbón anuncia una nueva ley de igualdad para blindar los derechos de las mujeres en Asturias
  • El jefe del Ejecutivo expresa su rechazo a la guerra y muestra el apoyo del Principado a las mujeres de Irán
07 de marzo de 2026
El presidente advierte en el acto institucional del 8M del riesgo de retroceso en igualdad y reafirma el compromiso de su gobierno con la lucha feminista

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha anunciado hoy que el Gobierno de Asturias aprobará en los próximos meses una nueva ley de igualdad y contra las violencias machistas para reforzar la protección de los derechos de las mujeres. La norma integrará todo el sistema público asturiano de prevención de la violencia de género y abordará nuevas formas de violencia, incluidas las digitales.

El anuncio se ha producido durante el acto institucional con motivo del Día Internacional de las Mujeres, celebrado en el Museo Marítimo de Asturias, en Lluanco/Luanco. Al acto han asistido también la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, y consejeras y consejeros del Gobierno, entre otros responsables institucionales.

El presidente ha iniciado su discurso con una reflexión sobre el sentido del acto institucional del 8M y ha confesado que le gustaría dejar de convocarlo algún día, porque eso significaría que la igualdad es ya un hecho real y que la sociedad no tiene que lamentar feminicidios ni violencia vicaria. “Solo entonces sería admisible plantearnos otra manera de celebrar el 8 de marzo. Pero hoy la igualdad plena es aún una utopía”, ha lamentado.

En este sentido, ha alertado de que algunas conquistas logradas en los últimos años se encuentran en riesgo ante el avance de discursos reaccionarios y el auge de discursos que promueven la subordinación de las mujeres o niegan la violencia de género. “Mientras una sola mujer vea amenazada su libertad, seguiremos reuniéndonos cada 8 de marzo para defender la igualdad”, ha afirmado.

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que la igualdad constituye uno de los pilares de la democracia y una conquista colectiva impulsada durante décadas por el movimiento feminista. “Tenemos la obligación de defender ese legado y de seguir avanzando hacia una sociedad más libre, justa e igualitaria”, ha afirmado.

En este contexto, ha destacado algunas de las iniciativas que impulsa el Gobierno de Asturias. Entre ellas, la ampliación del programa Coeducastur y la creación del sello coeducador para reconocer a los centros que promueven la educación en igualdad. “La educación en igualdad es la única vacuna contra la violencia de género”, ha recordado.

El Ejecutivo también ampliará la red de protección con la creación de doce pisos de primera acogida en la Casa Malva y ha reforzado el Centro de Crisis para Víctimas de Agresiones Sexuales.

No a la guerra

Barbón también ha dedicado parte de su intervención a la situación internacional y ha expresado su apoyo a las mujeres que sufren violencia y represión en distintos lugares del mundo. El presidente se ha referido en particular a las mujeres de Irán, “víctimas por partida doble: de un régimen que las avasalla y de una guerra ilegal que desprecia el derecho internacional”. Desde Asturias, ha lanzado un mensaje claro contra la violencia y los conflictos armados. “Que se oiga un no muy alto desde Asturias: no a la dictadura represora y no a la guerra, rotundamente no”, ha señalado.

El Gobierno de Asturias mantendrá su compromiso con los hechos, porque “invertir en igualdad es proteger vidas, derribar barreras y equiparar derechos. La igualdad es el motor de la democracia”, ha concluido el presidente.

 

Reproducimos a continuación la intervención del presidente:

Les confieso un deseo. Nada me gustaría más que dejar de convocar este acto todos los años. No me malinterpreten: presido un gobierno feminista y defiendo con convicción una sociedad radicalmente igualitaria. Por eso solo sería admisible dejar de organizar este encuentro si la igualdad fuera un hecho real, si el feminismo hubiese ganado todas las partidas, si los derechos de las mujeres estuvieran plenamente garantizados, si el verbo conciliar también pudiera conjugarse en femenino y si no tuviéramos que lamentar diez feminicidios este año y el asesinato de dos menores por violencia vicaria.

Entonces, sí. Entonces podríamos plantearnos otra manera de celebrar el 8 M, pero hoy la igualdad plena es aún una utopía. Es más, están en riesgo muchas de las conquistas de los últimos años. La amenaza de involución se ha convertido en un peligro manifiesto, alentada por la ola reaccionaria y el machismo perenne enquistado en todos los rincones de nuestra sociedad.

Para eso nos reunimos esta mañana en Luanco: para anunciar que seguiremos saliendo a la calle, dando la batalla año tras año para evitar cualquier retroceso, sin rendirnos, sin renunciar. Mientras una sola mujer vea amenazada su libertad, nos encontraremos aquí cada 8 de marzo, pese a quien pese. Si les molesta, si les estorba el feminismo, que se aguanten, porque Asturias no va a ceder en su lucha por la igualdad.

El mensaje feminista que emergió a finales del siglo XVIII no ha quedado anticuado ni se ha vuelto prescindible. Abramos bien los ojos.

Si miramos alrededor, nos toparemos con la violencia de siempre, que en Asturias se traduce en más de 17.900 víctimas recogidas en el sistema VioGén.

Si acudimos a las redes sociales, nos encontraremos con el movimiento tradwives, que promueve entre las jóvenes la sumisión y la dependencia económica de los hombres.

Si ampliamos el foco, comprobaremos que el nuevo código penal de Afganistán legaliza el maltrato machista y normaliza los castigos corporales. Así estamos en pleno siglo XXI.

Si ampliamos el foco, repito, nos daremos cuenta de que las mujeres de Irán son víctimas por partida doble. Víctimas de un régimen vil que las avasalla y víctimas de una guerra ilegal que desprecia el derecho internacional. Con la vista puesta en las iraníes, que se oiga un no muy alto desde Asturias: no a la dictadura represora y no a la guerra, rotundamente no. Los matones nos sobran en todas partes. En las clases, en las calles y en las guerras.  

El machismo y la manosfera quieren empujar a las mujeres al rincón de la alcoba, al silencio y la oscuridad. A veces lo intentan sin disimulo y otras lo hacen con estrategias calculadas, con subterfugios y mentiras, como la negación de la violencia machista. Pues bien, van a tenernos  enfrente tanto al Gobierno del Principado como a la sociedad asturiana. Contra el silencio, nos armaremos con altavoces. Ante la oscuridad, que esperen luces largas. No regresaremos a esa España en blanco y negro que tanto añoran algunas formaciones políticas. No vamos a consentirlo.

Este año, nuestro lema del 8M nos recuerda que la igualdad es uno de los principales motores de la democracia, una conquista colectiva sostenida con la determinación de millones de mujeres a las que les debemos mucho más que la aceptación silente del miedo y las sombras. Que nadie espere que bajemos la cerviz ante la amenaza del retroceso de las libertades. Estamos en deuda con aquellas primeras feministas y con todas las que vinieron detrás, tenemos la obligación de defender su legado para avanzar hacia una sociedad cada vez más libre, justa e igualitaria. En eso estamos volcados desde el Gobierno de Asturias. Podemos demostrarlo con hechos.

  • Este curso ampliaremos el programa Coeducastur porque, como siempre nos recuerda la vicepresidenta, Gimena Llamedo, la educación en igualdad es la única vacuna contra la violencia de género.  Este mismo lunes aprobaremos el sello coeducador, para distinguir a los centros implicados en estas buenas prácticas para avanzar hacia una sociedad más igualitaria y, por tanto, más democrática.
  • Vamos a crear doce pisos de primera acogida en la Casa Malva para ampliar nuestra sólida red de protección.
  • Hemos reforzado el Centro de Crisis para las Víctimas de Agresiones Sexuales.
  • Incluso nuestro modelo de cooperación al desarrollo tiene un enfoque nítidamente feminista, por eso apoya proyectos de defensa de los derechos de las mujeres en tantos rincones del mundo.
  • Y en unos meses aprobaremos una nueva ley de igualdad y contra las violencias machistas que integre todo el sistema público asturiano de prevención de la violencia de género. Esta ley, con una perspectiva más amplia y actual, incluirá expresamente la prostitución y la trata, así como las nuevas formas de violencia digital. De nuevo, Asturias marca el camino. Contra el machismo, Asturias siempre estará a la vanguardia.

Hacemos todo eso porque sabemos que invertir en igualdad supone salvar vidas frente a un machismo que amenaza y aniquila. Que educar en igualdad es el modo de apoyar a las mujeres que se enfrentan a techos de cristal, estereotipos y brechas salariales, sociales y de poder. Que es  el único camino para derribar barreras, equiparar derechos y repartir cargas de manera equitativa. Hacemos todo eso porque sabemos que la igualdad es motor de la democracia.

Dice la periodista Gloria Steinem: “Feminista es cualquiera que reconozca la igualdad y la plena humanidad en mujeres y hombres”. A pesar de la sencillez del mensaje, hay quien se resiste a entenderlo, hay quien se empeña en retorcerlo y hay quien directamente lo niega. Contra todo ello, en Asturias tenemos un antídoto infalible: compromiso, valentía y feminismo para que no se detenga nunca vuestra lucha, la gran lucha de las mujeres por una sociedad mejor.

Documentación

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El presidente Adrián Barbón saluda a Laura González, expresidenta de la Junta General del Principado de Asturias

La vicepresidenta Gimena Llamedo saluda a Laura González.

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Asturias no va a ceder en su lucha por la igualdad
No rotundo a la dictadura y a la guerra de Irán
La igualdad es el motor de la democracia
Este es un Gobierno de políticas feministas
El Principado aprobará la nueva ley de igualdad
Apoyo a la gran lucha de las mujeres por una sociedad mejor