El Principado aplaude las medidas de protección al acero europeo, que ayudarán a que la siderurgia asturiana desarrolle nuevos proyectos con garantías
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El consejero de Ciencia, Borja Sánchez, valora el acuerdo alcanzado en las instituciones comunitarias para salvaguardar la actividad del sector

El Gobierno de Asturias aplaude las nuevas medidas de protección al acero europeo, que fijan las condiciones para que el sector siderúrgico desarrolle en la comunidad nuevos proyectos industriales con garantías. El Ejecutivo considera que el acuerdo alcanzado en las instituciones comunitarias para establecer un nuevo marco de salvaguarda para este ámbito económico constituye una decisión política de gran calado.
“Supone un mensaje claro: la siderurgia es y seguirá siendo un sector estratégico para Europa, para su autonomía industrial, su seguridad económica y su transición ecológica”, ha asegurado el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez.
A su juicio, este acuerdo proporciona un marco estable para que las empresas europeas puedan competir, puesto que la estabilidad regulatoria resulta clave para regiones industriales como Asturias, en las que la siderurgia no solo sostiene miles de empleos directos e indirectos, sino que vertebra el tejido productivo, logístico y tecnológico.
Además, la sustitución de las actuales medidas de salvaguarda, que expiran en junio de 2026, evita cualquier vacío normativo y garantiza continuidad en la protección del mercado europeo frente a prácticas desleales derivadas del exceso de capacidad global. De esta manera, se refuerza la confianza de los agentes económicos y se mejora el clima para la toma de decisiones empresariales a largo plazo, entre ellas, la definición de nuevas inversiones.
Para el Ejecutivo autonómico, el núcleo del acuerdo supone un acierto total. La reducción de aproximadamente un 47 % de los contingentes de importación respecto a las cuotas de 2024, junto con el aumento del arancel fuera de contingente hasta el 50 %, lanzan una señal inequívoca a los mercados internacionales: Europa no renuncia al comercio, pero exige competencia leal y basada en normas.
La siderurgia asturiana opera bajo estándares laborales, ambientales y energéticos exigentes, por lo que este nuevo sistema corregirá los desequilibrios que hasta ahora penalizaban a los productores europeos frente al acero importado a precios artificialmente bajos.
En este sentido, la introducción del criterio de “fundición y vertido” supone un avance relevante, al permitir identificar la procedencia real del acero y su trazabilidad desde el origen, con lo que se evitará la entrada en Europa de acero de terceros países mediante transformaciones mínimas.
El acuerdo no solo supone una medida de defensa de la industria comunitaria, sino también una decisión estratégica que reconoce el valor del acero producido en Europa y protege a territorios como Asturias. Por tanto, ofrece certidumbre, fortalece la competitividad y crea las condiciones para que la siderurgia asturiana pueda realizar inversiones en el ámbito de la descarbonización que permitan, por ejemplo, complementar las que ya se están desarrollando en la factoría de Arcelor en Gijón.


